Lamine Yamal ha vuelto a la concentración de la selección española con una nueva pieza de alta relojería en la muñeca: un Richard Mille RM 67-01 Automatic Winding Extra Flat de oro rosa, acompañado de una llamativa correa dividida entre el naranja y el azul cielo. Es el primer Richard Mille que se le ha visto llevar públicamente y llega después de un verano en el que el futbolista ha seguido ampliando una colección de relojes cada vez más exclusiva.
Pero hay un matiz importante. El RM 67-01 no es el primer reloj nuevo que Lamine ha enseñado desde que España conquistó el Mundial. Durante las celebraciones posteriores al título ya se le pudo ver con otras piezas de alta relojería, entre ellas un Audemars Piguet Royal Oak Chronograph de oro rosa. El Richard Mille supone, por tanto, una nueva incorporación a su colección y, especialmente, su debut visible con una de las firmas más exclusivas de la relojería contemporánea.

El RM 67-01 es además una elección muy particular dentro del catálogo de Richard Mille. Presentado como un reloj extraplano, conserva la característica caja con forma de tonel de la firma, pero reduce su grosor hasta unos sorprendentes 7,75 milímetros. En su interior funciona el calibre automático CRMA6, un movimiento esqueletizado de apenas 3,60 milímetros de grosor que ofrece horas, minutos, fecha e indicador de funciones.
La construcción es uno de los grandes atractivos de la pieza. La esfera prácticamente desaparece para dejar a la vista la arquitectura del movimiento, con la platina y los puentes fabricados en titanio de grado 5. El rotor de platino permite mantener la eficacia del sistema automático pese a las reducidas dimensiones del mecanismo, mientras que la reserva de marcha alcanza aproximadamente las 50 horas.
Sin embargo, lo que hace especialmente reconocible el reloj de Lamine es su configuración exterior. El oro rosa de la caja se combina con una correa en dos colores: naranja y azul cielo. La mezcla rompe completamente con la imagen más sobria que tendría el mismo reloj con una correa convencional. Es una combinación atrevida, muy vinculada a la estética del futbolista, y convierte una pieza de alta relojería extremadamente técnica en un accesorio mucho más personal.

El precio tampoco pasa desapercibido. Las estimaciones publicadas sitúan este RM 67-01 de oro rosa alrededor de los 240.000 euros en el mercado secundario. No se trata, eso sí, de un precio oficial de venta de Richard Mille, sino de una referencia basada en los precios que alcanzan ejemplares similares en el mercado.
El nuevo Richard Mille se suma a una colección en la que ya se conocen piezas de firmas como Patek Philippe, Audemars Piguet y Rolex. En 2025, Lamine apareció en la gala del Balón de Oro con un Patek Philippe Cubitus de oro rosa, mientras que también se le ha visto con un Audemars Piguet Royal Oak Chronograph de oro rosa y diferentes modelos de Rolex. Ahora añade a esa lista el RM 67-01, una pieza que representa una vertiente diferente de la alta relojería: menos clásica, más técnica y estrechamente relacionada con el mundo del deporte. Lamine ha elegido, además, estrenarla a su manera: con oro rosa, naranja y azul, haciendo que un reloj de 240.000 euros resulte tan reconocible como el propio futbolista.
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