Las aerolíneas visualizan un duro invierno por la continuidad del conflicto en Irán y preparan recortes de vuelos y subidas de tarifas para protegerse de la coyuntura. La falta de un acuerdo de paz antes del otoño se presentaba como el peor escenario para el sector tras el estallido de la guerra a finales de febrero y finalmente se ha producido. Hasta ahora, las compañías han podido sostenerse porque la mayoría de su queroseno lo tenían asegurado a precios anteriores al cierre del estrecho de Ormuz. Pero esas coberturas verán su final en los próximos meses y tendrán que negociar con sus proveedores precios muy al alza, más alineados con los actuales de mercado, que casi duplican a los del inicio de 2026.La voz de alarma la ha dado esta semana Ryanair , la aerolínea que más pasajeros mueve en Europa, que recortará vuelos para salvaguardar su rentabilidad. El gigante de la aviación de bajo coste, que tenía grandes aspiraciones de crecimiento este año por la llegada de 30 nuevas aeronaves, dijo verse obligada a recortar en dos millones su objetivo de pasajeros para el año fiscal 2027 (aspiraba a 214 millones), aunque en este caso aseguró que lo ejecutaba para limitar su exposición al combustible de aviación no cubierto durante el invierno, ya que tiene cobertura contratada hasta marzo de 2027, cuando finaliza la temporada baja.Hasta entonces, el combustible asegurado -que representa el 80% de su suministro- lo seguirá pagando a 67 dólares por barril, cuando en Europa se abona ahora mismo a 163 dólares, según los datos del ‘lobby’ mundial de la aviación IATA . Con este escenario, la compañía se ha forzado a rebajar su previsión de beneficio, que quedará por debajo del récord de ganancias de 2.260 millones de euros firmado el año pasado. Pero los malos pronósticos son a nivel sector. Ryanair avisó ayer de que los altos precios del queroseno se mantendrán, al menos, hasta el próximo verano, y por ello las aerolíneas van a tener que aumentar el precio de los billetes de forma «significativa» para poder adaptarse al nuevo contexto, lo que incluso lleva a la irlandesa a vaticinar que en los próximos meses empezarán a verse las primeras quiebras de aerolíneas en Europa por la coyuntura petrolífera. 163 dólares es lo que pagan las aerolíneas por cada barril de queroseno ahora mismo en Europa, el doble que hace un año.El escenario adverso también lo perciben los analistas. El mes pasado Bank of América avisó de que las programaciones de las aerolíneas volverían otra vez a estrecharse durante el invierno y apuntó a que la programación en el continente crecería un 5,6 % interanual (frente al 6,1 % anterior) con IAG -propietario de Iberia y Lufthansa liderando los recortes. Del mismo modo, la entidad financiera apunta en la misma nota a inversores que la capacidad transatlántica en el cuarto trimestre crecerá un 2,7 % interanual (frente al 3,2 % anterior) por el recorte de vuelos del grupo germano. «Las aerolíneas de red han recortado sus previsiones de capacidad, mientras que el aumento del coste del combustible debería frenar los planes de crecimiento de las compañías más pequeñas», señalaron desde la banca estadounidense.Sobrecoste del querosenoLo cierto es que ya antes de llegar al invierno las aerolíneas se muestran al límite. El holding IAG, que además de Iberia es propietario de British Airways, Vueling Level y Aer Lingus, reconoció que el coste del queroseno se había desbocado un 23% en el segundo trimestre con impacto notable en sus cuentas, tras ver aminorado un 20% su beneficio antes del verano. La compañía, de momento, capea el temporal con un control «riguroso» de los costes con el que, junto a la subida de los billetes de avión, espera recuperar alrededor del 60 % del aumento del coste del combustible.La subida de la inflación y el encarecimiento de las hipotecas también amenazan el invierno de las aerolíneasLa misma estrategia sigue Air France-KLM , otro de los grandes grupos europeos. La compañía franco-holandesa espera amortizar así el 85% de la subida del fuel para aviones tras sufrir un sobrecoste de más de 800 millones de euros durante el segundo trimestre. Lufthansa, por su parte, con unas pérdidas de 542 millones de euros y un sobrecoste de 750 millones de euros del queroseno, también se defiende con recortes en su programación y solo en verano canceló 20.000 vuelos.23% Sobrecostes de sobrecoste de combustible ha abonado el propietario de Iberia, IAG, en el segundo trimestre tras desatarse la guerra en IránDe lo que ocurra en los próximos meses con el precio de los billetes también tendrá mucho que decir la demanda, que es la que al final mueve los precios dinámicos de las aerolíneas. Tras saltar la crisis de Ormuz , las compañías aéreas europeas subieron con fuerza el precio de los billetes para tratar de suavizar el golpe, después de que el precio de barril del queroseno se disparara por encima de los 200 dólares, casi tres veces más de lo que venían pagando en las semanas previas. Pero ante la falta de respuesta, los billetes empezaron a moderarse, aunque a precios por encima de los del año anterior. 20.000 vuelos recortó Lufthansa en verano para hacer frente a los altos precios del combustible para aviones.La ventaja es que en ese momento se encontraban vendiendo los billetes del verano, temporada para la que las familias escatiman menos en gastos para poder irse de vacaciones. Ahora, el invierno podría ofrecer la otra cara de la moneda con una tormenta perfecta a la que se suma la inflación y el encarecimiento de las hipotecas, que asestan un duro golpe a los bolsillos de los ciudadanos europeos.
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