El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y secretario general del PSOE-M, Óscar López, ha dedicado un vídeo con su pizarra a atacar a OKDIARIO, al que acusa de formar parte de la “industria de la mentira” y de ser financiado con dinero público a través de la Comunidad de Madrid. Lo hace mientras tiene sobre la mesa una demanda por vulnerar el honor de un excapitán de la UCO, Juan Vicente Bonilla, que le reclama 350.000 euros por difundir unos mensajes que, según su escrito, estaban manipulados y le atribuían la intención de atentar contra Pedro Sánchez con una “bomba lapa”. Y ni una sola de sus insinuaciones sobre este periódico viene acompañada de un documento.
López admite que “no se puede saber” cuánto ha destinado la Comunidad de Madrid a este periódico, y a continuación da la cifra: “Más de dos millones”, “según algunas informaciones periodísticas”. Es decir, no lo sabe, pero lo dice. Y mezcla la publicidad institucional con los pagos de la plaza de Las Ventas, que es una concesión explotada por una empresa privada: si esas cantidades las pagó esa empresa, no son dinero público ni subvención, son contratos entre privados.
Y hay una pregunta que López no se hace: cuánta publicidad institucional del Gobierno de Pedro Sánchez ha recibido OKDIARIO, que es el tercer periódico por audiencia. La respuesta, según este medio, es cero euros, mientras el Gobierno reparte millones entre medios amigos. Que un ministro, desde el partido que ha hecho de la propaganda con dinero público una forma de gobierno, dé lecciones de financiación de medios, es una broma.
El ministro que presume de verdad en su pizarra es el mismo contra el que un ex capitán de la UCO ha presentado una demanda por vulnerar su honor. Juan Vicente Bonilla, hoy gerente de Seguridad del Servicio Madrileño de Salud, reclama a Óscar López una indemnización de 350.000 euros por difundir unos mensajes que, según su escrito, estaban manipulados y le atribuían la intención de atentar contra el presidente del Gobierno con una bomba lapa.
Bonilla sostiene que el motivo de la demanda es la negativa del ministro a rectificar pese a haber quedado demostrado, según él, que se trataba de un bulo. Los mensajes, que le atribuían decir por WhatsApp a un confidente que acabaría con Pedro Sánchez con una bomba lapa o un sicario, salieron a la luz en en el mes de junio de 2025, y López se hizo eco primero en redes y después, en tromba, otros ministros.
López pidió incluso el cese de Bonilla en la Asamblea de Madrid y, este lunes, ante Carlos Alsina en Onda Cero, cuando el periodista le dijo que aquello era mentira, respondió que era “un poco opinable”. La misma entrevista la abrió con una frase que le retrata: “A mí me gusta la verdad aunque a veces sea difícil defenderla”.
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