La NFL volvió a España y lo hizo por todo lo alto. El Bernabéu acogió por segundo año consecutivo un partido de la competición más importante del fútbol americano. Esta vez, los protagonistas fueron los Atlanta Falcons, que ejercieron como equipo local, y los Cincinnati Bengals, que terminaron llevándose la victoria por 17-34. Sobre el césped, el gran protagonista fue Joe Burrow, ‘quarterback’ de Cincinnati, que firmó una actuación de mucho nivel. Fuera del terreno de juego, el espectáculo corrió a cargo del colombiano Manuel Turizo, encargado de poner música al descanso. Un cóctel de fútbol americano, fuegos artificiales y un ambiente muy diferente al habitual en el feudo madridista.La jornada reunió a 78.660 espectadores, medio centenar más que en la edición anterior. Un ambiente festivo y familiar en el que se mezclaban el inglés, con marcado acento estadounidense, y el español. En las inmediaciones del estadio, la previa se vivió con entusiasmo. Cientos de camisetas y banderas de los equipos, cerveza y un día algo frío, pero perfecto para disfrutar del ambiente en las calles de Madrid. La organización y los servicios de seguridad distribuyeron los accesos para controlar la afluencia de público. Sin incidentes reseñables, los aficionados fueron ocupando sus localidades para disfrutar de una tarde de fútbol americano.El espectáculo previo al encuentro también tuvo espacio para los homenajes. Los servicios de emergencia y los cuerpos de seguridad de la Comunidad de Madrid recibieron el reconocimiento del estadio después del trágico accidente ferroviario y de los numerosos incendios registrados durante el verano. Una ovación unánime para quienes trabajan en primera línea ante las situaciones más difíciles.Pero si por algo caracteriza a la NFL es por su capacidad para convertir cada partido en un espectáculo. Y Madrid no fue una excepción. Música, techo cerrado, actuaciones de las ‘cheerleaders’ y fuegos artificiales acompañaron los minutos previos al inicio del encuentro. Uno de los momentos más solemnes llegó con los himnos nacionales. El español y el estadounidense sonaron de manera consecutiva mientras las banderas de ambos países ondeaban sobre el césped, portadas por los respectivos cuerpos de honor militares. El acto concluyó con un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Urda.El espectáculo tampoco se detuvo durante el partido. A diferencia de deportes como el fútbol o el baloncesto, el fútbol americano cuenta con numerosas interrupciones entre jugadas. La NFL aprovecha esos momentos para mantener la atención del público: música, actuaciones de las ‘cheerleaders’ de los Falcons, lanzamiento de camisetas a la grada, encuestas en directo y sorteos. Los aficionados, por su parte, vivieron el encuentro con intensidad. Celebraron cada acierto de sus equipos y abuchearon las acciones de los rivales. Entre las gradas destacó también la presencia de numerosos seguidores estadounidenses, que dieron al estadio un ambiente muy cercano al de cualquier jornada de la competición al otro lado del Atlántico.Antes de que comenzara el partido también hubo un reconocimiento al deporte español. Marc Cucurella, Athenea del Castillo, Laia López, Silvia Cristóbal y Thiago Pitarch saltaron al césped con algunos de los trofeos conquistados con las distintas categorías de las selecciones nacionales.Castigo a los FalconsEn lo deportivo, los Falcons pagaron caro el elevado número de penalizaciones y terminaron cediendo ante unos Bengals más efectivos. Cincinnati llegaba a Madrid con cinco victorias y dos derrotas, después de encadenar tres triunfos consecutivos. Atlanta, por su parte, acumulaba tres victorias y cinco derrotas y venía de caer por 16-0 frente a Tampa Bay. Todas las miradas estaban puestas en Joe Burrow, el hombre llamado a dirigir el ataque de Cincinnati.El encuentro comenzó con los Falcons buscando avanzar mediante las carreras de Robinson, que consiguió las primeras yardas para su equipo. La ofensiva local terminó culminando una de sus primeras posesiones con un touchdown de Charlie Woerner. Atlanta convirtió también el extra point y se adelantó en el marcador. La respuesta de Cincinnati no tardó en llegar: Burrow conectó un pase de más de 40 yardas que terminó en touchdown y permitió a los Bengals igualar el encuentro. Los Falcons volvieron a sumar tres puntos mediante un pateo y cerraron el primer cuarto por delante (10-7).El segundo periodo fue para los Bengals. Burrow lideró dos nuevas anotaciones de su equipo, con un touchdown y un pase preciso que permitió sumar otros seis puntos. Cincinnati convirtió los correspondientes extra points y amplió su ventaja con un field goal a falta de veinte segundos para el descanso. El marcador reflejaba ya un claro 10-24.El ‘halftime show’ tuvo sello colombiano. Manuel Turizo fue el encargado de animar el descanso con un repertorio de algunos de sus temas más conocidos. El cantante puso a bailar a todo el estadio en un escenario instalado en una de las bandas del terreno de juego. Las pantallas LED, los juegos de luces y la pirotecnia completaron una actuación que convirtió el descanso en otro de los grandes atractivos de la jornada.Tras el paso por los vestuarios, Atlanta encontró de nuevo el camino hacia la zona de anotación. Los Falcons aprovecharon una buena secuencia ofensiva para conseguir un touchdown en tercera oportunidad y acercarse en el marcador. El ‘extra point’ también entró entre los palos y la diferencia se redujo a siete puntos (17-24). El partido volvía a estar abierto. Sin embargo, Burrow no tardó en responder. Un nuevo pase del dorsal nueve permitió a Cincinnati firmar otro touchdown y recuperar la ventaja de dos anotaciones. Al término del tercer cuarto, los Bengals dominaban por 17-31.El último periodo estuvo marcado por la solidez defensiva de Cincinnati y los intentos de Atlanta por recortar distancias. Los Falcons buscaron avanzar mediante el juego terrestre, pero se encontraron con una defensa rival que supo contener sus acometidas y aumentar, con un tiro desde las cuarenta yardas, la ventaja hasta el final.La NFL volvió a triunfar en Madrid. Por segundo año consecutivo, el Bernabéu se convirtió en escenario de una jornada que fue mucho más allá del resultado deportivo. Un espectáculo dentro y fuera del campo que refuerza la apuesta de la competición estadounidense por España y consolida a la capital como una de las grandes sedes internacionales del fútbol americano.
Powered by WPeMatico