Un grupo de investigadores italianos ha analizado el impacto de los jabalíes sobre las aves que construyen sus nidos directamente en el suelo. El trabajo, publicado en la revista científica Journal of Zoology bajo el título «The wild boar Sus scrofa as a threat to ground-nesting bird species: an artificial nest experiment», estudia hasta qué punto estos animales pueden representar una amenaza para el éxito reproductivo de determinadas especies.
El estudio, firmado por Emiliano Mori (CNR), Lorenzo Lazzeri y Francesco Ferretti (Universidad de Siena), Lorenzo Gordigiani (Universidad de St Andrews) y Diego Rubolini (Universidad de Milano Statale), parte de una preocupación relacionada con la conservación de las aves que anidan en el suelo. Según explican los autores, la depredación de los nidos constituye uno de los principales factores de fracaso reproductivo en estas especies, cuyas poblaciones están disminuyendo en Europa.
El ‘truco de los huevos’ para los jabalíes
El impacto de los jabalíes sobre las aves que anidan en el suelo todavía es poco conocido y, según los autores del estudio, hasta ahora no había sido evaluado de forma cuantitativa. Para analizarlo, el equipo llevó a cabo un experimento con nidos artificiales en Poggi di Prata (GR), entre marzo y julio de 2020, y utilizó cámaras trampa para identificar a los animales que se acercaban a ellos.
Los investigadores instalaron 48 nidos artificiales que contenían huevos de codorniz o de gallina. De todos ellos, 47 fueron depredados durante el periodo de estudio. El jabalí fue el depredador detectado con mayor frecuencia, responsable del 36 % de las depredaciones, seguido por la urraca, con un 18 %, y el zorro y la marta, con un 10 % cada uno. Los autores también registraron de manera ocasional la intervención de otras especies.
El investigador del CNR recuerda que «durante mucho tiempo se ha culpado al zorro, un poco también injustamente, y sometido a planes de control para proteger faisanes y perdices, pero en realidad la depredación del zorro en los nidos parece bastante rara. En cualquier caso, la caza del zorro para proteger a las aves aún tendría poco sentido. De hecho, incluso como resultado de la depredación de los huevos por parte de zorros y martas, las cámaras trampa registraron la llegada de jabalíes al nido para comerse los caparazones restantes. Por tanto, la eliminación de los carnívoros no garantizaría el éxito de la cría», según recoge la Revista Jara y Sedal.
«El jabalí podría actuar como los principales depredadores de las especies de aves que anidan en el suelo en los hábitats mediterráneos y el aumento de la población a gran escala de este ungulado debe considerarse una amenaza significativa para la conservación de las especies de interés europeas que anidan en el suelo», añade.
Población de jabalíes en España
La caza por sí sola no parece suficiente para frenar el crecimiento de las poblaciones de jabalíes. Así lo recoge el Plan Nacional para reducir el riesgo y la difusión de la peste porcina africana (PPA) en España, elaborado por el Ministerio de Agricultura y Pesca en mayo de 2024. El documento advertía de una expansión considerable de esta especie, que además puede actuar como transmisora de la enfermedad.
Según las estimaciones incluidas en el plan, la población podría alcanzar los 2,2 millones de ejemplares tras haber duplicado su número en apenas un año. Las mayores densidades se concentraban especialmente en el noreste peninsular, con provincias como Girona, Barcelona, Tarragona y Huesca entre las zonas más afectadas, además de otras áreas como Valencia.
«El último año capturamos 460.000 jabalíes, lo que supone cerca del 20 % de la población. Para alcanzar un equilibrio entre los ejemplares que nacen y los que mueren habría que capturar cada año el 70 %», señala Josep Escandell, presidente de la Federación Española de Caza.
Para Ramon Pérez de Ayala, experto en fauna silvestre de WWF, se dan varios factores que favorecen esta expansión. Entre ellos, el abandono progresivo de determinadas zonas rurales y la reducción de la ganadería extensiva, que proporcionan más espacios de refugio. También apunta a los cambios en los usos del suelo y al mayor acceso a cultivos, que ofrecen alimento y facilitan la reproducción. A ello se suma la escasez de depredadores naturales, con el lobo como principal excepción.
El jabalí destaca por su capacidad de adaptación y por su elevada tasa reproductiva. Las hembras pueden alcanzar la madurez sexual antes de cumplir un año y suelen tener una media de dos camadas anuales, con entre cuatro y seis crías por camada. Según Josep Escandell, los cambios en las condiciones climáticas pueden favorecer incluso una mayor frecuencia reproductiva.
A esta situación se añade el progresivo descenso del número de cazadores y el envejecimiento del colectivo. Actualmente hay alrededor de 330.000 cazadores federados en España, aunque la cifra total se sitúa en torno a los 600.000. La reducción de efectivos supone otro factor que, según los expertos citados, dificulta el control de las poblaciones.
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