Un cocido o unas lentejas pasan gran parte de su elaboración con el caldo hirviendo sobre la placa, y ese hervor parece un gasto inevitable. Sin embargo, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) calcula que la olla exprés lo mantiene con mucha menos potencia.
En su Guía Práctica de la Energía, el organismo compara dos formas de mantener hirviendo 1,5 litros de agua en una placa eléctrica. Una olla abierta con fondo mal difusor necesita 850 vatios, y una olla a presión con fondo grueso, 150 vatios, un 82% menos.
¿Por qué la olla exprés gasta menos energía que una olla tradicional?
Una olla sin tapa deja escapar el vapor y, si su base reparte mal el calor, la placa tiene que trabajar más para que el agua no deje de hervir.
La olla a presión cocina cerrada. El IDAE recomienda los modelos súper rápidos, que apenas pierden vapor durante la cocción, porque consumen menos energía y acortan mucho los tiempos.
En la práctica, una hora de hervor supone 0,85 kilovatios hora (kWh) con la olla abierta y 0,15 kWh con la exprés. En 45 minutos, la primera gasta unos 0,64 kWh y la segunda, unos 0,11. Como la olla a presión termina antes, la diferencia en un guiso real crece con el tiempo de cocción que ahorra.
La prueba del IDAE se hizo con agua, no con un guiso
Es importante destacar que la cifra del IDAE sale de una prueba con agua, no con un guiso completo. Tampoco incluye el rato que tarda el caldo en romper a hervir. La comparación también enfrenta dos recipientes con fondos distintos. Por eso no aísla el efecto de la presión, que se suma al de la tapa y al del fondo grueso.
El organismo coloca la olla a presión en segundo lugar entre las formas más eficientes de cocinar, detrás del microondas y por delante del horno. Sustituir el horno por ese aparato ahorra entre un 60% y un 70% de energía.
Las placas de inducción calientan mediante campos magnéticos y son mucho más rápidas y eficientes que el resto de las eléctricas, según el IDAE. El gas, en conjunto, gasta menos que la electricidad en la cocina.
Cómo gastar menos energía al cocinar con la olla exprés
Los consejos del IDAE sirven para la olla exprés y para cualquier cazuela.
- Elegir una olla a presión súper rápida, que apenas pierda vapor mientras cocina.
- Colocar el recipiente sobre una zona de cocción algo más pequeña que su fondo, para aprovechar al máximo el calor.
- Usar menaje con fondo grueso difusor en las placas eléctricas.
- Tapar las cacerolas convencionales durante toda la cocción.
- Apagar la placa unos cinco minutos antes del final para aprovechar el calor residual, salvo en inducción.
Si preparas legumbres o guisos varias veces por semana, puedes reservar la olla a presión para ellos y dejar el horno para lo último. En una vivienda que sólo usa electricidad, la vitrocerámica o la cocina eléctrica se lleva el 9% de unos 4.000 kWh anuales, según el reparto que hace la guía.
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