El balance de los ocho años en los que Pedro Sánchez ha estado en La Moncloa deja un panorama inquietante para el bolsillo. Hoy, un trabajador medio paga casi un 18% más en impuestos y cotizaciones, mientras su renta disponible cae un 4% en términos reales. Las retenciones de la nómina crecen por encima de los precios, pero la renta disponible para gastar y ahorrar retrocede y se pierde poder adquisitivo, según refleja un un informe del Instituto Juan de Mariana , cuyos cálculos parten de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral y del IPC general al cierre de cada trimestre. El servicio de estudios relata que en el primer trimestre de 2018, el salario bruto medio ascendía a 1.909,66 euros mensuales y que de esa cantidad, unos 249,47 euros correspondían a IRPF y 121,26 euros a las cotizaciones del trabajador, de modo que el salario neto quedaba en 1.538,93 euros. En el segundo trimestre de 2026, el bruto era 2.464,45 euros , el IRPF en este caso de 400,53 euros mensuales y las cotizaciones del trabajador suman otros 160,19 euros. Los descuentos conjuntos pasan así de 370,73 a 560,72 euros al mes, un incremento nominal del 51,2%, y el salario neto queda en 1.903,73 euros, según el Instituto.«El aumento del importe que llega a la cuenta bancaria puede dar una impresión de mejora, dado que el salario neto -dicen- crece un 23,7% en euros corrientes, pero los precios se han disparado un 28,6% entre marzo de 2018 y junio de 2026, de modo que la nómina permite comprar menos que antes aunque su importe sea mayor». Argumentan que para conservar el poder adquisitivo inicial, los 1.538,93 euros deberían haberse convertido en unos 1.979,07 euros mensuales, que la estimación arroja, en cambio, 1.903,73 euros, es decir que faltan 75,34 euros al mes , en torno a 904 euros al año en doce mensualidades.Según el ‘think tank’, la remuneración antes de los descuentos ha aumentado un 29,1% en ocho años, ligeramente por encima de la inflación acumulada, lo que supone una mejora real de apenas un 0,4%. Al descontar el IRPF y las cotizaciones, ese pequeño avance se convierte en la citada caída del 3,8%. En el perfil analizado, el tipo efectivo estimado de IRPF pasa del 13,1% al 16,3% del salario bruto y, sumadas las cotizaciones del trabajador, los descuentos absorben el 22,8% de la remuneración , frente al 19,4% inicial: más de tres puntos adicionales de la nómina destinados a impuestos y cotizaciones. A ese «arrastre fiscal» se añade el aumento de las cotizaciones, según el trabajo, en el que se detalla que el tipo ordinario a cargo del trabajador con contrato indefinido utilizado en el cálculo era del 6,35% en 2018 y alcanza el 6,50% en 2026 por efecto del MEI . Agregan que aunque la diferencia parezca pequeña, se aplica sobre una base salarial mayor y se acumula al incremento del IRPF. Una pinza sobre el empleoDestacan que la empresa también soporta un coste superior y que el coste laboral total ajustado en este caso pasa de 2.558,15 a 3.339,08 euros mensuales, un aumento real del 1,5%, y que dentro de esa cantidad, los otros costes laborales que recoge el INE crecen un 4,9% una vez descontada la inflación. Esta partida incluye las cotizaciones empresariales, pero también otros conceptos, por lo que no debe identificarse íntegramente con impuestos. «El resultado es una pinza sobre el empleo: mantener al trabajador cuesta más en términos reales, mientras que su remuneración neta estimada compra menos».18.000 euros Un salario de 18.000 euros brutos paga hoy 624 euros de IRPF, casi cuatro veces más que los 157 euros que pagaba en 2019, su equivalente en poder adquisitivo (14.290 euros de entonces)El Estado se queda con alrededor del 41% del coste laboral del trabajador medio, según este trabajo. Entre IRPF y cotizaciones, de cada 100 euros que cuesta contratarlo, apenas 59 llegan a su bolsillo, según el estudio, en el que se denuncia una presión sin precedentes, que a dado lugar a que los españoles soporten un sacrificio fiscal superior al de los contribuyentes de Alemania, Suecia, Dinamarca o Países Bajos. «España -dicen- sube impuestos mientras Europa los baja. Entre 2019 y 2024, la presión fiscal española aumentó 2,3 puntos del PIB, mientras la media comunitaria descendió 0,6 puntos. Según el indicador de sacrificio fiscal del Instituto, España tendría que reducir esa presión fiscal casi 12 puntos del PIB para igualar al que soporta un alemán, 14 puntos para equipararse a Dinamarca y casi 17 puntos para hacerlo con Países Bajos. Recuerdan las 141 subidas de impuestos y cotizaciones acometidas por el Gobierno. En el estudio, que lleva por nombre «El sacrificio fiscal de los contribuyentes españoles», se recuerda que en 2025, los impuestos y cotizaciones se llevaron 641.669 millones de euros, casi 50.000 millones más que el año anterior, lo que ha contribuido a elevar la presión fiscal al histórico 38% del PIB. Subidas fiscales encubiertasEl Instituto Juan de Mariana señala que la inflación ha sido el instrumento perfecto para ejecutar una de las mayores subidas fiscales de la historia, «con el agravante de que se ha dado de manera encubierta». Explican que el 54% del incremento recaudatorio se explica por la negativa del Gobierno a deflactar la tarifa del IRPF. «La inflación acumulada entre 2019 y 2026 (+25,3%) empujó los salarios nominales hacia tramos superiores sin mejorar el poder adquisitivo», señala el organismo. Asegura que el resultado es que un salario de 18.000 euros brutos paga hoy 624 euros de IRPF, casi cuatro veces más que los 157 euros que pagaba en 2019 su equivalente en poder adquisitivo (14.290 euros de entonces). Un sueldo de 30.000 euros paga 892 euros más al año; uno de 50.000, 1.552 euros más. España ha sido el segundo país de la UE que más recaudación adicional ha extraído por esta vía.
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