La situación judicial de Marius Borg Høiby vuelve a complicarse. El hijo de la reina Mette-Marit de Noruega tendrá que continuar bajo arresto domiciliario después de que el Tribunal de Apelación haya revocado la decisión del Tribunal de Distrito de Oslo, que el pasado lunes había autorizado levantar las medidas cautelares que pesaban sobre él. La resolución supone un nuevo revés para el joven de 29 años, que confiaba en recuperar la libertad mientras espera la celebración de un nuevo juicio, previsto para febrero de 2027. Sin embargo, los magistrados consideran que todavía existen motivos suficientes para mantenerlo bajo vigilancia, especialmente por el riesgo de que pueda volver a cometer delitos o incumplir las órdenes de alejamiento que tiene vigentes.
La decisión llega apenas dos días después de que el juzgado de primera instancia considerase que ya no había razones suficientes para prolongar su arresto domiciliario. La propuesta contemplaba que Høiby pudiera quedar en libertad, aunque con determinadas obligaciones: presentarse periódicamente ante las autoridades y someterse a controles para detectar un posible consumo de drogas. Una resolución que no convenció a la Fiscalía noruega, que recurrió inmediatamente y solicitó la suspensión de la orden al considerar que existía un peligro real de reincidencia. Finalmente, el Tribunal de Apelación ha respaldado sus argumentos y ha decidido que el hijo de Mette-Marit permanezca en su actual situación, al menos hasta el próximo 30 de noviembre.

Uno de los elementos que más ha pesado en esta resolución tiene que ver con los controles de consumo a los que ha sido sometido durante los últimos meses. Según recoge la televisión pública noruega NRK, durante la vista celebrada el pasado lunes salió a la luz que Marius Borg había dado positivo por alcohol en varios análisis recientes, pese a las estrictas condiciones que debía respetar mientras permanecía bajo arresto domiciliario. El joven trató de justificar esos resultados alegando que había utilizado enjuague bucal para tratar una herida en la boca y que también había consumido zumo de manzana fermentado. Una explicación que no ha convencido a los magistrados, que la han calificado de «poco creíble».
El fallo judicial detalla que las pruebas se realizaron con tres dispositivos diferentes en un intervalo de aproximadamente dos horas, entre las 10:10 y las 12:21 horas, y que todas ellas mostraron indicios de intoxicación alcohólica, aunque con una tendencia descendente. Para el Tribunal de Apelación, este episodio demuestra que las medidas de control no han sido suficientes para garantizar que Høiby respete las restricciones impuestas. «El Tribunal de Apelación no comparte la decisión del juzgado de primera instancia de que esas medidas serían suficientes para impedir que Høiby se drogue si es puesto en libertad. Hay que tener en cuenta que ha consumido alcohol a pesar del estricto marco con controles de drogas al que ha estado sometido», recoge la resolución reproducida por NRK.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Det Norske Kongehuset (@detnorskekongehus)
La Fiscalía también había advertido del peligro de que el joven volviera a protagonizar comportamientos delictivos similares a los que motivaron su condena en primera instancia. En particular, los representantes del Ministerio Público señalaron que existía un riesgo específico de que pudiera reincidir contra una de sus exparejas, además de incumplir nuevamente la orden de alejamiento dictada para protegerla. La abogada de la acusación, Oda Karterud, ha valorado favorablemente la decisión y ha defendido que «la protección del público es fundamental y debe ser el factor primordial en este caso». A su juicio, mantener las restricciones permite prevenir nuevas vulneraciones graves de la integridad de las víctimas.
Por el contrario, la defensa de Marius Borg ha recibido la resolución como un nuevo golpe a sus expectativas de recuperar la libertad. Sus abogados, Alexander Greaker y Daniel Storrvik, han reconocido que esperaban un desenlace diferente, aunque han asegurado que estudiarán detenidamente los argumentos del tribunal antes de decidir los próximos pasos. «Nos hubiera gustado un resultado diferente, pero tomaremos nota de la decisión del Tribunal de Apelación. Ahora revisaremos detenidamente el razonamiento del tribunal y discutiremos los pasos a seguir con Høiby», han señalado en declaraciones recogidas por los medios noruegos.
Nueve meses bajo custodia
Marius Borg Høiby permanece bajo custodia desde febrero de 2026, cuando fue detenido horas antes del comienzo del primer juicio por incumplir una orden de alejamiento relacionada con una de las mujeres que le denunciaron. Inicialmente ingresó en prisión preventiva, pero el pasado 13 de julio la Justicia noruega autorizó que continuase cumpliendo esta medida en régimen domiciliario, con una tobillera electrónica y bajo vigilancia en la residencia de Skaugum, donde viven actualmente los reyes Haakon y Mette-Marit.
Desde entonces, su día a día ha estado condicionado por importantes restricciones de movimiento. Aunque puede utilizar el teléfono móvil, acceder a internet y recibir visitas, debe permanecer dentro de la vivienda o en el patio exterior y tiene prohibido abandonar el recinto salvo en circunstancias expresamente autorizadas. Durante estos meses ha podido salir en algunas ocasiones excepcionales, entre ellas para acudir a compromisos familiares relacionados con el delicado estado de salud del rey Harald V y, posteriormente, participar en las ceremonias de despedida del monarca, fallecido en septiembre.
Powered by WPeMatico