La decisión judicial era previsible y la reacción política también. El Gobierno «condena» la decisión del juez Juan Carlos Peinado de decretar la apertura de juicio oral contra Begoña Gómez . Fuentes socialistas critican que se siente en el banquillo a la mujer del presidente del Gobierno y denuncian que «desde hace dos años, está en el centro de una persecución política y judicial» por su condición de esposa de Pedro Sánchez.En Moncloa vuelven a reafirmarse en su inocencia, una cualidad que -consideran- ha quedado «clara y demostrada» durante toda la instrucción, pese a que la instancia superior al juez Peinado haya confirmado la imputación de los dos delitos por los que va a ser juzgada: tráfico de influencias y malversación. Una vez los pronunciamientos del Gobierno no han tenido ningún efecto sobre las instancias judiciales que han llevado a cabo la instrucción y su posterior aval, en Moncloa lanzan ya un mensaje a quienes tienen el futuro judicial de Gómez en sus manos.En este sentido, fuentes gubernamentales proclaman que mantienen «plena confianza en que el jurado será ecuánime e impartirá justicia». Con la instrucción ya finalizada, en el Gobierno vuelven a denunciar que ha sido «arbitraria e injusta» y que solo responde a un fin de persecución contra la mujer de Sánchez. Más allá de estas declaraciones, el propio presidente -a través de la Abogacía del Estado- y la defensa de Gómez se querellaron por un delito de malversación contra el juez, una querella que no prosperó.Además de condenar la decisión, en el Ejecutivo se quejan de que es «intolerable» que, «una vez más, se notifique un auto de esta causa coincidiendo con un viaje internacional del presidente del Gobierno -que viaja hacia Nueva York para participar en la Asamblea de la ONU-. Así como que se haga público antes de ser notificado a las partes», apuntan fuentes gubernamentales, que consideran «incuestionables la intención política, el acoso y la deshumanización que han marcado toda esta instrucción».En que Gómez es «una mujer inocente» también se centran desde el PSOE, donde no se mueven un milímetro de las tesis del ‘lawfare’ contra la esposa del presidente. «Seguimos estando ante una causa que nació de una denuncia de una organización ultraderechista basada en recortes de prensa y que ha ido perdiendo acusaciones por el camino . Y la Fiscalía ha mantenido una posición contraria a la existencia de indicios suficientes para continuar el procedimiento», relatan fuentes socialistas.La secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró ha calificado, en sus redes sociales, la decisión del juez Peinado como «el último servicio de la ‘patria’ antes de colgar la toga». Una instrucción que desde la dirección del partido califican de «errática, desproporcionada y difícil de entender desde el primer momento» y recuerdan que «varias decisiones del juez Peinado han sido corregidas por la Audiencia Provincial, incluida la retirada del pasaporte». «Se ha sometido a una persona inocente a una pena de telediario permanente durante más de dos años para desgastar políticamente a Pedro Sánchez», señalan desde el PSOE, donde destacan que, durante todo este tiempo, Gómez «ha dado la cara y ha colaborado con la Justicia». «Ha soportado durante más de dos años una exposición pública y personal absolutamente desproporcionada . Más aún teniendo en cuenta que solo hay ruido; que no hay ninguna prueba de que haya cometido delito alguno», desacreditan.
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