Una imagen inusual. Un saludo buscado. En la sesión de apertura de la Asamblea General de Naciones Unidas, Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, cruza todo el plenario con un objetivo claro y determinado, acercarse al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El líder español, al teléfono, no repara en un primer momento en la persona que se le acerca y solo cuando cuelga la llamada que estaba atendiendo se vuelve para darle la mano y dos besos. Un saludo algo encorsetado por lo sorpresivo. Durante algo más de medio minuto se les ve manteniendo un breve intercambio de palabras y, tras despedirse, Rodríguez también comparte unas palabras con la vicepresidenta tercera y el ministro de Asuntos Exteriores españoles, Sara Aagesen, y José Manuel Albares, respectivamente, sentados junto a Sánchez.En esta breve conversación con Sánchez, la líder venezolana le emplaza a «poder seguir hablando sobre la situación en Venezuela», según reconocen desde la delegación española. Sánchez acepta y esa conversación se produce más tarde. En la misma, el presidente español le garantizó el compromiso de España con su país y con el futuro de Venezuela. En principio, no estaba ni está previsto que haya un encuentro entre Sánchez y Rodríguez en Nueva York más allá de esa charla informal. Una charla que supone, además, la primera conversación cara a cara que mantienen, dado que las anteriores comunicaciones entre ambos se habían producido de manera telefónica. Fuentes gubernamentales califican de «sorpresivo» el saludo, dado que no estaba previsto un encuentro y este se produjo, además, en mitad de los discursos iniciales en la ONU, justo cuando estaba interviniendo el presidente de la Asamblea General. En el Ejecutivo tratan de restar toda relevancia al episodio, asegurando que las imágenes revelan perfectamente cómo se desarrollaron los hechos, puesto que no estaba previsto y es «simplemente» un saludo de la presidenta encargada de Venezuela. «Sin más», sentencian, criticando algunas lecturas «ridículas» que se han querido hacer de lo ocurrido.En Moncloa recuerdan que «el pueblo venezolano es un pueblo hermano del español» y no ocultan los esfuerzos de diplomacia que se están realizando para que Rodríguez pueda acudir a España el próximo mes de noviembre para participar en la Cumbre Iberoamericana que albergará Madrid los días 4 y 5 de ese mes. El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ya avanzó que España ha invitado a la presidenta venezolana a ese evento y ha tratado de hacer gestiones a nivel comunitario para que se levanten las sanciones que pesan contra ella y que impiden el viaje. Hasta ahora, la Unión Europea no ha aceptado y mantiene el veto a su entrada.Sin embargo, el encuentro que acaparó todos los focos fue el que mantuvo Delcy Rodríguez con Donald Trump y que les permite consolidar su alianza. Una entente entre el presidente de EE.UU. y la presidenta interina de Venezuela que tiene como derivada el alejamiento de la transición política hacia la democracia, en la que María Corina Machado es una figura clave.
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