A los agoreros que vienen certificando desde hace tiempo la muerte de los museos -se han convertido en mausoleos, dicen algunos-, la realidad les quita la razón. Están más vivos que nunca y siguen creciendo. Acaba de nacer Faro Santander (David Chipperfield), este mes se presenta la ampliación del Museo Sorolla (Nieto Sobejano), la Fundación Beyeler de Basilea suma al bellísimo edificio de Renzo Piano tres estructuras diseñadas por Peter Zumthor, el 11 de diciembre verá la luz el Guggenheim Abu Dabi, de Frank Gehry… El Museo de Bellas Artes de Bilbao ha presentado este viernes su flamante ampliación, que se inaugura el próximo lunes (coincidiendo con su 118 aniversario ) y abrirá al público el martes con una semana de puertas abiertas, hasta el día 13. A partir del 14 de octubre habrá una entrada conjunta (a un precio de 14 euros) para visitar, en un plazo de cuatro días, el Guggenheim y el Bellas Artes.Es un proyecto impulsado por Miguel Zugaza , que volvió a tomar por segunda vez las riendas del museo bilbaíno en 2017, tras dejar la dirección del Prado, y que este viernes ejercía de ‘turoperador’ de lujo para un nutrido grupo de periodistas. «Más que una ampliación es una redimensión del museo», afirmaba al comenzar el recorrido. Detalle de ‘Agravitas’, la ampliación del museo bilbaíno creada por Foster y Uriarte. Museo de Bellas Artes de BilbaoBajo el lema ‘Agravitas’ , se presentó el proyecto de los arquitectos Norman Foster y Luis Maria Uriarte (una UTE formada por los estudios Foster + Partners y LM Uriarte Arkitektura) al concurso internacional convocado el 11 de febrero de 2019 para la ampliación y reforma del Museo de Bellas Artes de Bilbao (optaron 57 equipos de arquitectura). Lo ganaron por unanimidad el 23 de julio. El jurado valoró que era el proyecto que mejor se ajustaba a los objetivos prioritarios: dotar al museo de mayor espacio para extender la presentación de sus colecciones y promocionar sus programas de exposiciones, educación y difusión. Según el jurado, las fortalezas del proyecto ganador eran estas: «Tecnológica en su imagen, humanística en su enfoque y ecológica en su sostenibilidad, la propuesta aúna calidad arquitectónica, sensibilidad urbana y responsabilidad social para levantar un hito luminoso y leve en el corazón histórico de Bilbao».Pero no tardó en llegar la polémica . Ya en 2021 se alzaron voces muy críticas , que denunciaban irregularidades en el proyecto. Abrió la caja de los truenos un informe de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en respuesta a una consulta del arquitecto Fernando Pérez Rodríguez-Urrutia. Se decía que el proyecto infringía el Plan General en superficie y altura, que no se respetaban las construcciones anteriores… «Una enorme chapela, un gran ovni se ha posado sobre el Museo de Bellas Artes de Bilbao», decían sus detractores. Es el primer proyecto museístico de Norman Foster en España , pero no el último. Se halla en marcha el Salón de Reinos, la última ampliación del Museo del Prado. En este caso, el arquitecto británico ganó el concurso junto con Carlos Rubio. Este viernes ni estaba ni se esperaba a Lord Foster. Será el domingo cuando lo veamos -suponemos que junto a Lady Foster-paseando por el museo, que se inaugura tras cuatro años de obras . Se han llevado a cabo por fases para no tener todo este tiempo cerrado el museo entero. Arrancaron los trabajos en noviembre de 2022, cuando se puso la primera piedra. Con un presupuesto final de unos 46 millones de euros , el Bellas Artes de Bilbao ha ampliado su superficie en 6.000 metros cuadrados. Se ha tenido muy en cuenta la sostenibilidad medioambiental. La nueva estructura está formada por 15.000 piezas de acero. Se ha usado un acero ecológico, de reducida huella de carbono.Obras de Juan Muñoz y Chamberlain. Al fondo, el Atrio Arriaga. Museo de Bellas Artes de BilbaoLa escultura se convierte en la gran protagonista del nuevo museo . Las hay por doquier; muchas son monumentales. El Atrio Arriaga , de unos 1.000 metros cuadrados, convertido según Foster en el corazón del museo -y eje vertebrador del mismo-, es visible desde el exterior a través de un gran muro acristalado, un alarde arquitectónico, pues se soporta en la estructura del edificio. Es un espacio abierto a la ciudad. Preside el atrio la fuente en memoria del compositor bilbaíno Arriaga creada por Francisco Durrio. Una escultura sonora que recupera su emplazamiento original y su condición de fuente accesible. En torno a ella, esculturas de Chillida (‘Homenaje a Calder’ y ‘Lugar de encuentros IV’, en hormigón, de 13,5 toneladas), Txomin Badiola y Pello Irazu, un vitral de Palazuelo… En las plazas adyacentes, más esculturas. En la del Museo, al norte, ‘Sappho’, de Anselm Kiefer, donada por la familia Foster, que se descubrirá el domingo. Al sur, en la Plaza Chillida, obras de Cristina Iglesias, Richard Serra, Susana Solano o el propio Chillida. En la conexión de los dos edificios, una divertida escultura roja de Noguchi, que contrasta con «un museo tan seriote como este» (Zugaza dixit). Unos impresionantes pilares en V (de 71 centímetros de diámetro y 11,5 metros de longitud cada uno) sostienen la nueva arquitectura y aportan una sensación de ingravidez al gran volumen que soporta. ‘Agravitas’ es una gran superficie volada de más de 2.500 metros cuadrados, con un óculo de seis metros de diámetro . «Es como el del Panteón [de Roma], el sueño de cualquier arquitecto», advierte Zugaza. Por encima de una cubierta de lamas blancas, a once metros de altura, hay dos plantas y una terraza . La planta inferior, de 900 metros cuadrados, está dedicada al diseño y la arquitectura. Se abre con la muestra ‘Nuevas formas’. Contará además esta planta con espacios educativos. BBK Museoa, sala de 1.500 metros cuadrados de nueva creación, con obras de artistas de los últimos 25 años. EpLa planta superior (llamada BBK Museoa ) es la joya de la corona: un espléndido espacio diáfano de 1.500 metros cuadrados y seis metros de altura para exposiciones temporales. Se inaugura con arte contemporáneo español de los últimos 25 años: Itziar Okariz (y su instalación sonora ‘Respiración oceánica’), June Crespo, Ibon Aranberri, Sergio Prego, Ana Laura Aláez… Lo de que este espacio lleve el nombre de la Fundación BBK lo explica así Zugaza: «Tenemos firmado un acuerdo a 15 años. Ellos financian un tercio del presupuesto de lo que se expone en esta sala y en la terraza. Esta fundación bancaria entendió que mejor que crear su propia sala era asociarse con las instituciones públicas». El tiempo se les ha echado encima (aún faltan por rematar no pocas cosas para su puesta a punto). Explica el director del museo que a punto estuvo de que se inaugurara la sala estrella de la ampliación solo con la instalación de Okariz. «Esta sala tiene algo que ver con la proporción áurea», apunta Zugaza. Las dos plantas de la nueva arquitectura lucen un tanto vacías, desnudas, desangeladas; parecen algo desaprovechados estos espacios. La terraza, de más de 500 metros cuadrados y con unas vistas espectaculares de la ciudad, es una sala al aire libre para esculturas . Se han instalado tres piezas monumentales de Anthony Caro: ‘Toronto Flats’ y ‘Low Line Flats’, donadas por la familia Foster, y ‘África’, cedida en comodato por la Colección Arango.Otra de las salas de nueva creación. Está dedicada al diseño y la arquitectura. Museo de Bellas Artes de BilbaoEs un solo museo formado por tres arquitecturas bien diferenciadas. La primera, de estilo historicista, es de 1945 , obra de los arquitectos Gonzalo Cárdenas y Fernando Urrutia. Acogió el Museo de Bellas Artes, el de Arte Moderno y el de Reproducciones. Hoy alberga el arte hasta la Guerra Civil. Se ha recuperado el protagonismo del edificio de 1945, restableciendo su entrada original. La segunda, de 1970 , fue el primer museo de España dedicado al arte contemporáneo. Con un lenguaje racionalista fue creado por Álvaro Líbano y Ricardo Beascoa. Acoge el arte desde la segunda mitad del siglo XX hasta 2001. Luis Maria Uriarte llevaría a cabo una reforma. Tres arquitecturas y trece espacios . De ahí que se haya querido jugar para el lema del museo -‘Ez doc amaiiru’ (No hay trece)- con el nombre que dio Jorge Oteiza a un colectivo de arte de vanguardia en los años 60. El escultor cuenta en el ático del edificio de 1970 con un observatorio donde se exhibirá su trabajo. También tiene su espacio propio en el museo la obra sobre papel : dibujo, obra gráfica, fotografía… El Gabinete Gondra Barandiarán se estrena con una muestra de dibujos de Rafael Ruiz Balerdi bajo el título ‘La línea infinita’. El óculo de seis metros de diámetro atraviesa el museo. Museo de Bellas Artes de BilbaoLa colección del museo atesora unas 18.000 obras de arte , que van de los siglos IV a.C. a la actualidad. Se exhiben 750, de las cuales 150 se muestran por primera vez. Hay trabajos de 55 artistas mujeres. La colección estrena nueva museografía. «Es una colección de colecciones, muy distinta a la de otros museos. Éste es un museo de colecciones, no de exposiciones . Su principal exposición es la colección», advierte Miguel Zugaza. En torno al 70% de los fondos son legados y donaciones. Subimos en el montacargas para ir a los nuevos espacios. « Aquí el ‘Guernica’ no entra ni en diagonal -bromea, mirándonos-. Puede estar tranquilo Segade. Nosotros estamos satisfechos con el ‘Guernica’ de Ibarrola’, que luce en el museo». Ya nos extraña, dado su empecinamiento en llevar la obra de Picasso al Prado: urdió un plan para quitárselo al Reina Sofía, que afortunadamente no llegó a buen puerto. «Aquí el ‘Guernica’ no entra ni en diagonal -dice en el montacargas-. Nosotros estamos satisfechos con el de Ibarrola» Miguel Zugaza Director del Museo de Bellas Artes de BilbaoEl nuevo Museo de Bellas Artes se estrena con dos exposiciones , centradas en sendos mecenas y coleccionistas contemporáneos, latinoamericanos de nacimiento pero con grandes lazos con España: el mexicano Plácido Arango , fallecido en 2020, y la venezolana Patricia Phelps de Cisneros . Las muestras han sido instaladas, respectivamente, en los edificios de 1945 y 1970. La primera toma el título de un texto de Octavio Paz, ‘La búsqueda del comienzo’. La familia Arango ha cedido hasta 2030 un centenar de obras de la colección original, que irán rotando cada seis meses. En la primera selección, obras de El Greco, Zurbarán, Murillo, Goya, Fortuny, Zuloaga, Miró, Tàpies… A ellas se suman préstamos de museos con los que Arango mantuvo una estrecha relación y obras invitadas: lienzos de Herrera el Mozo, Veronés, Velázquez, Sánchez Cotán… Miguel Zugaza, en la terraza de la ampliación, junto a una escultura de Anthony Caro, con la torre Iberdrola al fondo. EpLa segunda exposición, ‘Visiones de Ultramar. Artistas viajeros en la Colección Patricia Phelps de Cisneros’, constituye una visión inédita del descubrimiento del Nuevo Mundo a través de 150 obras de entre los siglos XVII y XX (pinturas, dibujos, grabados, mapas y fotografías). Comisariada por Estrella de Diego, está patrocinada por la Fundación BBVA. El artista español Asier Mendizábal presenta a modo de epílogo su instalación ‘Problemas de estilo y vasijas de barro’, que ha sido adquirida por el museo.
Powered by WPeMatico