José Luis Rodríguez Zapatero ha acudido este viernes al bar cafetería del Ateneo de Madrid, la institución que preside su amigo y portavoz Luis Arroyo, para celebrar que el juez José Luis Calama haya rechazado imputarle un delito de malversación por las joyas halladas en su despacho. Entre quienes le acompañaban se encontraba, entre otros, un conocido periodista de El País.
Tal como desvela OKDIARIO, la presencia del expresidente en la Docta Casa se ha producido pocas horas después de conocerse la decisión judicial. El instructor del caso Plus Ultra en la Audiencia Nacional ha rechazado la petición de la Fiscalía de investigarle por malversación en relación con las joyas.
El ambiente, según ha podido saber este periódico, era festivo. No es para menos: el auto aparta del horizonte procesal de Zapatero uno de los delitos más graves que le atribuía el Ministerio Público.
La compañía del informador de El País no ha pasado inadvertida. Es el redactor firmó en el rotativo de Prisa la polémica información con los audios recogidos del Centro de Control de Atocha, difundido el mismo miércoles del choque de trenes. La familia del maquinista recién fallecido se topó con la voz de su familiar en las televisiones tras la publicación de El País.
Las joyas de Zapatero
La Fiscalía Anticorrupción sostenía que Zapatero pudo incurrir en malversación de caudales públicos al no haber entregado a Patrimonio del Estado las joyas que le regaló el monarca saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, ya fallecido. Las piezas se hallaron en una caja fuerte de su oficina en un registro policial el pasado mes de mayo.
El planteamiento del fiscal partía de la propia explicación del ex presidente. Según el ex líder del PSOE, las joyas son un regalo del rey de Arabia Saudí en 2007, cuando estaba al frente del Ejecutivo. Por eso Anticorrupción pidió la imputación “de ser cierta su versión”.
Calama no ha compartido ese razonamiento. El magistrado recuerda que no fue hasta 2013 cuando la ley de Transparencia estableció expresamente que los altos cargos no pueden aceptar regalos que excedan los usos sociales o de cortesía. En 2007, por tanto, ninguna norma obligaba a incorporar esos obsequios al patrimonio estatal.
El juez ha ido más allá. En un segundo auto, además, ha acordado paralizar las inspecciones abiertas por Hacienda a Zapatero, su mujer, sus hijas, el empresario Julio Martínez Martínez y varias sociedades.
Sin embargo, el ex presidente no ha quedado libre de toda sospecha. La investigación sobre las joyas sigue adelante por un presunto delito fiscal y de contrabando.
Las piezas no son menores. Anticorrupción ha atribuido la malversación por el hallazgo de joyas valoradas en 1,3 millones de euros en la caja fuerte de su despacho.
El papel de Arroyo
Luis Arroyo no es un anfitrión cualquiera. Preside desde 2021 el Ateneo de Madrid, una de las instituciones culturales privadas más importantes del país, y ha ejercido como portavoz del ex presidente desde su imputación. Esa decisión ha generado malestar en parte de los socios.
Ese doble papel le ha costado disgustos. En junio, el presidente del Ateneo tuvo que pedir perdón por “haber inducido a error sobre el valor de las joyas”, después de haber restado importancia a su tasación.
La relación entre la institución y la Comunidad de Madrid se ha resentido. Isabel Díaz Ayuso ha roto relaciones con el Ateneo al considerar que Arroyo es “un activista del PSOE”. Además, el Ateneo recientemente ha sido condenado a devolver casi un millón de euros de subvenciones mal justificadas.
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