La Ley de Memoria Democrática, conocida como ‘ley de nietos’, abrió en 2022 una vía exprés para que descendientes de españoles exiliados por la Guerra Civil y la dictadura franquista pudieran obtener la nacionalidad española de origen y, con ella, derechos plenos como el voto desde el exterior. Ahora, el Tribunal Supremo ha paralizado cautelarmente la inscripción en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) de quienes accedieron a la nacionalidad por esta norma, salvo que acrediten ser descendientes directos de exiliados políticos.El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha reaccionado con dureza en una entrevista en ‘La Hora de la 1’, de TVE, en la que califica la decisión del órgano jurisdiccional de «salvajada» y de «atropello democrático», mientras asegura que «hay jueces que son salvapatrias» empeñados en «derrocar al Gobierno». A su juicio, junto a una judicatura que trabaja por una justicia justa, existen «sectores judiciales que se empeñan en tumbar al Gobierno todos los días».El voto CERA en las elecciones generales de 2023: el PP quitó en Madrid un escaño al PSOEEl responsable gubernamental ha culpado directamente al Partido Popular de alimentar «la teoría de la conspiración», imitando a la ultraderecha, al sostener que el Ejecutivo busca manipular el censo electoral de cara a futuras elecciones al ampliar el derecho al voto a los nuevos nacionalizados por la ley de nietos. López rechaza ese planteamiento y recuerda que, en las elecciones generales de 2023, el recuento del voto exterior (CERA) terminó perjudicando al PSOE: el escaño que cambió de manos tras el escrutinio definitivo fue uno socialista en Madrid, lo que obligó a Pedro Sánchez a depender del apoyo de Junts para la investidura; de no haberse perdido, habría bastado con la abstención independentista catalana. «La última vez que se votó en este país el CERA benefició al PP», ha remarcado.En esta línea, el ministro sostiene que en el Tribunal Supremo hay «salvapatrias» que hacen «lo imposible para derrocar a este Gobierno» y que se oponen a leyes aprobadas por el Parlamento, incluso con respaldo del propio PP. De esta forma, el ministro socialista ha evocado la famosa arenga de José María Aznar -«quien pueda hacer que haga»- y ha afirmado: «A mí no me va a sacar nadie de la cabeza el grito de Aznar». López también ha acusado al PP de permitir que la mayor crisis territorial reciente, el proceso independentista en Cataluña, se desencadenara bajo un gobierno popular y de haber trasladado ese conflicto del terreno político al estrictamente judicial, algo que, a su entender, algunos sectores no perdonan al PSOE por haber intentado revertir.El ministro se ha mostrado «verdaderamente preocupado» por una derecha que, según él, «ha perdido los papeles» y cuyo objetivo sería «derrocar a este Gobierno sea como sea», así como por la existencia de «lobos solitarios» en la judicatura y «sectores» que, afirma, «atienden la llamada de Aznar».
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