El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente , ha presentado su dimisión a última hora de este martes, renunciando además a encabezar la lista del PSOE por Valladolid para las elecciones generales del 29 de noviembre. Su salida se ha formalizado en los últimos minutos de su comparecencia a petición propia en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, donde acudió para dar explicaciones sobre la colisión ferroviaria de Urda (Toledo). Tras cuatro horas de agónica sesión parlamentaria, Puente sorprendió a todos con la noticia. Con la voz entrecortada, al borde del llanto y apelando a una cuestión de «dignidad política, de coherencia y de empatía», puso fin, previsiblemente, a su carrera política.El siniestro entre un AVE y un Iryo el pasado miércoles dejó un balance de 69 muertos y más de 200 heridos. Sumados a los 46 fallecidos en Adamuz el pasado enero, Puente abandona la cartera con un trágico de 115 víctimas mortales bajo su gestión -116 si se suma otro siniestro ocurrido en Gelida-.Hasta este desenlace, el ministro parecía haber superado el desgaste de la tragedia de Adamuz. Tras aquel primer siniestro a principios de año, su estrategia de contención se basó en recorrerse los principales platós de televisión para dar explicaciones. Y funcionó. Durante los siguientes meses, el titular de Transportes había recuperado la normalidad, reinstaurando su tono habitual y, sobre todo, su hiperactividad en la red social X (antes Twitter). De hecho, el mismo día de la catástrofe, el exalcalde de Valladolid tenía previsto protagonizar un acto de precampaña electoral en Cádiz.Pero la realidad le vino de golpe. Mientras los equipos de emergencia comenzaban a desplegarse por el terreno el día de la tragedia, a las 09:08 de la mañana la cuenta oficial de Puente lanzaba un tuit presumiendo de la «superioridad moral de la izquierda». Una hora y media después, anunciaba que estaba «en el centro de control H24 desde 9:40 tratando de obtener toda la información posible de lo ocurrido». En la víspera de la tragedia, su gestión consistió en publicar 26 mensajes para mofarse de candidatos rivales o hablar de política internacional.Tras confirmarse la magnitud de la tragedia, el ministro se vio forzado a cancelar su agenda y afrontar la realidad de su ministerio. Esta vez, a diferencia de enero, tomó un perfil bajo en internet. Apenas publicó tres mensajes en la red social: dos el mismo día del accidente y otro tras su rueda de prensa en el Ministerio la jornada posterior. «Esta es la rueda de prensa que, por espacio de casi dos horas y sin límite de preguntas, he ofrecido hoy», fue su último mensaje antes de dimitir. A las 14:00 horas del miércoles compareció en la estación de Atocha. Al día siguiente lo hizo desde el Ministerio. Y tras un fin de semana de reflexión en el seno del Gobierno, su último trámite fue dar la cara en la Cámara Baja.Su salida escenifica el fracaso de una gestión engullida por el personaje. Durante los últimos meses, el titular de infraestructuras sustituyó su labor de despacho en el ministerio por maratones de tuits en jornadas donde su agenda oficial estaba vacía . En 2024, Puente ordenó utilizar recursos públicos para que sus funcionarios elaboraran un dossier de 195 folios que recopilara los insultos que le dedicaba la prensa. Sin embargo, su propio perfil acumulaba a diario ofensas contra sus adversarios. Llamó «imbécil» e «inútil» a Alberto Núñez Feijóo, tachó de «mamarracha» a Isabel Díaz Ayuso y dedicó su tiempo a analizar de forma despectiva el físico de Santiago Abascal, entre otros muchos. Además, los días que Ceuta sufría una invasión de miles de inmigrantes provenientes de Marruecos, el ministro la ignoró para publicar 33 tuits sobre el supuesto ático de Isabel Díaz Ayuso; y cuando Castilla y León ardía por los incendios, aprovechó para burlarse del presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El PSOE saluda la decisión de Óscar Puente de dimitir: «No quedaba otra» noticia Si PP y Vox advierten de que la caída de Puente «no cuela»: «Debe irse todo el Gobierno» noticia Si Sánchez premió con un sueldo de 200.000 euros a la ministra que aplazó la reforma del sistema LZB noticia Si El sentido abrazo de Rufián a Puente y su mensaje al oído: «Has sido un gran ministro» noticia Si La alta velocidad más mortífera del mundo pese a tener menos frecuencias y viajeros noticia Si Estados Unidos ironizó con la imposibilidad de costear el «sueño» de la alta velocidad española noticia No De tres años a un curso de 12 meses: la necesidad de maquinistas redujo su preparaciónSu desconexión con el deterioro de las vías llegó a tal punto que, apenas semanas antes de la masacre, acudió al programa televisivo ‘Cara al show’ y bromeó sobre los fallos de la red ferroviaria: «Como si no tuviéramos bastante con la Renfe ya». Hoy, repudiado por sus propios socios y ante las dolorosas quejas de unas familias destrozadas que le recriminan haber gobernado de espaldas a la infraestructura, Óscar Puente hace las maletas. El dirigente que priorizó la batalla digital al mantenimiento de la red ferroviaria abandona el cargo arrastrado por la realidad.
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