La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, la de «tengo un cacao…», la de «aquí no tengo el texto definitivo…», la de «no les puedo facilitar esa definición del ‘fondo buitre’ que nos ha dado el vicepresidente Cuerpo…», en definitiva, la de la caótica rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de los dos decretos Maricarmen, ejemplifica la inepcia del sanchismo a la hora de arreglar los problemas de los españoles. Ocurrió recién con la invasión de Ceuta, con el Gobierno desbordado por no haber hecho las cosas a su tiempo, y ocurre con la crisis inmobiliaria. Tras ocho año de plácida siesta, de promesas incumplidas de construir o poner en alquiler tropecientasmil viviendas públicas, ahora le entran las prisas e improvisa dos decretazos a rebufo del desahucio de una anciana que lleva desde 2007 viviendo con un contrato expirado.En aquella rueda de prensa, Rodríguez, la del «cacao», parecía que barajaba nerviosa los folios intentando desesperadamente hallar la manera de explicar lo inexplicable, ante la ansiosa mirada de los ministros Cuerpo, Torres y Saiz. La escena fue agónica; daba hasta cierta lástima ver ese monumento a la impotencia y a la angustia. Lo único que dejó claro Rodríguez es su definición de «pyme buitre muy carroñera» que endosó a Urbagestión, los caseros de Maricarmen Abascal: su parque inmobiliario consta en estos momentos de una vivienda, que es lo que sostienen los dueños de la empresa. Así las cosas, y con ese estándar definitorio, por ejemplo, la dupla Óscar López y Reyes Maroto, candidatos del PSOE a la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid, son un 900 por ciento más «buitres muy carroñeros» pues poseen entre los dos diez viviendas en propiedad, según sus últimas declaraciones de bienes. Es una lástima que en su reciente interviú en La Sexta, Sánchez no pidiera consejo al Gran Wyoming en cómo acabar con los grandes tenedores inmobiliarios, como voz experta en el asunto, pues el humorista tiene una veintena de pisos, lo que le convierte –si utilizamos el baremo de rapiña de Rodríguez, la del «cacao»– en un 1.800 por ciento más de «buitre muy carroñero» que Urbagestión. Pero Monzón es un polluelo de «buitre muy carroñero» (siempre según el baremo de la ministra de Vivienda ) respecto a Pedro Almodóvar, que junto a su hermano Agustín es propietario de la empresa El Deseo Inversiones, cuyo objeto social es «la tenencia, explotación, compra, venta y arrendamiento de inmuebles, incluyendo la compra y venta y tenencia de valores mobiliarios y toda clase de títulos valores cotizados y no cotizados en bolsa». Tiene activos inmobiliarios por valor de diez millones de euros, ¡diez! Del Deseo S.A. dependen varias sociedades: El Deseo P.C. S. L., El Primer Deseo S. L., El Segundo Deseo Producciones S. L., El Tercer Deseo Films AIE y El Deseo Inversiones. Igual, entre batucada y batucada, pudo explicarles a los acampados en Sol cuál es su cuarto deseo: ganar mucho dinero… aquí o en Panamá.
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