La princesa Ely ya ha sido coronada en la corte de Madrid. Esta niña de 6 años, que lleva meses tratándose de un tumor cerebral en el Hospital Universitario Niño Jesús de Madrid, ha cumplido así, a las puertas de su cumpleaños, su mayor anhelo gracias al medio centenar de voluntarios de la Fundación Pequeño Deseo que ha participado para hacer de esta jornada un día inolvidable. Han movilizado incluso al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que ha ejercido de maestro de ceremonias. Una carroza tirada por caballos recogió a primera hora de la mañana a la pequeña y a sus padres en el hotel y la trasladó hasta el Palacio de los Duques de Pastrana. Allí la esperaba un séquito de voluntarios y embajadores de la Fundación vestidos de época. allí, el primer edil la recibió y la nombró princesa en una ceremonia en la que el mago Jorge Blass hizo aparecer de forma inesperada la corona con la que Ely fue investida. Después, como no podía ser de otra forma, hubo un banquete a la altura del evento, música clásica en directo, baile y regalos. Casi tan emocionados como la pequeña estaban sus padres , agradecidos porque tantas personas dejaran sus quehaceres diarios para apoyar a su pequeña: «Ella ha estado incluso más tranquila que nosotros, muy feliz en su día. Ely dejó su rutina, sus amigos, su cole… Y para ella esto es un subidón de adrenalina», han confesado.Uno de esos cómplices del sueño de Ely ha sido el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida: «Ella ya es princesa Ely. En un momento complicado, seas niño o adulto, mantener la ilusión, la esperanza y la alegría es fundamental, y más para estos niños que pasan situaciones tan complicadas. Tener una ilusión ayuda a seguir luchando«, ha confesado el primer edil, que ha añadido que si tuviera que pedir un deseo sería salud para su hijo Lucas. »Y que le vaya bien y tenga ilusiones«, ha subrayado el primer edil. 8.000 sueñosCon el de Ely, la Fundación Pequeño Deseo ha conseguido cumplir ya, en estos 26 años de trayectoria, 8.000 sueños. «Detrás de ellos hay 8.000 historias. Por eso este número no es solo una cifra: representa a miles de niños y familias a los que hemos acompañado en momentos muy difíciles. Queríamos que Ely viviera una experiencia extraordinaria, pero también que el recuerdo de este día pudiera acompañarla mucho más allá, un salvavidas emocional», ha apuntado Cristina Cuadrado, directora de ONG, que ha destacado que estos momentos son mucho más que oasis de felicidad.De hecho, los estudios científicos impulsados por la fundación junto a distintas universidades, como la Complutense, demuestran que cumplir un deseo aumenta las emociones positivas y disminuye las negativas, favoreciendo el bienestar emocional y reforzando la esperanza y el espíritu de lucha. Sus efectos pueden permanecer hasta seis meses después de haber vivido la experiencia. De hecho, su próximo análisis, realizado junto a la Universidad Pontificia de Salamanca, descubre qué huella emocional dejan estos anhelos en quienes lo vivieron una década después.
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