Entró Mourinho en la sala de prensa del Metropolitano con un folio que contenía dos fotografías. Eran imágenes de las dos patadas de Kang-In Lee a Valverde y del Cuti a Bellingham. Y soltó Mourinho todo lo que llevaba dentro. Contra Ortiz Arias, Trujillo Suárez y el CTA.«Son dos rojas claras. Las dificultades que hemos tenido 11 contra 10 serían distintas jugando 50 minutos 11 contra 9. Me toca abrazar a mis jugadores, que han hecho un gran partido y podrían haber ganado en la segunda mitad. El que tiene que estar muy feliz es el CTA», dijo Mou en una primera respuesta de cuatro minutos que entra directamente en su top ten de rajadas históricas: «Ha sido todo muy extraño. Una semana antes ya se sabía quién era el árbitro, cuando debería ser 24 horas antes. Un árbitro que a sus 41 años no es internacional no será un gran árbitro, y después ha venido el pobre y no ha podido con la presión. Y aquí hay una presión ‘ochentera’. Y después el señor Trujillo, el del VAR, le ha llamado a la primera roja y no a la segunda, que es todavía más grave que la primera. Trujillo tiene un historial muy rico ante el Real Madrid: los partidos de la Real Sociedad en la Copa, Osasuna, Girona…», añadió el luso.Mourinho dijo que no quería hablar de árbitros, pero que los hechos le llevaban a ello: «Me gustaría salir de aquí sin tener que hablar de arbitrajes . Ya llevo tres meses y vosotros sabéis que no voy mucho en esta dirección, pero dos rojas contra el Elche y después ganamos, dos rojas hoy, más difícil. Esta combinación, un árbitro, otro árbitro, lo han hecho todo más difícil. No sé si hay presión en Las Rozas, y si la hay no lo sabemos. Enhorabuena al comité arbitral».En el penalti-expulsión de Huijsen, Mourinho no fue tan tajante: «Todavía no la he visto y estaba muy lejos de mí como para poder juzgarla. En el vestuario me dicen que la falta empieza fuera del área y, si es así, falta, expulsión y 0-0. Y si es dentro, es penalti, y si hay una actitud obvia para empujar, sí sería expulsión. Pero todo esto es en el segundo tiempo, y en el primero estamos hablando de un derbi de 11 contra 9».La calentura de Mou no se quedó ahí. El Atlético también se llevó un tantarantán de Mourinho cuando se le cuestionó si competía en igualdad de condiciones con los otros dos candidatos al título: «Queremos más puntos de los que tenemos, pero ya han pasado muchas cosas en estos dos meses. En este estadio, el gol anulado a Osasuna es para reír, el penalti en San Sebastián también es para reír, el del Barcelona igual… Son todas cosas acumuladas. Pensaba que me encontraba una liga diferente a la que había dejado años atrás, pero ya me habían explicado que no, que era la misma. Los chicos se van tristes, pero me gustó el orgullo y la determinación y es un buen ‘feeling’ para mí. Dentro de lo negativo, es un buen ‘feeling’ para mí».En el epílogo de su intensa, pero corta rueda de prensa (solo cinco preguntas), no quiso meter a Negreira, pero dejó otro de sus mensajes con veneno: «¿Negreira está o no está? No está, ¿no? Entonces no creo que esta Liga esté manchada por él, pero espero que nos dejen en paz y tranquilos y competir en igualdad de condiciones. No quiero decir que esto estaba preparado, quiero pensar que simplemente se han equivocado, como nos equivocamos los entrenadores».
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