«Ha vuelto a mentir» . Las palabras de Pedro Sánchez este lunes sobre Rusia e Israel han abierto una nueva problemática en la política exterior española en plena crisis de Ceuta . Las afirmaciones del líder del PSOE señalando a ambos países de estar detrás de la difusión de bulos sobre la sentencia que impedía la ‘devolución en caliente’ de los extranjeros ilegales que entran a nado en España, ha sido algo que ni mucho menos ha gustado a Moscú ni a Jerusalén.«Volvió a mentir al acusar, sorprendentemente, a Israel de difundir información engañosa sobre los acontecimientos de Ceuta. Esto es una mentira descarada », ha criticado Gideon Sar, ministro de Asuntos Exteriores israelí, a través de su perfil de X, antes Twitter. Dana Erlich, la encargada de negocios israelí en España, incluso ha ido más allá, y ha apuntado que el presidente español utiliza a Israel para ocultar su mala gestión de la crisis. «La desinformación hay que combatirla. No se puede seguir usando a Israel como cortina de humo», ha dicho la diplomática. Las acusaciones cruzadas entre ambos países no es algo nuevo en los últimos años. El conflicto en Gaza, y la posición de la Moncloa acusando al Estado hebreo de cometer un «genocidio», ha provocado que la crisis diplomática entre ambos Estados se haya trasladado también a la de Ceuta. «Quizá, antes de seguir dándonos lecciones, debería explicar al mundo por qué sigue manteniendo enclaves coloniales en África», exclamó el representante israelí ante Naciones Unidas solo unos días después de la avalancha.Moscú también ha rechazado tajantemente la versión de Sánchez, y le ha criticado por acusar de algo «sin información» . «Sin hechos, sin información que respalde cifras, fechas y nombres, simplemente no hay nada que discutir. Cualquier otro país podría haber estado involucrado, porque no hay pruebas que lo confirmen», ha declarado la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zajárova, según la agencia Interfax. La ministra rusa ha criticado que el Gobierno español haya preferido acudir «directamente» a la prensa antes de tratar de abordar la cuestión con las autoridades de Moscú. «Primero necesitamos al menos algunos datos —ni siquiera pruebas— que respalden los temores o preocupaciones de la parte española. Luego comentaremos todo esto específicamente». La tensión entre ambos países ya era palpable desde el día 31 de julio, cuando Alexander Gruskó, viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, se jactó de que España no destina dinero a la propia seguridad de sus ciudadanos y si a la de otras países: «España podría haber invertido su dinero no en Ucrania, sino en abordar su propia seguridad». El vínculo entre ambos estados ya estaba tocado por las acusaciones previas contra el Kremlin por injerir en la política interna española por el supuesto apoyo ruso a los independentistas catalanes. Aunque no hay ninguna prueba que confirme las acusaciones las nuevas palabras del líder del PSOE, Rusia sí ha colaborado con Minsk para provocar crisis migratorias similares en las fronteras de Bielorrusia con Polonia y Lituania.Criticas hacia sus socios europeosLas críticas de Pedro Sánchez a agentes externos a la situación extraordinaria que vive Ceuta no es algo nuevo. El presidente del Gobierno ya se quejó a través de una misiva a Bruselas de la «actitud» de varios socios europeos respecto a la entrada masiva. El del PSOE trasladó a Ursula Von der Leyen su «profunda preocupación» ante la reacción de varios países de la Unión Europea —encabezados por Italia— de instar a Bruselas a cerrar el espacio Schengen con España. Sánchez acusó a varios países de «atacar» a su Ejecutivo movidos por un afán de «prejuicios, noticias falsas, ignorancia e intereses políticos contraria al derecho europeo, al derecho humanitario y a los principios de solidaridad que nos unen», decía. España mantiene la suspensión temporal de Schengen con Italia desde el pasado 1 de agosto y, de momento, se prorrogará hasta el próximo 15 de septiembre.Las acusaciones cruzadas y las críticas del Gobierno con sus socios europeos y, ahora, con Rusia e Israel, choca, sin embargo, con la posición que mantiene con Marruecos. Pese a que la entrada masiva de inmigrantes se produjera desde territorio marroquí, Sánchez y sus ministros siguen alabando la cooperación de Rabat en la crisis, y critican a quien le acusa o relaciona de estar detrás de la avalancha de ilegales por la playa del Tarajal.
Powered by WPeMatico