Un mes después de su comparecencia en Ceuta, Pedro Sánchez ha reaparecido este lunes para hablar de la situación del enclave español en África. El presidente del Gobierno ha insistido en agradecer la labor de Marruecos en la crisis migratoria y le ha exculpado de tener cualquier vínculo con la entrada masiva de inmigrantes y, por ende, con la situación que hoy, un mes después, sigue viviendo la ciudad autónoma.«Yo no tengo ninguna información por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que alumbre alguna duda sobre la participación de Marruecos en la entrada» , ha dicho en una entrevista en la ‘Cadena Ser’. En ese sentido, cuestiona las criticas que relacionan a Rabat con lo acaecido: «¿Qué gana Rabat con estas tácticas?». Al igual que varios de sus ministros la semana pasada en el Congreso de los Diputados, Sánchez ha ensalzado la relación entre ambos países en la lucha contra las mafias de trata de personas y en la protección de las fronteras. «La cooperación con Marruecos en materia de migración es positiva (…) Tenemos que ser conscientes que esta crisis solo se va a resolver con la cooperación de Marruecos», ha afirmado. Incluso ha admitido que de no ser por la intervención del reino alauí la crisis que vive la ciudad se «agravaría».El líder del PSOE ha apuntado que, pese a la entrada de «en torno a 70.000 extranjeros» desde el país vecino, las autoridades marroquíes tuvieron una respuesta «instantánea» junto al Ejecutivo español desde el primer momento. «Estuvieron al habla los días 30 y 31 de julio». De esta forma, sigue el mensaje promulgado por el Gobierno desde el primer día, y aprovecha su comparecencia para alabar la labor del país vecino en la mayor crisis migratoria acaecida en la historia moderna de Ceuta. Sánchez no ha pasado tampoco por alto las declaraciones enfrentadas de sus ministros de Interior y de Defensa. El líder del Ejecutivo se ha alineado con las palabras de Fernando Grande-Marlaska, y ha subrayado que no hubo ningún informe de las Fuerzas de Seguridad españolas que avisase de la magnitud de lo ocurrido en la frontera del Tarajal. «No hubo ninguna información que compartiese la gravedad y la magnitud de la crisis que íbamos a sufrir». Con todo, ha admitido que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sí compartió informes de situación los días previos, pero, en ningún caso, avisó de que 70.000 personas pudiesen entrar en la ciudad. «Claro que hubo informes de situación del CNI. Esos informes hicieron que se reforzaran los medios en las fronteras de Ceuta, pero nadie predijo que fuese a ocurrir una avalancha de ese tipo», ha dicho. En paralelo, ha querido trasladar que no existen «contradicciones» entre las declaraciones de la mayoría de los ministros y las de la titular de Defensa, Margarita Robles. Cabe recordar que esta última informó la pasada semana en el Congreso, que el CNI alertó de un gran salto a Delegación del Gobierno y a las Fuerzas de Seguridad del Estado. «Da la sensación de que hay contradicciones, pero no las hay», ha zanjado.Sánchez ha admitido que el Ejecutivo no puede «garantizar» el 100% de la seguridad en Ceuta, y ha insistido en seguir colaborando con los países de salida y transito de estos movimientos migratorios. «La realidad a la que nos enfrentamos es que los ataques que se puedan perpetrar de una frontera pueden provenir de redes. Seguimos investigando, pero el Gobierno tiene que actuar sobre certezas. Tendremos que actuar colaborando con los países de origen y de transito»
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