Pedro Sánchez trata de recuperar la iniciativa en la crisis de Ceuta. El presidente del Gobierno ha iniciado una ronda de entrevistas en medios para tratar de amplificar el relato del Ejecutivo ante la falta de permeabilidad de sus postulados en la opinión pública. La última encuesta de GAD 3 para ABC ya dejaba en evidencia como ni siquiera los votantes del PSOE comparten la exoneración de Marruecos que se quiere hacer desde Moncloa. En una entrevista en TVE el presidente llevaba un anuncio preparado, una inversión de 180 millones de euros en la frontera, porque reconoce que se «debe mejorar la preparación del Estado ante ataques híbridos y reforzar la capacidad de las ciudades autónomas para afrontar estos escenarios».Sobre la respuesta a la situación que vive Ceuta y la tensión social que se está viviendo, el presidente ha pedido abandonar la «hipérbole» y apostar por «la solidaridad», asegurando, además, que «no descarta ninguna opción» en el reparto de migrantes a la Península, incluyendo hacerlo entre las comunidades autónomas, aunque «la prioridad» es reubicarlos en la ciudad autónoma. Para ello, se están habilitando nuevos emplazamientos, de hasta 6.000 plazas, para poder filiarlos y proceder a su devolución. Sánchez ha renegado de la calificación de «invasores» con la que se define a los migrantes que cruzaron la frontera, porque son personas que se mueven por criterios de necesidad.En cuanto a los frentes judiciales que cercan al Gobierno y al PSOE, Sánchez ha dejado un mensaje relevante. El presidente sigue atándose al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, pese a la crisis reputacional que lastra su reputación por su implicación en el ‘caso Plus Ultra’. El jefe del Ejecutivo ha vuelto a incidir en que «cree en su inocencia» y se ata a él hasta la celebración de las elecciones. «Voy a contar con José Luis como he contado siempre en las campañas electorales», ha avanzado. Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información
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