La ceremonia electoral obliga a establecer una selección de los elegidos que acudirán en las listas y, por tanto, que se juegan el escaño en la próxima legislatura. La confección de las candidaturas es un foco de recelos, capaz de aflorar conflictos enquistados y, sobre todo, muy representativo de las expectativas con las que los partidos concurren a las urnas. Especialmente elocuente fue el baile de Mercedes González, que pasó de las listas a la dirección de la Guardia Civil, con salto de ida y vuelta incluido, una vez el PSOE se aseguró que mantendría el poder en 2023. Premio y castigo, los puestos de salida están muy codiciados. Y el sustento parlamentario también.Para el 29 de noviembre, Pedro Sánchez volverá a rodearse del grueso del Consejo de Ministros, con especial incidencia en la lista por Madrid —la que suele volcar al núcleo duro del presidente— y donde se aseguran en torno a diez puestos de salida, aunque con la aspiración de llegar a rascar uno más, dado que en estos comicios aumentan a 38 los diputados en disputa. A la espera de que el próximo sábado el Comité Federal del partido ratifique formalmente las listas, la dinámica que se va imponiendo es bastante continuista respecto a 2023, aunque con algunas sorpresas. El candidato socialista concurrirá acompañado de al menos tres ministros en la lista de Madrid, con Margarita Robles como número dos. Pese a las discrepancias y los roces a cuenta de la crisis de Ceuta —la última, por la filtración del incidente con la Armada marroquí mientras se producía la entrada masiva por la frontera terrestre— la ministra de Defensa sigue contando con la confianza del presidente y recala en uno de los puestos más simbólicos. El que había estado reservado a las vicepresidentas en los anteriores comicios, porque la ley de paridad obliga a que este puesto lo ostente una mujer, en virtud de las listas ‘cremallera’.Tanto Carmen Calvo como Teresa Ribera ocuparon esta posición, en 2019 y 2023, respectivamente, por lo que todas las miradas se dirigían ahora hacia Sara Aagesen. Sin embargo, la decisión no estaba nada clara y fuentes socialistas aseguraban que no veían que el perfil de la titular de Transición Ecológica encajase en esta posición. Sánchez ha guardado el nombre hasta el último momento, cuando la federación madrileña ha aprobado la relación final de nombres. La elección de Robles ha generado sorpresa en un sector del partido que no oculta su malestar por los últimos posicionamientos de la ministra, a cuenta de la crisis de Ceuta, y que creen que está en una «estrategia personal» y que «va por libre».Algunos cargos consultados creen que la decisión obedece al «difícil encaje de las listas», y no esconden que no anticipaban esta posición para la titular de Defensa. Otros, recuerdan, que pese a las polémicas y sus últimos desmarques, Robles es una de las ministras mejor valoradas del Ejecutivo y tiene un perfil transversal que puede atraer algo de voto. «Casi nada», tercia otro dirigente sobre su capacidad de captar electores moderados, considerando que genera más resistencias que adhesiones entre la izquierda.De este modo, Robles se situará por delante de Félix Bolaños, que será el número tres. El titular de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes es, en la práctica, el vicepresidente político del Ejecutivo y una extensión del propio Sánchez en todas las negociaciones sustanciales del Gabinete. En el puesto cinco se integrará el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaksa, que recala en la lista madrileña, después de haber encabezado la de Cádiz, tanto en 2019 como en 2023. Su lugar lo ocupará otro ministro, el de Exteriores, José Manuel Albares, que encabezará la candidatura con el histórico acuerdo sobre Gibraltar como cartel.Quien se ha descartado para engrosar las listas es el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, que pese a tener un papel de relevancia en el Gobierno ha preferido mantener la pátina de independiente. Pese a no entrar en el reparto de asientos, el también titular de Economía sí hará campaña de manera activa, siguiendo el modelo de Nadia Calviño, porque el activo como buen gestor y de la buena marcha de la economía es uno de los puntales que el PSOE quiere explotar en campaña.Los ministros candidatos, fueraLos ministros que se quedan fuera serán los que mantienen la doble condición de candidatos autonómicos. Esto es, tanto Óscar López, que libera el siete por Madrid; como Diana Morant (Comunidad Valenciana) y Ángel Víctor Torres (Canarias) se reservarán para la contienda autonómica. Sin embargo, esta regla no escrita se romperá en el caso de Valencia, donde la lista la liderará Pilar Bernabé. La actual delegada del Gobierno en la región se impone al ministro de Hacienda, Arcadi España, pese a estar llamada a ser la candidata a la alcaldía en las municipales. Como número tres irá la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró. Otro de los ministros que no repite será Luis Planas que, pese a su veteranía —junto a Robles y Marlaska es quien acompaña a Sánchez desde hace ocho años— ha preferido bajarse de la candidatura de Córdoba para centrarse en las negociaciones de la política agrícola y pesquera del periodo 2028-2034. «Voy a dedicar a ello buena parte de mi trabajo como ministro. Nuestros agricultores, ganaderos, pescadores y nuestro mundo rural y costero merecen un buen resultado de las mismas», señaló en un comunicado. Sevilla la comandará Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, vicepresidente primero del Congreso y secretario de Política Institucional y Formación de la ejecutiva del PSOE. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, se sitúa al frente de la candidatura de Baleares.El resto del Consejo de Ministros también estará representado en las listas. El titular de Transportes, Óscar Puente, liderará la de Valladolid con Ana Redondo (Igualdad) como número dos. Jordi Hereu, titular de Industria, será cabeza de cartel por Barcelona; Isabel Rodríguez (Vivienda) por Ciudad Real; Elma Saiz, portavoz y ministra de Inclusión y Seguridad Social, lo será de Navarra, y Milagros Tolón (Educación) hará lo propio por Toledo. Precisamente esta lista fue uno de los focos de conflicto en 2023, dado que Emiliano García-Page se revolvió y logró imponer su criterio sobre el de Ferraz que ya quiso colocarla como cabeza de cartel hace tres años de manera unilateral. Ahora, fuentes de la federación castellanomanchega, señalan que se cumple la tradición de que el ministro encabece la lista de su provincia. Entonces, no lo era y no fue propuesta ni por las agrupaciones ni por el comité provincial. El ‘dos’ será Sergio Gutiérrez, que cuenta con el favor de la militancia.
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