El Sánchez-Pizjuán fue un clamor en defensa de Ceuta. Durante los instantes finales del partido de Liga de Naciones entre España y Croacia, la afición española quiso mostrar públicamente su apoyo a la ciudad autónoma ante la grave crisis migratoria que atraviesa. Lo hicieron con banderas de Ceuta y cánticos desde la grada.
Un gesto cargado de simbolismo que recibió respuesta de manera verbal. Los aficionados presentes en el Pizjuán rompieron en una atronadora ovación para arropar a los ceutíes y reivindicar la españolidad de una ciudad que durante las últimas semanas se ha sentido abandonada por el Gobierno.
El Pizjuán también retumbó al grito de «¡Ceuta no se vende, Ceuta se defiende!». Un mensaje rotundo contra cualquier cesión y en apoyo a una ciudad golpeada por la llegada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos.
El ambiente terminó de encenderse con un sonoro «¡Que viva España!», coreado por buena parte del estadio. El fútbol volvió a convertirse en altavoz de una preocupación que trasciende lo deportivo. El Pizjuán habló con claridad: Ceuta no está sola y su defensa es una cuestión de todos los españoles.
Powered by WPeMatico