Una auténtica colonia británico-española, principalmente, aunque la integran otras muchas nacionalidades, se ha movilizado para pedir la independencia de Orihuela porque conforman una auténtica ciudad distinta, situada a más de treinta kilómetros, para empezar.Oficialmente existen como Orihuela Costa porque, a diferencia del núcleo de población principal -de interior- se ha desarrollado vertiginosamente en el litoral del vasto término municipal, el mayor de la provincia de Alicante, con 443 kilómetros cuadrados.Ahora, algunos de sus residentes han creado el PIOC (Partido Independencia de Orihuela Costa), que habla inglés y castellano en todos sus canales de difusión en Internet y cuyo nombre ya resume el espíritu y objetivo de sus impulsores.«Queremos construir un futuro autónomo, próspero y mejor gestionado: durante demasiado tiempo, las decisiones sobre nuestra comunidad se han tomado desde Orihuela, sin tener en cuenta nuestras necesidades específicas», expone Román Jiménez, presidente del PIOC, en su recogida de firmas en Internet (change.org), con 1.700 adhesiones en estos momentos y un objetivo de alcanzar las 20.000.«Creemos que la independencia de Orihuela Costa es una necesidad para conseguir una Administración más cercana, eficiente y capaz de gestionar nuestros recursos y prioridades», abunda en este mensaje.PIOC está preparando un «expediente de segregación», respaldado por informes técnicos que demostrarán la viabilidad de un municipio independiente, según sus impulsores. Para iniciar este proceso, necesitan el apoyo de los ciudadanos mediante la recogida de firmas.Con la meta de «una Orihuela Costa con más autonomía, mejores servicios y capacidad para decidir su propio futuro», Jiménez y otros colaboradores apelan a sumarse a más residentes: «Firma y ayúdanos a hacer posible la independencia de Orihuela Costa».Empadronarse y votar en las municipalesDentro de su estrategia, resulta primordial conseguir que los residentes estén empadronados, de entrada, para poder votar en las próximas elecciones municipales, en 2027.Por eso divulgan en su web los requisitos, no sólo para europeos, sino para británicos y noruegos, así como oriundos de Bolivia, Cabo Verde, Chile, Colombia, Ecuador, Islandia, Corea del Sur, Mali, Nueva Zelanda, Paraguay, Perú, Suiza, Trinidad, Tobago, Venezuela, tal es la diversidad de esta colonia.«No es sólo un paraíso de sol, calas con bandera azul y campos de golf; hoy es el escenario de uno de los conflictos territoriales, fiscales y sociales más agudos de la Comunidad Valenciana», destacan en sus redes sociales.«Lo que durante décadas las administraciones centralistas trataron como una simple urbanización costera de vacaciones, se ha transformado en una ciudad residencial permanente de más de 30.000 habitantes fijos», detallan, con estimaciones de una población flotante que supera los 100.000 residentes. «Sin embargo, esta explosión demográfica ha chocado frontalmente con un modelo de gestión municipal que los colectivos vecinales describen sin tapujos como ‘una relación colonial’, ante el abandono institucional crónico, por lo que la independencia ha dejado de ser una utopía política para convertirse en una necesidad técnica», argumentan.También se quejan de aportar mucho más en impuestos de lo que reciben como servicios y que esos excedentes, por decirlo de alguna manera, se destinan a financiar el gasto corriente y, en especial, la rehabilitación del abundante patrimonio del centro urbano. En concreto, ponen el foco en que Orihuela dispone en el centro de más museos que ninguna otra ciudad de su tamaño en España, una dotación más propia de urbes de más de medio millón de habitantes.Mientras tanto, en las urbanizaciones costeras «no cuentan con una sola biblioteca, teatro o museo público».Ilustración con imágenes de las «cuatro realidades» de Orihuela, según el partido que promueve la segregación. PIOCEn prestaciones sanitarias, hablan de «colapso total tras confirmarse la cancelación definitiva de la prometida ampliación del centro de salud de Aguamarina» y aseguran que los médicos soportan ratios «insostenibles» de casi 2.000 pacientes por facultativo.Y en Educación, «la situación roza la emergencia social con más de 600 niños de la costa que carecen de una plaza en un colegio digno». Denuncian que la respuesta de la Administración ha sido la instalación de un «entramado de barracones prefabricados metálicos» y promesas con años de retraso.El expediente de segregación técnica está «sólidamente armado» para demostrar que Orihuela Costa cumple con creces todos los requisitos legales para ser un municipio independiente y autosuficiente: tiene la masa crítica de población, la distancia geográfica insalvable de 35 kilómetros y, sobre todo, una solvencia financiera garantizada por sus propios tributos.Los equipos legales del «movimiento de emancipación» se apoyan en una sólida jurisprudencia del Tribunal Supremo. Casos emblemáticos como las segregaciones de San Antonio de Benagéber (Valencia), El Palmar de Troya (Sevilla) o el propio «precedente histórico» local de Pilar de la Horadada (que se independizó con éxito de Orihuela en 1986) «avalan la misma doctrina».De hecho, hace unos días se ha escenificado en la calle este sentimiento de independencia con una exposición por el 40 aniversario de la separación de Pilar de la Horadada, con fotos y documentos de la época, así como la recogida de firmas.A juicio de los dirigentes del PIOC, ese fundamento legal de Supremo se sustenta en que «un ayuntamiento matriz no tiene derecho legal a retener un territorio por mero interés recaudatorio si es incapaz de garantizar los servicios mínimos obligatorios». Esgrimen al respecto unas actas notariales de desatención de basuras, falta de alcantarillado pluvial ante las danas y desprotección en servicios de emergencia.Concluyen que «Orihuela Costa se encuentra en un punto de no retorno: el debate ya no gira en torno a una disputa política o un sentimiento de identidad diferenciada; es una cuestión de pura eficacia de gestión».Un municipio dispersoSegún la Concejalía de Estadística, durante 2025 se ha registrado un aumento del 3,7% de la población censada en comparación con 2024, lo que supone 3.245 nuevos empadronados y roza ya los 89.000 habitantes.«Ese crecimiento poblacional ha estado impulsado principalmente por el aumento registrado en Orihuela Costa, que ha experimentado un incremento del 7,7%», destacan en la web municipal. Además, se constata la realidad dispersa, ya que varias pedanías han superado el 5% de progresión demográfica, entre ellas Barbarroja, Correntías Bajas, Correntías Medias, Los Huertos, Media Legua, Molino de la Ciudad y Torremendo.En cambio, aunque el núcleo principal sigue siendo Orihuela centro, con 33.260 empadronados, sólo ha aumentado 1,1% su censo y Orihuela Costa cuenta con 30.171 habitantes, una cifra que no contabiliza la población flotante en esta zona con tanta presencia turística.
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