El traslado de los inmigrantes al puerto de Ceuta ha estado marcado por la tensión y el caos bajo un fuerte dispositivo de la Policía Nacional y la Guardia Civil, según informan fuentes policiales a ABC. La entrada a cuenta gotas de estas personas en el campamento se ve con recelo por parte de los efectivos de seguridad ya que hay 1.700 plazas y son 5.000 las personas que aspiran a entrar en el recinto. «No entran todo y veremos qué ocurre con el resto», explica uno de los agentes del operativo. La tensión ha sido la nota predominante desde los primeros momentos del dispositivo. La idea inicial era que los agentes de la Guardia Civil fueran los que llevaran la voz cantante de la marcha hasta el puerto, al ser su demarcación, pero al final fue desarrollado por dos grupos de miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP), conocidos como los antidisturbios. No había salido aún el sol en la ciudad autónoma cuando los efectivos se desplazaron hasta la playa para agrupar a los inmigrantes.Estos primeros movimientos fueron mal vistos por las personas que entraron en la ciudad en la invasión del 30 y el 31 de julio que protagonizaron avalanchas para huir del lugar. La tensión fue en aumento pero al final los antidisturbios consiguieron separar en grupos a estos jóvenes para trasladarles de forma paulatina al emplazamiento habilitado por el Ministerio de Transportes. Hubo momentos de nervios y los agentes tuvieron que efectuar varios disparos al aire.Fuentes oficiales explicaron que el dispositivo estaba formado por 150 agentes de la Policía Nacional con el apoyo de la Guardia Civil. También contaban con el respaldo aéreo de los drones. Hay otros 1.500 inmigrantes en la zona de la playa Benítez también esperando para intentar acceder al campamento del puerto.La inmensidad de estas cifras hace imposible que todos ellos puedan acceder al campamento donde hay 1.700 plazas. «Van accediendo en pequeños grupos de 50 personas», explican estas fuentes. «El problema es que quieren entrar todos, lógicamente. Y no entran todos, van a entrar un tercio de los que hay allí», detallan. Pese a previo aviso, alrededor de 2.000 inmigrantes han regresado a las playas ceutíes de Trampolín y Benítez tras quedar fuera del campamento del Puerto. Por este motivo, los miembros del operativo ven con recelo estos movimientos ya que consideran que pueden vivirse altercados por parte de los inmigrantes que no consigan acceder al lugar. Todo ello mientras se buscan más emplazamientos para ubicar a las personas que se queden fuera del puertoOrden de no actuarUna de las quejas más recurrentes de los agentes es que en estos momentos de tensión varios de los inmigrantes se han intentando saltar el cordón policial pero la orden era mantener la paciencia y no actuar. Denuncian la inacción de la Delegación del Gobierno de Ceuta por la improvisación y la falta de mandamientos para cómo deben desarrollar su labor.La estancia en el puerto de los inmigrantes que entraron en la invasión a Ceuta no está aún fijada y todo depende de cómo se completen los trámites de los expedientes que están realizando los expertos de Extranjería. Según publicó ABC, el objetivo de estos funcionarios es acabar la semana con la cifra de 2.000 tramites completados. Una vez que se rellenan estos documentos los casos pasan a estar en manos de la Justicia que tendrá que dilucidar el futuro de estas personas.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La UE presiona al Gobierno en privado: «Ni un asaltante puede ir a la Península» noticia Si La jueza Tardón busca responsables del asalto a Ceuta por encima del delegado del Gobierno noticia Opinión No Sánchez, aislado en CeutaUno de los datos que más preocupan a las autoridades españolas son el número de menores que aún no están filiados en las calles. Fuentes policiales consultadas por ABC estiman que hay más de un millar en Ceuta. Cabe reseñar que la Policía Nacional cifró en más de 17.000 los menores que accedieron el 30 y 31 de julio durante la invasión de la ciudad autónoma.
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