« Soy mujer . Sé lo que es estar al mando de un mundo en crisis», ha destacado la vicepresidenta Yolanda Díaz este miércoles en Ginebra en la presentación de su candidatura para dirigir la OIT, un objetivo que, como avanzó este diario, lo tiene complicado por el fuerte rechazo empresarial. La ministra de Trabajo, sabe lo que es estar al mando de un mundo en crisis, pero durante los últimos meses ha mantenido un perfil muy bajo con la crisis de Ceuta y los casos de corrupción que acorralan al Gobierno del que forma parte. «La opción del continuismo no es posible», ha afirmado Díaz en un acto en que han participado también sus rivales, el actual director, Gilbert Houngbo , y el peruano Javier González-Olaechea . Díaz se presenta como la salvadora de una organización que vive una fuerte crisis económica después de que algunos países como Estados Unidos decidieran dejar de abonar sus cuotas, lo que ha dejado en esta organización que defiende los derechos laborales en el mundo un agujero cercano a los 400 millones de euros. Yolanda Díaz aspira a ser la primera mujer en dirigir el organismo y su primera misión sería sanear las cuentas. «Hay que buscar nuevos ingresos» tras citar que los bancos regionales de inversión podrían aportar unos 40 o 45 millones, como están haciendo con otras organizaciones multilaterales, como la OMS y la FAO.Después del acto de hoy, los candidatos deberán comparecer en audiencias privadas ante el consejo de administración de la OIT el 9 de noviembre y, finalmente, este organismo elegirá al nuevo director general en votación secreta el 16 de noviembre. En cualquier caso, la toma de posesión no es inmediata, sino que está prevista para el año siguiente, octubre del 2027. Hasta llegar a ese punto, Yolanda Díaz va a tener que salvar el gran escollo de las empresas, con las que ha mantenido una ‘guerra’ en España tras relegarlas en el diálogo social.Este miércoles ha defendido una OIT basada en el diálogo social en la que «todas las decisiones las tomemos con los empleadores y con los sindicatos» y con la participación activa de los gobiernos. Sin embargo, en nuestro país, el último gran acuerdo que logró firmar con acuerdo entre empresarios y sindicatos fue en 2021, la reforma laboral. Desde entonces, el Ejecutivo ha realizado 416 cambios normativos que afectan al mercado de trabajo incluyendo la protección social, y Trabajo ha impulsado 272 normas laborales, en su gran mayoría sin acuerdo con empresarios y sindicatos , salvo el reglamento LGTBI. La vicepresidenta ha puesto en valor, sin embargo, los 30 «grandes acuerdos de diálogo social» alcanzados durante su gestión.Saltarse los conveniosEn su contra también pesan algunas reprimendas de la OIT. En 2024 en el transcurso de su conferencia anual, el organismo internacional hizo pública la lista de los 24 países que no respetan algunos de los convenios internacionales de este organismo laboral de Naciones Unidas. En esa lista apareció España y lo hizo por incumplir, por primera vez, el convenio 144 del organismo internacional , que obliga a los países miembros a garantizar el diálogo tripartito y las «consultas efectivas» del Gobierno a empresarios y sindicatos en asuntos laborales relacionados con la OIT. Este pronunciamiento vino precedido de las denuncias que, tanto sindicatos como empresarios, realizaron en 2022 ante el organismo por la vulneración de las «consultas efectivas» por el Ejecutivo, una acusación que también elevaron las centrales ante la OIT en la etapa de Mariano Rajoy.En las elecciones para elegir nuevo candidato votan 28 representantes de los gobiernos , 14 de la patronal y 14 de los sindicatos. La elección tiene que resolverse por mayoría absoluta en rondas que van eliminando al candidato con menos apoyos hasta que uno de los aspirantes logra más del 50% de los votos.
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