El tratamiento del cáncer en España está a punto de vivir una revolución con la puesta en marcha de la que será la mayor red pública de protonterapia de toda Europa. En octubre de 2021, la Fundación Amancio Ortega firmó con el Ministerio de Sanidad y siete comunidades autónomas un convenio por el que donaba a la sanidad 280 millones de euros para instalar diez ciclotrones de protones o máquinas de protonterapia en hospitales públicos. Tras un largo y complejo proceso de licitaciones, compras y obras, la primera de estas tecnologías estará disponible para los pacientes entre finales de este mismo año y principios de 2027.Será el Hospital de Santiago de Compostela el primero que ponga en funcionamiento su máquina de protonterapia. Pero en cuanto esté lista, no solo los pacientes gallegos podrán acceder al tratamiento, pues como insisten fuentes de la Fundación Amancio Ortega, se trata de una red nacional para todos los pacientes españoles que necesiten tratarse con esta tecnología, independientemente de que la comunidad autónoma en la que residen tenga estas máquinas contra el cáncer o no. A Galicia le seguirá la Comunidad de Madrid, ya que el Hospital Universitario de Fuenlabrada será el segundo que tratará a pacientes con cáncer mediante protonterapia. Su apertura está prevista para el primer semestre de 2027. La región tendrá además una segunda máquina en el Hospital Universitario La Paz, que se espera para 2028. La Comunidad Valenciana y el País Vasco serán las siguientes en disponer de esta tecnología, que en principio llegará al Hospital La Fe de Valencia entre octubre y diciembre de 2027 y entre octubre de 2027 y enero de 2028 al Hospital Universitario de San Sebastián. El acuerdo contempla también la instalación de dos máquinas en Andalucía (en Málaga y Sevilla), otras dos en Cataluña, que estarán ubicadas en el nuevo Centro de Protonterapia de Barcelona, y otra en Canarias, en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, todas previstas para 2028. Pero además de estas diez, Cantabria, aunque no forma parte del convenio, ha adquirido también esta tecnología y espera poder recibir al primer paciente a principios de 2028. No sustituye a la radioterapiaLa protonterapia es, explica el doctor Javier Serrano, presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), un tipo de radioterapia que en lugar de utilizar fotones, como los rayos X, utiliza protones. «Consigue depositar y concentrar las dosis con mayor precisión en la zona del tumor que queremos tratar y tiene muchísima menor dispersión alrededor de esa zona», expone. Pero eso no quiere decir que sea mejor que la radioterapia convencional ni que todos los tumores se puedan tratar con esta tecnología. «La radioterapia convencional es extraordinariamente útil y es, y seguirá siendo, la técnica de elección para la mayoría de los pacientes», puntualiza este oncólogo. Se estima que cada una de las máquinas podrá tratar a entre 200 y 330 enfermos al añoInsiste Serrano en que la protonterapia no ha llegado para sustituir a la radioterapia convencional, sino a complementar las posibilidades de tratar el cáncer. «Es una herramienta más. Nos va a ayudar a dar a cada paciente el tratamiento más adecuado o la técnica de radioterapia más adecuada, a individualizarle el tratamiento en función de su tumor, de las características de la persona, de los riesgos que corre, etc.», prosigue. Una vez estén en funcionamiento, con estas máquinas se empezarán a tratar los tipos de cáncer en los que hay más evidencia de que el uso de protonterapia genera beneficios. Se estima que cada una de ellas podrá tratar a entre 200 y 330 enfermos al año. Serán sobre todo tumores pediátricos y también de adultos jóvenes de entre 18 y 26 años. «Son pacientes con órganos y tejidos en crecimiento, con cifras de supervivencia a largo plazo muy altas, por encima del 80 por ciento, y con muchas décadas por delante», defiende el presidente de la SEOR. A la hora de decidir cómo se trata a un enfermo de cáncer, continúa, hay que pensar en su futuro: en que tenga un crecimiento normal de los huesos, un correcto desarrollo neurológico, en si podrá tener hijos, si podrá hacer deporte…En el cráneo o en la médula espinalPero también es adecuada esta tecnología para otros tipos de tumores que requieren de altas dosis de irradiación y se encuentran en las que se consideran zonas críticas, como el cráneo, el cerebro, los ojos, la médula espinal o la columna vertebral. O la evidencia es cada vez mayor para pacientes que presentan recaídas o un segundo cáncer y necesitan de nuevo un tratamiento. Hay un consenso científico por el que la aplicación de la protonterapia es adecuada en más de 150 escenarios en base a la evidencia y experiencia actual. Hay un consenso científico por el que la aplicación de la protonterapia es adecuada en más de 150 escenarios en base a la evidencia y experiencia actualAsí, estas once máquinas de la sanidad pública se sumarán a las de los dos centros privados que actualmente funcionan en España, ambos en Madrid (el Centro de Protonterapia de Quirónsalud y la Unidad de Protonterapia del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra). Ahora, los pacientes que necesitan un tratamiento a base de esta tecnología son derivados a estos hospitales mediante convenios con las distintas administraciones. España contará así con 13 máquinas de protonterapia. Para ello, el Ministerio de Sanidad trabaja ya junto a las comunidades autónomas y la Fundación Amancio Ortega en la creación de un registro único de pacientes que tendrá varios fines. Por una parte, será el mecanismo por el que se derivarán los pacientes que requieren un tratamiento a base de protonterapia a las distintas unidades. Podrán acceder a esta tecnología los pacientes de toda España cuando los comités médicos correspondientes así lo decidan. Por otra parte, será también una base de datos que servirá a los profesionales para evaluar la eficacia de los tratamientos y proporcionar evidencia científica para la incorporación de nuevas indicaciones en las que se pueda utilizar esta tecnología. «Es una oportunidad de construir una de las fuentes de información más completas y sistemáticas sobre protonterapia de Europa», destacan fuentes del departamento de Mónica García. Una obra equivalente a un edificio de 10 pisosLas diez máquinas que se han adquirido gracias a este convenio son las Proteus ONE, de la empresa IBA, la misma tecnología que utiliza Quirónsalud en su centro de protonterapia. De los 280 millones de la donación de la fundación Amancio Ortega, 263 han sido para la compra de estos aceleradores, su mantenimiento y la formación de los profesionales que trabajarán con ellas. El resto se ha repartido entre las comunidades autónomas que suscribieron el acuerdo para que puedan adquirir tecnologías complementarias para diagnosticar y tratar el cáncer. Y no se descarta que en un futuro no muy lejano pueda haber más máquinas de este tipo. Las obras que las comunidades autónomas han realizado para poder albergar este tipo de maquinaria han sido complejas: han tenido que construir búnkeres que puedan albergar los equipamientos. Por ejemplo, para la instalación de Galicia se han utilizado cantidades de materiales similares a las necesarias para levantar un edificio de 10 plantas, con más de 5.000 toneladas de hormigón. Y en algunos centros se ha aprovechado la obra para dejar el espacio suficiente por si en los próximos años se adquieren más máquinas de esta u otras tecnologías que se desarrollen.
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