Encontrar una vivienda de alquiler se ha vuelto una misión cada vez más complicada para miles de españoles. Los precios continúan muy altos, la oferta escasea en las grandes ciudades y los jóvenes son uno de los colectivos que más dificultades tienen para independizarse. A este escenario se suma todo lo ocurrido con Mari Carmen, la mujer de 87 años que fue desahuciada y cuyo caso ha provocado una oleada de protestas sociales, con una acampada que lleva una semana instalada en plena Puerta del Sol. En medio de esta situación, el Gobierno de Pedro Sánchez quiso responder esta semana con dos nuevos decretos de vivienda que han nacido rodeados de polémica.
El segundo de ellos, centrado en la duración de los contratos de alquiler, fue el que generó más críticas, entre ellas la del comunicador Carlos Herrera. El texto había provocado críticas incluso antes de llegar a la votación de este pasado viernes. Herrera lo comentó en su monólogo dentro del programa Herrera en COPE y no dudó en cargar contra la política de vivienda del Ejecutivo. El locutor se detuvo especialmente en las obligaciones que el decreto imponía a los propietarios al finalizar determinados contratos. Su argumento ha sido que añadir más restricciones al casero no iba a solucionará la falta de vivienda disponible y que podía conseguir justo lo contrario: que haya propietarios que prefieran retirar sus pisos del mercado.
Carlos Herrera dice esto del problema de la vivienda y media España le aplaude
Herrera no se anduvo con rodeos. Calificó el segundo decreto de «absoluto delirio» y cuestionó que el Ejecutivo pretendiera afrontar la crisis del alquiler aumentando las obligaciones de quienes tienen una vivienda arrendada. Para el presentador, el problema no se puede desligar de la falta de oferta y de la inseguridad que, según sostiene, generan este tipo de cambios legislativos entre los propietarios.
Una de las medidas que más criticó afecta directamente a la duración de los contratos. El decreto contemplaba prórrogas por periodos de cinco años, o de siete cuando el propietario fuera una persona jurídica. Además, cuando fuese el arrendador quien decidiera no continuar con el contrato, tendría que indemnizar al inquilino con una cantidad equivalente, como mínimo, a doce mensualidades a precio de mercado, salvo en los casos que quedaban excluidos por la propia norma.
Herrera centró buena parte de su intervención en este punto. A su juicio, las nuevas condiciones podían terminar convirtiéndose en otro motivo para que algunos propietarios se pensaran dos veces si les compensa poner una vivienda en alquiler. «Lo que conocemos de los decretos de alquiler es una razón para que los dueños de pisos en España —grandes, pequeños, medianos o pensionistas— salgan despavoridos», afirmó. Y fue todavía más lejos al hablar de las consecuencias que, según él, puede tener la política de vivienda del Gobierno. Herrera mencionó expresamente el «desplome de la oferta» y el «alza de los precios», dos problemas que considera que el Ejecutivo no está abordando pese a las dificultades que ya existen para encontrar un piso.
Herrera acusa al Gobierno de buscar culpables
El comunicador también cargó contra el relato utilizado por el Ejecutivo para explicar la crisis. En su opinión, el Gobierno trata de responsabilizar a la derecha y a los denominados fondos buitre mientras deja en segundo plano un problema mucho más básico: faltan viviendas disponibles y cada vez resulta más complicado acceder a ellas. «No les preocupa la calidad de la inversión, el desplome de la oferta, el alza de los precios ni las condiciones imposibles para acceder a un piso», aseguró Herrera durante su monólogo. También acusó al Ejecutivo de intentar «endosar el desastre que han generado a la pérfida derecha y a los malvados fondos buitre».
Su crítica al segundo decreto fue especialmente dura porque entendía que dejaba al propietario con muy poco margen cuando llegase el momento de decidir qué hacer con su vivienda. El casero podía mantener el alquiler durante el nuevo periodo previsto por la norma o, si quería poner fin al contrato y no se encontraba dentro de las excepciones establecidas, afrontar la indemnización correspondiente al inquilino. Para Herrera, esa no es la forma de conseguir que aparezcan más viviendas en el mercado. Su temor es que ocurra lo contrario y que algunos propietarios opten por no alquilar ante unas condiciones que consideran poco atractivas.
Carlos Herrera ya anticipó los problemas del Gobierno en el Congreso
El monólogo de Herrera se produjo antes de que los diputados decidieran el futuro del decreto. Sin embargo, ya daba por muy complicada su aprobación. «Tengo serias dudas de que vaya a tener apoyos en el Congreso», afirmó al analizar las posiciones de los diferentes grupos parlamentarios. Sus dudas terminaron confirmándose. El decreto no conseguía los votos necesarios y decayó en el Congreso, por lo que las medidas que incluía dejan de estar en vigor. El Gobierno tendrá que decidir ahora si vuelve a intentarlo mediante otra iniciativa y, en ese caso, qué cambios introduce para conseguir los apoyos que esta vez le han faltado.
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