Las redes marroquíes que participaron en la organización y difusión de la invasión a Ceuta espiaron y enviaron datos de la localización de los militares españoles y de los policías y guardias civiles que vigilaban la frontera, según un informe al que ha tenido acceso ABC. Este traspaso de información se sigue produciendo a día de hoy ya que los avisos coinciden también con las emboscadas que han sufrido en las últimas semanas los miembros de las Fuerzas Armadas. Así, los datos, conseguidos de fuentes abiertas, reflejan que antes del 30 de julio ya se creó una capa sostenida de observación digital sobre la presencia y actividad de fuerzas españolas. «Movimientos de unidades, patrullas, ejercicios, aeronaves, actividad naval, despliegues, vigilancia y refuerzos se convierten en objeto de registro, interpretación y circulación. Durante julio esa observación coexiste con conversaciones sobre el dispositivo fronterizo y con información práctica generada por comunidades de movilidad. La convergencia no demuestra que los mismos actores produzcan todas las capas ni que exista una finalidad común, pero sí acredita la formación de un conocimiento distribuido sobre el entorno de seguridad», explica el informe al que ha tenido acceso ABC.No se queda ahí. Y es que tras la invasión continúa la observación del dispositivo y la intensificación de la carga simbólica sobre militares y policías españoles amplían el repertorio de escenarios de riesgo. Todos estos movimientos se difunden en una gran infraestructura digital que está compuesta por 23 plataformas de Facebook que conjuntamente participan más de 1.086.000 miembros. Los grupos estaban principalmente relacionados con migración y desplazamientos.El 30 y 31 de julio constituyen el principal nodo temporal de convergencia. Los analistas detectaron que antes había en estos grupos conversación migratoria; contenido sobre sentencia; llamadas al desplazamiento o narrativa territorial existente. Durante se comentaba la entrada masiva; crisis fronteriza; enorme producción audiovisual; hashtags; narrativas de ocupación; cobertura internacional. El después está frecuentado por etiquetas como #FreeCeuta, #FreeMelilla; «colonias»; «ocupación»; reivindicación territorial; acusaciones cruzadas o la intervención de actores internacionales.Los espíasEn estas redes marroquíes, el 31 de julio aparecen formulaciones que unen explícitamente Ceuta, Melilla, Sáhara y soberanía marroquí , lo que demuestra apropiación discursiva del contexto por algunos usuarios. Esa evidencia no prueba finalidad soberanista de la movilización; prueba capacidad de explotación narrativa del acontecimiento. Los mensajes detectados se remontan al pasado mes de mayo y junio cuando aparecen contenidos que describen: movimientos de unidades; patrullas; ejercicios militares; presencia de aeronaves; actividad naval; despliegues; vigilancia; refuerzos; actividad próxima a la frontera. Los canales de redes de los marroquíes difunden los movimientos de los policías y las actividades próximas a la frontera para detectar los puntos débilesNo se describe una actividad militar española sobre un territorio neutral. Se utiliza reiteradamente el concepto: «المحتلة سبتة» «Ceuta ocupada». Y aparecen expresiones como: «تحركات refuerzos» «تعزيزات عسكرية» .«militares patrullas» «دوريات عسكرية» .«militares movimientos» «عسكريةmilitares». De este modo, la actividad del dispositivo español se incorpora a una narrativa territorial previa interpretada como presencia del ocupante.La información se transmite a otras personas para facilitar un desplazamiento. Durante la fase previa al 30 de julio se observó una actividad digital sostenida orientada a identificar y difundir la presencia y los movimientos de unidades militares españolas en Ceuta y su entorno. Durante las semanas anteriores a la invasión circularon contenidos relacionados con: presencia policial; patrullas; vigilancia de determinados sectores; puntos de acceso; itinerarios; aproximaciones; condiciones de entrada; cambios en el dispositivo y zonas consideradas más o menos vigiladas.Violencia oportunista contra militaresEl episodio crítico del 30 de julio modifica el significado de la observación previa. La presencia militar y policial deja de ser únicamente un elemento anticipado del paisaje fronterizo y pasa a integrarse en una fase de elevada tensión, mayor exposición física de patrullas y circulación intensa de imágenes del dispositivo español. Sobre estos datos, José María Gil Garre (Chema Gil), analista de Inteligencia, Seguridad y Terrorismo Internacional, suscribe que el «cambio sustantivo reside en la capacidad del ecosistema para combinar producción política, difusión popular , internacionalización, amplificación audiovisual, comunidades de movilidad y observación del dispositivo español». «La vigilancia digital de la actividad militar y policial española constituye un elemento sustantivo porque posee precedencia, continuidad y capacidad de agregación. Su existencia no demuestra por sí misma preparación de violencia ni coordinación centralizada, pero amplía el conocimiento colectivo sobre Ceuta y su seguridad. Después del 30 de julio, la eventual transición desde la observación hacia el señalamiento hostil de patrullas debe ser tratada como uno de los principales indicadores de cambio: la violencia oportunista contra efectivos españoles es una posibilidad plausible de confianza media cuando coinciden alta tensión, exposición física y discursos que convierten a esos efectivos en representación simbólica de la presencia española», suscribe.
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