Enric Casacuberta es un amante de la mítica Ruta 66 de Estados Unidos pero seguramente hace años no se podía ni imaginar que a sus 61 años la iba a recorrer a pie. Y es que este catalán nacido en Moià (Barcelona) prevé realizar toda la ruta, de unos 4.000 kilómetros entre sus dos extremos, corriendo. Como nadie lo ha hecho hasta ahora. Y todo ello para recaudar fondos para la investigación y lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). «Al final habré acabado corriendo unas 95 maratones», ironiza él en declaraciones a ABC. Y es que por infraestructura, Enric decidió ‘partir’ la aventura en 150 días, de manera que acabará corriendo cada día un trayecto similar al de media maratón o una maratón. La muerte de un buen amigo y el hecho de que este año se esté celebrando el centenario de la Ruta 66 le animó a pensar la rocambolesca propuesta, bautizada como Ruta66xELA . El suyo, de hecho, es el único acto no americano del programa oficial, aprobado por la Route 66 CentennialCommission, que es el organismo creado por el Congreso de los Estados Unidos para conmemorar el aniversario.Enric está ultimando estos días su aventura. El 20 y 21 de agosto bajará corriendo desde Moià a Barcelona, tramos para los que busca acompañantes y apoyo: es su manera de pensar que la Ruta 66 empieza en su localidad natal. Enric prevé que le reciba la cónsul americana en la capital catalana y otras autoridades de primer nivel de la Diputación y la Generalitat. Su periplo empezará este 29 de agosto desde el Navy Pier de Chicago, con la mente fijada en llegar en el Muelle de Santa Mónica de Los Ángeles el próximo 25 de enero.No es que para él la Ruta 66 sea algo nuevo. Le fascina, y no sólo por su historia y belleza, sino porque para él representa un viaje de descubrimiento, perseverancia y resistencia. La ha completado ya en cuatro ocasiones, pero con coche o moto, y vio el gancho del centenario « una buena excusa » y las necesidades del colectivo ELA una causa que sumar a su proyecto. El dinero recolectado hasta que se marche allí con la venta de camisetas solidarias y donaciones irá a financiar la aventura y sobre todo a la Fundación de ELA Miquel Valls. Una vez esté en Estados Unidos seguirá haciendo lo mismo, pero los fondos irán a una similar estadounidense, la ALS (ELA en inglés) United.Excedencia, dos años entrenando y un refugio móvilPara ello, Enric se ha vendido el coche para financiar su ‘locura’ y se ha pedido una excedencia y, entre otros detalles. Trabaja como funcionario en el Ayuntamiento de Moià y siempre ha hecho deporte, aunque nunca había tirado por el ‘running’ y mucho menos al nivel que le exigirá este reto. Hace dos años, cuando empezó a planear su periplo, empezó a trabajar con un equipo de profesionales que le orientaran y controlaran. Trotará en modalidad ‘walk-run’.La infraestructura no es fácil. Ha alquilado una autocaravana , que será su refugio móvil, y contará con la ayuda de voluntarios que le acompañarán durante todos los días para moverle el vehículo y ayudarle en otras cuestiones. Su hermano y cuñada, por ejemplo, estarán durante la primera semana, y luego se irán turnando otros conocidos.Su plan pasa por realizar algún día de descanso cada 10-15 días, aprovechando su paso por capitales: el primero lo hará en Springfield (Illinois), en su décimotercero día de ruta y luego pasará doce días después en Saint Louis (Misouri).«Empiezo a finales de verano y acabaré a finales de enero: pasaré por el verano, otoño e invierno»Lo que más teme de la aventura son las lesiones, «porque aunque me haya preparado y haya seguido un plan siempre pueden aparecer», y sobre todo la climatología. «Piensa que empiezo a finales de verano y acabo a finales de enero: pasaré por el verano, otoño e invierno, atravesando un desierto en el que solo encontraré serpientes de cascabel y coyotes », comenta medio en serio medio en broma.La propia carretera también le preocupa un poco. Y es que la Ruta 66, que fue la primera asfaltada de Estados Unidos, ya no existe como tal. Muchos tramos han desaparecido porque tiene autopistas paralelas, por las que él no puede pasando si va corriendo. «Me tendré que buscar alternativas en algunos tramos , por lo que acabaré haciendo más de los 4.000 kilómetros que tiene la Ruta», expone, añadiendo que en tramos de Nuevo México, Texas o Arizona tendrá que tener en cuenta que los pueblos están separados por distancias de más de 100 kilómetros, lo que hace imprescindible contar con un apoyo móvil. Las etapas, pues, tendrán entre 20 y 40 kilómetros diarios , que hará sin objetivo de cumplir marcas. De hecho, allí irá haciendo paradas: la asociación americana del ELA que le sigue le ha preparado charlas y encuentros con afectados en los pueblos por los que pasará. «Tengo todo el día para realizar la etapa y eso será una ventaja y además lo estoy preparando todo para que todo salga bien», comenta a ABC. Especial será, entre otros, la del 25 de octubre, y es que ese día, en Oklahoma, celebrará su 62 aniversario.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El arrepentimiento también es cosa de la edad: disminuye con el paso de los años noticia Si Oler chocolate antes de hacer ejercicio: el rocambolesco truco para mejorar el entrenamiento noticia Si La nutricionista de ‘La Roja’: «Salir y comerse una hamburguesa no solo no importa, sino que es necesario»En todo caso, toda esta incertidumbre se compensa con la ilusión, ya simplemente por el hecho de hacer esta travesía solidaria. «Me están contactando cadenas de allí, y allí me están dando mucho bombo: en algunos estados la gente se sumará en los kilómetros finales para correr conmigo», ejemplifica. « Me sentiré un poco Forrest Gump pero merecerá mucho la pena…», sentencia.
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