La inspectora Sara Campos vuelve a enfundarse la placa. La actriz Megan Montaner ha anunciado la puesta en marcha de la quinta temporada de La caza, una entrega que consolida una de las franquicias de suspense policíaco más aclamadas de la televisión española en los últimos tiempos. Tras recorrer los Pirineos oscenses, la sierra mallorquina, las orillas de Huelva y los frondosos bosques navarros, la nueva entrega llevará por título La caza. Gomera. Producida nuevamente por DLO Producciones para Movistar Plus, la ficción traslada sus cámaras al archipiélago canario, donde el Parque Nacional de Garajonay y el aislamiento oceánico actuarán como un personaje claustrofóbico más de la trama.
Junto a Montaner, encabezan el reparto Félix Gómez (que retoma su papel como el sargento Ernesto Selva) y Silvia Alonso (que ya se incorporó en la última temporada como Gloria Mencía). El rodaje, que arrancará a finales de año con un despliegue de más de tres meses por la geografía gomera, confirma la extraordinaria paradoja de una serie que la televisión lineal llegó a dar por cerrada y que el streaming catapultó al estatus de fenómeno de culto.
De Monteperdido a las marismas: la etapa en TVE
Creada por Agustín Martínez a partir de su novela homónima, la saga nació en 2019 con un formato de misterio antológico donde el paisaje condiciona la psicología criminal:
- La caza. Monteperdido (2019): Planteó la investigación de la desaparición de dos niñas en el valle de Benasque cinco años después de los hechos, cuando una de ellas reaparece con vida. Megan Montaner compartió protagonismo con Francis Lorenzo y Alain Hernández. Fue un auténtico fenómeno de masas en el prime time de La 1 de TVE, con un promedio del 14% de cuota de pantalla y 2.159.000 espectadores, y con picos del 15,2% en su estreno. Se coronó como una de las series más vistas del año.
- La caza. Tramuntana (2021): Ambientada en la sierra de Mallorca, indagó en el asesinato de un vecino respetado que destapaba una red de corrupción y abusos en un centro de menores. Incorporó a Félix Gómez junto a nombres como Elia Galera, Tristán Ulloa e Íngrid Rubio. Pese a recibir buenas valoraciones críticas, acusó la fragmentación del consumo tradicional, con una caída a una media del 6,8% de share y unos 1.200.000 espectadores.
- La caza. Guadiana (2023): Trasladada al ficticio pueblo andaluz de Frontera de Guadiana y estructurada en dos líneas temporales para desentrañar un tiroteo y la desaparición de una joven. Sumó al elenco a Pepe Viyuela, Beatriz Carvajal y Kevin Medina. Aunque repuntó levemente en cuota hasta el 7,6%, su seguimiento lineal se situó por debajo del millón de espectadores (unos 940.000 de media), y quedó por debajo de la media mensual de la cadena pública.
La cancelación en abierto y el fenómeno en diferido
Con los registros de Guadiana, TVE optó por no renovar la ficción, al considerar que sus cifras en el directo de la televisión generalista no rentabilizaban los elevados costes de una producción de exteriores tan exigente.
Sin embargo, el comportamiento del público ya avisaba de que el interés de la audiencia en La caza no había desaparecido, sino que había mutado radicalmente en hábitos: durante la emisión de su tercera entrega, la serie se convirtió en la ficción más consumida en diferido de toda la temporada en España, al sumar más de 366.000 espectadores adicionales por capítulo y rebasar los tres millones de reproducciones en RTVE Play. El espectador ya no deseaba esperar a una cita semanal a altas horas de la noche, sino consumir la serie a su propio ritmo.
El huracán en Netflix: la chispa que salvó la franquicia
El verdadero punto de inflexión y la tabla de salvación de la marca ocurrió cuando las temporadas producidas por la corporación pública aterrizaron en el catálogo de Netflix. La ficción desató un auténtico furor de visionado:
Invasión del Top 10 nacional: Nada más incorporarse las entregas de Monteperdido y Tramuntana, la serie trepó con rapidez vertiginosa a los puestos de honor del Top 10 de las series más vistas en España dentro de Netflix, donde resistió durante varias semanas consecutivas entre los títulos más reproducidos de todo el país.
El efecto maratón como motor: La calculada ingeniería de suspense de la saga, fundamentada en giros imprevistos y constantes ganchos al final de cada episodio, encontró su hábitat perfecto en el consumo intensivo a demanda. Mientras el directo tradicional en La 1 sufría para reunir a un millón de espectadores frente a la televisión, en el catálogo de la plataforma global se transformó en una de las producciones en español con mayor tracción, retención y horas de visionado acumuladas.
El dato que cambió su destino: Este rendimiento descomunal en Netflix funcionó como un argumento inapelable. Para la productora DLO Producciones, las métricas del gigante del streaming -sumadas al récord en diferido de la televisión pública- fueron la prueba indiscutible de que el público no había abandonado a la inspectora Sara Campos, simplemente había cambiado de pantalla.
El rescate de Movistar Plus: de ‘Irati’ a ‘La Gomera’
Respaldada por ese rotundo éxito digital que contrastaba de lleno con la cancelación en abierto, Movistar Plus dio un paso al frente para rescatar la marca, y adquirió los derechos para transformarla en una de sus grandes producciones originales exclusivas.
Así nació la cuarta entrega, La caza. Irati, que trasladó al equipo de homicidios de la UCO a la densa masa forestal de la selva navarra, donde sumó a Roger Casamajor y a Silvia Alonso al núcleo de investigación. La cálida acogida crítica y de suscripciones ratificó la viabilidad comercial y artística del proyecto fuera de la tiranía del audímetro lineal.
Con el anuncio de esta quinta temporada ambientada en La Gomera, La caza consuma una trayectoria insólita en la industria audiovisual española: la de un thriller rural desahuciado por las mediciones tradicionales que, impulsado por el arrastre masivo del espectador en plataformas, se ha erigido en una de las sagas de investigación criminal más sólidas, longevas e itinerantes de nuestra televisión.
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