Medio año después, la historia se repite. El problema de la vivienda en España vuelve a estallar en el seno del Gobierno. El «punto de inflexión», el detonante de esta nueva pugna interna en el seno del Ejecutivo de coalición de PSOE y Sumar ha sido en esta ocasión el desahucio de Maricarmen , la mujer de 87 años a la que este miércoles expulsaron de su piso de renta antigua en el madrileño distrito de Retiro tras ser este adquirido por el fondo Urbagestión Desarrollo e Inversión S. L., que no quiso negociar ni aceptar ofertas como la de una conocida escritora que se ofreció a pagar el alquiler de la anciana.Tras estos hechos los de Yolanda Díaz exigen aprobar en el el próximo Consejo de Ministros el real decreto-ley de vivienda que el Congreso de los Diputados rechazó en abril con el voto en contra de PP, Vox y Junts, y que, entre otras medidas, incluía la congelación y prórroga automática de los alquileres. Desde entonces, el socio minoritario trata de negociar sin éxito una nueva norma que socios como Podemos o los neoconvergentes amagan con volver a tumbar si no se atienden sus demandas. Ahora, los magentas suben la apuesta y solicitan incluir en este nuevo decreto la expropiación de la vivienda de Maricarmen. Una propuesta que, según informan desde Sumar este jueves, han trasladado por escrito a los socialistas. «El Gobierno de España no puede permitir que el interés especulativo de un fondo buitre prevalezca sobre el interés general y, por lo tanto, ante la negativa a negociar del fondo, el único camino ahora es la expropiación de la vivienda. La recuperación de la casa de Maricarmen será, además, un mensaje para el resto de actores económicos respecto a la determinación del Ejecutivo por la defensa del derecho a la vivienda», señalan estas mismas voces al tiempo que tratan de presionar al PSOE. «El real decreto-ley de vivienda tiene que ser aprobado sí o sí en el Consejo de Ministros del próximo martes». Sí o sí. Esta es precisamente la consigna que han repetido este jueves todos los ministros de Sumar al unísono en redes sociales, incluida, una desaparecida Yolanda Díaz, aún líder del espacio, pero ya con un pie fuera del Gobierno al estar inmersa en su candidatura para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En la parte socialista del Gobierno ha generado mucho malestar la actitud de Sumar. Fuentes gubernamentales consultadas critican que el socio minoritario «equivoca el enemigo», porque ha decidido situar el foco de la responsabilidad en el Ejecutivo cuando a estrategia fijada desde Moncloa estaba orientada precisamente en retratar al PP -que gobierna en el grueso de comunidades autónomas donde no se aplica la Ley de Vivienda- y en el resto del arco parlamentario. La pauta la marcó el propio Pedro Sánchez desde Nueva York, donde consideró que el caso de Maricarmen era una «tragedia social» y culpó a las administraciones madrileñas. Ante los requerimientos para que el Gobierno impulse el decreto pendiente sobre Vivienda, el presidente recordó que la iniciativa que hubiera impedido el desahucio se votó en el Congreso hace unos meses y decayó por falta de mayoría. Es precisamente en esto en lo que hacen hincapié desde el PSOE en que existe «una mayoría de derechas» en el Parlamento y que los esfuerzos gubernamentales no sirven de nada si se chocan contra el muro de la Carrera de San Jerónimo. Tras ocho años en el poder, esta materia -que se sitúa como la principal preocupación de los españoles- y el fracaso en la respuesta genera una profunda frustración en Moncloa.La política de Vivienda ha generado, además, los choques más agrios de la última etapa dentro de la coalición. Con un socio minoritario en horas bajas, Sumar se plantó precisamente en esta cuestión, dilatando el pasado mes de marzo la celebración del Consejo de Ministros que debía aprobar el decreto sobre la guerra de Irán. En el PSOE acabaron aceptando que se elaborase otro texto, pero desde un inicio asumiendo que no prosperaría y que el mes de vigor podría generar un laberinto judicial para quienes consiguieran la prórroga de sus alquileres. Fuentes socialistas señalan que se están moviendo para tratar de llevar un nuevo texto cuanto antes, pero no aseguran que vaya a ser el próximo martes, como exigen desde Sumar. Vuelven a insistir en que de nada sirve correr en Moncloa, si luego todo se para en el Congreso, y presionan a Podemos (al que le echa para atrás que el decreto incluya la reforma de la ley del suelo) y, especialmente, a Junts, principal escollo (exige beneficios fiscales y medidas antiocupación), para que hagan cesiones que permitan que salga adelante.
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