Esta edición del Festival de San Sebastián llega ya en unas horas a su clausura y su palmarés de premios, que por tradición suele estar entre la sorpresa y el estupor, aunque este año al jurado le resultará más difícil lucirse y ponerse creativo porque la sección competitiva no ha dado para grandes alardes. Por si no hubiera sorpresa en el palmarés y lo ocuparan los dos o tres títulos que claramente han sido superiores, el festival decidió en estas últimas horas dar una sorpresa por su cuenta y en forma de película: la última de Danny Boyle, ‘Ink’, la historia más o menos real del periódico sensacionalista ‘The Sun’ cuando lo compró Rupert Murdoch y se hizo cargo de la dirección Larry Lamb.El director Danny Boyle, que se hizo célebre con ‘Trainspotting’ y rico con ‘Slumdog Millionaire’, ha utilizado el modelo estético, agitado e imprudente de portada de ‘The Sun’, con un ritmo rápido y sensacionalista y con mucho cinismo al dar noticia de sus personajes hábiles en la manipulación y la adaptación de la moral a las circunstancias. La historia transcurre entre 1969 y 1971, cuando Larry Lamb ya tenía claros síntomas de haber tirado la brújula al cubo de la basura y, aunque convirtió su periódico en el más vendido del mundo, Rupert Murdoch se hartó del personaje, de su bronca periodística y de que le hicieran bromas con tabloide y hemorroide. Entre fraseos y lecciones de periodismo controvertido se puede apreciar en esta historia el grano de mostaza que ha germinado con el tiempo en un modelo de profesión que, salvo excepciones (y apúntese el que quiera o pueda), está peor vista socialmente que la de político, banquero o taxidermista. Este año, tampoco nos suscribiremos a ‘The Sun’.QuinielasY vayamos ahora a lo noticioso, es decir, a suponer que el jurado decide no ponerse estupendo y premia lo mejor de la Sección Oficial a concurso. No hay muchos dilemas, o bien se elige una película americana divertida y que verá con agrado el público, ‘El debut’, de Jesse Eisenberg; o bien se premia a un veterano de retirada, el británico Mike Leigh y su drama con chispa ‘Tender Loving Care’, o esa bonita película japonesa, ‘En la habitación de mi padre’, de Maha Harada, que es un prodigio de elegancia formal y humanidad y poesía. Y para premiar la interpretación, los miembros del jurado no van a tener otro remedio que jugársela a los chinos entre Eduard Fernández, Julianne Moore y Paul Giamatti, y todo lo que no sea alguno de estos nombres, tan poderosos y brillantes en sus películas los tres, será una risotada.Y se tiene la sospecha de que ese premio de interpretación (si recayera en Eduard Fernández) es el único al podría tener acceso este año el cine español presentado . ‘5 minutos más’, de Javier Ruiz Caldera, tiene su punta de ingenio; ‘El mal padre’, de Roberto Bueso, tiene a Eduard Fernández, y ‘Sants’, de Mikel Gurrea, tiene ambición de atmósfera, pero no parece que ninguna de ellas tenga músculo para impresionar a doña Concha de Oro. Acaso pueda vérsele algún boleto a la argentina ‘Glaxo’ o a la danesa ‘Growth of the Soil’, que serían una sorpresa, pero sin llegar al estupor.
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