A horas de que se inicie el debate parlamentario y cuando el segundo real decreto ley sobre la prórroga indefinida de los alquileres apenas se acaba de publicar en el BOE, el Gobierno encara la jornada parlamentaria de este viernes con confianza. Todas las fuentes socialistas consultadas, incluso el presidente del Ejecutivo, al más alto nivel, destilan un «optimismo prudente» sobre la posibilidad de que el grueso de las iniciativas sobre vivienda que alumbró el Consejo de Ministros esta semana sean convalidadas en el Congreso. Sus esperanzas se focalizan, concretamente, en el texto que incluye el paquete de medidas más nutrido, mientras se reconoce que el segundo decreto, en el que se desgajó la prórroga indefinida de los alquileres, tiene menos opciones de prosperar. Su vigencia será de apenas 24 horas, las que medien entre su entrada en vigor y la publicación en el Boletín de las Cortes del resultado de la votación de convalidación. En Moncloa confirman que este segundo texto no se ha trabajado ni negociado con los grupos, por lo que no contaría con los votos suficientes. Es, apuntan fuentes parlamentarias, una manera de abrir un nuevo debate.Sin embargo, más allá del movimiento estratégico de colmar las exigencias de Sumar, en el Gobierno creen que si existe una «oportunidad histórica» de llegar a aprobarlo, se da ahora con el contexto de movilización social en las calles. No obstante, hasta los de Yolanda Díaz centran sus esfuerzos únicamente en la norma que contiene, entre otros avances, la prórroga de dos años de los contratos de alquiler hasta 2028 y la ampliación hasta 2030 de la protección frente a los desahucios. El socio minoritario dice estar «tranquilo» y también confía en amarrar los apoyos de Junts y Podemos para la votación exprés del viernes. «Todo va a caer por su propio peso», esperan fuentes de este ala del Ejecutivo.El partido morado se mantiene en sus trece, y acusa a PSOE y Sumar de hacer «trampa» al desdoblar las medidas con el objetivo de desmovilizar a la ciudadanía. La secretaria general de Podemos incide en la necesidad de retirar ese primer decreto —que, consideran, «no está mal», pero es «excesivamente tímido»— ya publicado en el BOE para remitir uno «completo» al Congreso. Un posicionamiento que no ha sentado nada bien en los partidos de Sumar, que recuerdan a Ione Belarra que nadie desdeñó su ley de vivienda por llegar adonde «pudo». En cualquier caso, Podemos había condicionado su voto a las exigencias de los sindicatos de inquilinas en una reunión prevista para este mismo jueves por la mañana. Estos adelantaron su veredicto el miércoles por la tarde a través de un comunicado: piden a los partidos que voten a favor de ambos decretos, lo que obligaría a la formación de Belarra a respaldarlos.De optar por el sí, esto abarataría el voto de Junts, porque valdría con su abstención para convalidar los dos textos, siempre que no se descuelguen otros aliados de la investidura, que no parece. La diputada Marta Madrenas, en la sesión de control, ya dejó claro por la mañana que a su partido le genera rechazo el «cacao» del Gobierno con un «decreto PSOE», el primero, el viable, y un «decreto Sumar», en posiciones de máximos. La portavoz de su grupo, Míriam Nogueras, dijo después que el primer texto, el supuestamente asumible para ellos, les suscitaba «decepción», «preocupación», por, entre otras cosas, prevalecer al inquilino sobre el heredero de una vivienda. El enfado en su formación era mayúscula. Nadie desvelaba el sentido del voto, hay mucho que «estudiar», pero distintas fuentes lamentan que después de dar el paso de volver a negociar con el Gobierno, solo le pedían «honestidad y rigor». «Si quieres montar un numerito —comentan sobre los dos decretos «contradictorios»—, hazlo con los que quieras, pero hemos pedido rigor».
Powered by WPeMatico