El PP está convencido de que la mala gestión del Gobierno en la crisis de Ceuta -desaparecido a lo largo del verano, tomando decisiones como el mando único cuando habían pasado varias semanas y negando la participación de Marruecos a toda costa- ha terminado de «noquear» al Ejecutivo. Muchos dirigentes apuntan a que es la primera vez en la que no ven fácil que el presidente saque «un conejo de la chistera» o consiga, como en tantos otros momentos de la legislatura, desviar el foco de lo que está ocurriendo en la ciudad autónoma. El primer partido de la oposición ha dedicado todo el mes de agosto a volcarse con la invasión que reventó la frontera sur a finales de julio y que ha dejado cronificada una situación insostenible en la ciudad que regenta Juan Jesús Vivas.Alberto Núñez Feijóo ha visitado Ceuta tres veces desde que estalló la crisis. Varios miembros de la dirección nacional también han acudido a lo largo del mes de agosto, han mantenido un contacto constante con el gobierno de la ciudad autónoma y han apostado por mantener el foco político en la crisis. El gran interrogante que todo lo envuelve y que se ha vuelto trascendental es el motivo por el que el Gobierno ha insistido a lo largo de todo el mes en exculpar a Marruecos y descartar cualquier responsabilidad. Por otra parte, fuentes populares también consideran que el Ejecutivo hizo un mal diagnóstico -pensando que conseguirían restablecer la normalidad y que las cifras de la avalancha no serían lo que finalmente fueron- y que después no pudieron reaccionar ante la dimensión de lo ocurrido. De hecho, hubo ministros como Óscar Puente, que llegaron a dar la crisis por resulta a las pocas horas.Ese será uno de los ejes de la intervención de Feijóo este jueves en el Congreso durante la comparecencia de Pedro Sánchez, que se ha convertido en una de las más importantes de la legislatura. En Génova siempre tuvieron claro que el líder de la oposición «apretaría» al presidente por la actitud de absoluta connivencia con el reino alauí , mientras las fuerzas policiales y todos los expertos en materia de seguridad dieron por hecho desde el primer día que Marruecos tuvo que jugar un papel clave en la invasión, por acción o por omisión. Pero en las últimas horas los acontecimientos han dado un giro que también modificarán la intervención de Feijóo.El primer informe policial del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) que adelantó ‘El Español’ y al que ha accedido ABC apunta a que fuerzas policiales de Marruecos idearon y guiaron la avalancha migratoria a Ceuta para reventar la frontera primero, y neutralizar la capacidad de España para responder a la crisis humanitaria. Ese informe ha desvelado un auténtico descontrol en el departamento de Fernando Grande-Marlaska y el director general de la Policía asegura ahora que el informe no permite concluir la autoría del reino alauí. Es decir: el Gobierno insiste en mantener la defensa de Marruecos que ha hecho hasta el momento.El PP, sin embargo, da total credibilidad al trabajo de la unidad de inteligencia de la Policía y Feijóo volverá a dar su apoyo a las fuerzas del orden desde la tribuna del Congreso. La idea que se repetirá en toda su intervención será que el Ejecutivo «conocía lo que podía ocurrir porque tuvo avisos y no actuó; y que después, sabiendo de la autoría de Marruecos, «lo tapó». Ya lo avanzó el líder del PP este miércoles en Ceuta, asegurando que en estas circunstancias Sánchez «no puede garantizar la seguridad nacional» en España.El líder del PP se apoyará en el informe de la Policía Nacional que señala la autoría del reino alauí y acusará al presidente de haberlo «tapado» todo «El que incumplió su deber fue el Gobierno de España. Sí tuvo avisos reiterados. Lo sabía. Los máximos responsables de proteger la seguridad y la integridad territorial despreciaron todos los informes. Son responsables de las consecuencias dramáticas que han sido la muerte y la invasión», advirtió Feijóo desde la ciudad autónoma. Precisamente, por estas nuevas informaciones el jefe de la oposición pidió al Gobierno que convocara de urgencia a la Embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, para «dar explicaciones sobre las acciones de sus autoridades» y «anunciar medidas de respuesta inmediatas». Además exigió que el embajador español en Rabat sea llamado a consultas para tomar decisiones en el país vecino.Feijóo exige la llamada a consultas de la embajadora marroquí en España para «dar explicaciones» y «anunciar medidas de respuesta»La dureza del discurso del jefe de la oposición será absoluta este jueves. En su núcleo duro recalcan que la crisis ceutí «pasa todas las líneas posibles» porque el debate gira en torno a la seguridad nacional, las fronteras del país y la «connivencia» demostrada hasta el momento por el Gobierno con Marruecos «en vez de defender a España». Como resumen algunos dirigentes consultados: «Estamos hablando de uno de los episodios más graves, si no el más grave, de la legislatura». El PP da máxima relevancia a la situación que atraviesa la ciudad autónoma e insiste en que no se trata de una crisis humanitaria -que se desató después- sino que hablamos de política exterior y de seguridad nacional. Eso, insisten, «lo cambia todo». El otro eje de su intervención estará relacionado con la «incapacidad de gestión» del Gobierno y las vacaciones del presidente –casi un mes desaparecido tras su intervención del día 31 en la que habló de «violación de integridad territorial» sin que volviera a referirse a ese asunto–. En el PP critican que el Ejecutivo se cuelgue medallas de gestión constantemente cuando las últimas crisis -la de Ceuta, pero antes el terrible accidente de Adamuz o el apagón que dejó a España en cero energético- tuvieron un destino similar. Y, además de todo esto, el líder de la oposición cargará mucho contra la descoordinación de los ministerios implicados y las contradicciones entre Defensa e Interior sobre el papel que jugó el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y los avisos que se produjeron las horas previas a la invasión. El pleno de este jueves se espera como uno de los más tensos en estos años. A la dureza de la oposición se suma los reproches que hacen los socios habituales del Gobierno, todas las fuerzas a la izquierda del PSOE, muy críticas con el papel de Marruecos y el acercamiento de Sánchez durante todo este tiempo. En ese sentido, los populares esperan una imagen de soledad absoluta del presidente, que incluso ha visto cómo por primera vez alcaldes de su partido se han rebelado contra las órdenes de Ferraz para acudir a las concentraciones en apoyo a Ceuta. El PP acude en masa a todas estas manifestaciones en lo que será una nueva foto social de rechazo a la actuación del Gobierno ante esta crisis.
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