Nuevo capítulo del independentismo catalán , que ha instrumentalizado la detención de un aficionado del Barcelona en Elche para convertir el homenaje a los campeones del mundo en un acto de exaltación de la estelada en el Spotify Camp Nou, con la complicidad del presidente del club, Joan Laporta . No tuvo la repercusión esperada por los ecesionistas ni por el presidente del Barcelona, con una pobre exhibición de esteladas en la grada del Cam Nou. El socio del Barcelona, a la hora de la verad, parecía más preocupado por lo que iba a suceder en el campo ante el Athletic que porls proclamas independentistas.Por la mañana, las redes ardían con comentarios encontrados después de que la Peña Barcelonista de Sant Antoni (barrio perteneciente a L’Eixample de Barcelona) a la que supuestamente pertenece el socio detenido, publicara la foto del joven visiblemente magullado.En las redes sociales también se recordaba que el Barcelona ha retirado banderas españolas de su estadio argumentando que obstruyen la publicidad o que pueden generar tensión. Se retiró una bandera española con el escudo del Atlético de Madrid en el Camp Nou porque tapaba la publicidad y se prohibió la entrada al Camp Nou de los aficionados del Espanyol que llevaran símbolos o camisetas de su equipo.La Asamblea Nacional Catalana ha tomado el protagonismo. Inicialmente, la entidad independentista ya preparaba una manifestación de protesta dirigida a boicotear el homenaje a los campeones del mundo. Sin embargo, la intervención policial y posterior detención del joven aficionado en Elche les ha venido de perlas para dar un giro absoluto a su estrategia comunicativa y de movilización.Para la dirección de la ANC, la cancelación del tributo mundialista y la convocatoria del acto en favor de la bandera independentista suponen una auténtica «victoria del independentismo». La organización ha aprovechado la coyuntura para desplegar una acción masiva con el reparto de 10.000 banderas esteladas en los puntos de entrada al Spotify Camp Nou. Su objetivo: teñir las gradas con este símbolo durante el enfrentamiento ante el conjunto bilbaíno. Esteladas en los aledaños del Camp Nou. Adrián Quiroga«Repartimos esteladas oara que quien la quiera lucir, la tenga», explicaba Josep Vila, presidente de ANC, que se congratulaba de no reconocer a los ocho culés campeones del mundo: «Queremos aplaudir la decisión del Barça de no hacer homenaje a la selección». Mientras, decenas de seguidores del Barcelona se manifiestaban: «Esta no es nuestra selección», es el mensaje. Con el escudo de España tachado y boca abajo.En el plano institucional, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) registraba una petición formal dirigida al Gobierno de España. En ella exigía que se ordene explícitamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado permitir la libre exhibición de esteladas dentro y fuera de todos los recintos deportivos. La perspectiva policial difiere radicalmente de la narrativa construida por los sectores independentistas. La Dirección General de la Policía ha abierto una investigación interna de oficio para esclarecer la intervención en Elche y mantiene que la causa original de la detención no fue la portación del emblema secesionista.La policía justifica el arresto en ElcheEl Sindicato Unificado de Policía (SUP) defiende el proceder del dispositivo de seguridad y aclaró que el detonante del arresto fue el comportamiento sumamente hostil y agresivo del individuo. Según los informes del sindicato mayoritario, el aficionado se negó repetidamente a identificarse y arremetió de forma violenta, llegando a lanzar golpes contra los agentes del orden público. «La intervención policial fue impecable y proporcionada», aseguran, al tiempo que la justifican: «No fue intervenido por llevar una bandera sino por utilizarla como elemento para provocar y acompañar con cantos racistas».Los datos contrastados del atestado policial arrojan luz sobre la identidad y las circunstancias que envuelven al joven implicado. Se trata de un socio del Barcelona menor de edad. Fuentes policiales sostienen que el detenido, junto a otro seguidor culé, empezó a proferir insultos a viva voz dirigidos a los agentes y a los seguidores rivales, con consignas como «fascistas», «perros policías» o «puta España».El jefe del operativo consideró que la actitud incitaba directamente al odio en un punto crítico de aglomeración y ordenó apartar a los jóvenes del grupo para identificarlos y requisar la bandera. Las imágenes de la secuencia completa reflejan que, tras recibir dos porrazos en el cuerpo, el joven lanzó un puñetazo directo hacia el rostro de uno de los policías antes de ser derribado. El detenido quedó en libertad con cargos y se enfrenta en sede judicial a graves acusaciones por presuntos delitos de resistencia, desobediencia y atentado a la autoridad.Mientras el entorno independentista y el propio club lo presentan como una víctima de la represión, el atestado subraya que la causa de la fuerza física empleada para su inmovilización responde exclusivamente a su agresión previa a la autoridad.
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