Ángel Lezcano ha asumido el mando de Jucil en uno de los momentos más difíciles de la historia de la Guardia Civil. La imputación de Mercedes González y Manuel Llamas, la invasión de Ceuta, la pérdida de competencias o el auge del narcotráfico son algunas de las piedras que se ha ido encontrando por el camino y que valora en una entrevista para ABC. Una de sus últimas propuestas ha sido bien acogida por los grupos políticos: la creación de una unidad especial y permanente en las ciudades autónomas para frenar la inmigración irregular y combatir la falta de efectivos. Lezcano ganó las elecciones internas de la organización en abril de 2026 con el 53,85% de los votos. Jucil en la actualidad cuenta con tres vocales frente a los cinco con los que cuenta la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). El líder la plataforma reconoce que en el Cuerpo existe un «cierto desánimo, un cierto pesar, y todo viene derivado de estos últimos años en los que no hay un reconocimiento de la profesión de riesgo».«Se está trabajando con un modelo un poco obsoleto. Estamos en el siglo XXI y faltan medios, reorganizar un poco los cuarteles a nivel nacional… No vale de nada tener un cuartel abierto con un guardia por la mañana simplemente porque en un municipio X un alcalde quiere tener ahí a la Guardia Civil. Es mucho más interesante tener un cuartel puntual en una capital de comarca con cabecera de comarca y convertirlo en un núcleo operativo», propone Lezcano.Alude a una plantilla mermada y considera que faltan 17.000 efectivos más. «Tendrían que hacer una tasa de reposición mucho más amplia. En la Guardia Civil hay un problema: cuando el Ministerio calcula la tasa de reposición no lo hace teniendo en cuenta la reserva y la gente ya jubilada», lamenta.No solo faltan medios humanos sino también materiales, ya que el Instituto Armado cuenta con coches que tienen más de medio millón de kilómetros. Una circunstancia que sufren los agentes mientras que sus compañeros autonómicos tienen vehículos de alta gama. Esta diferencia se aprecia hasta en las armas reglamentarias. «Un déficit brutal», expone Lezcano. «Nuestros compañeros están saliendo a la mar, haciendo un símil con los coches, con un Seat Ibiza, mientras los narcotraficantes van con un Ferrari. Solo para hacerse una idea: han trasladado una narcolancha desde Cádiz a Murcia con 21 años de antigüedad y la han presentado como si fuera nueva. Realmente estas narcolanchas tienen una vida útil de 15 años. Lo que está haciendo la Guardia Civil es reutilizarlas por el litoral donde ellos consideran que hay menos peligro; y justamente en Murcia hay bastante, o sea que han acertado poco», remarca el líder de Jucil.Precisamente, para combatir el narcotráfico, una de las reivindicaciones de las asociaciones del Cuerpo es la vuelta de OCON-Sur. «El OCON-Sur como siglas, como nombre, está muy bien, es además una cierta leyenda dentro de la Guardia Civil, pero se puede hacer perfectamente. La peculiaridad de lo que tenía el OCON-Sur era la posibilidad de trabajar entre distintas provincias o comandancias, que es lo que ahora mismo la Guardia Civil no puede. Cada comandancia tiene su sistema de Policía Judicial y por lo tanto, cuando tienen que irse a la provincia de al lado tienen que pedir colaboración a la otra provincia o a la otra comandancia. El OCON-Sur no hacía eso; el OCON-Sur tenía disponibilidad total para desplegarse por cualquier punto, con presupuesto sin límite, y podían además disponer de agentes sin normativamente caparles el horario. Podían trabajar 8 horas, 10, 12 o 24 horas seguidas. Ese era el éxito de ellos», recuerda.Ángel Lezcano, el secretario general de Jucil. Isabel PermuyLezcano considera que para acabar con el narcotráfico hay que perseguir su patrimonio y el fraude fiscal. Una batalla que tiene que afrontar la Guardia Civil mientras pierde competencias y terreno en las demarcaciones, como es el caso de Roquetas de Mar. «Todavía no está decidido lo que va a ocurrir en Roquetas. Es cierto que nosotros desde Jucil hemos pedido que se comparta la demarcación, tanto de Policía Nacional como de Guardia Civil, y que lo repartan de una forma equitativa para que no tenga un perjuicio ninguna de las dos instituciones», añade.La pérdida de competencias de la Guardia Civil es una circunstancia que ha vivido en primera persona Lezcano porque su destino es el Puerto de Bilbao. Jucil ha judicializado este asunto en Cataluña y País Vasco, solicitando las actas de cesión. «Entendemos es que estos pactos políticos están atentando directamente contra la dignidad de la Guardia Civil y nosotros tenemos que salir a defender esas competencias a toda costa», sostiene.Lezcano también se pronuncia sobre la imputación de Mercedes González y Manuel Llamas en el caso de las cloacas que investiga la Audiencia Nacional. «Nosotros pedimos la dimisión de los dos porque entendemos que son las dos personas, una del ámbito político y la otra del ámbito policial, con máximo rango en la institución y no deben permanecer en su puesto de trabajo». Hay que solicitar, dice, «que sean transparentes y que sean lo suficientemente garantes para que los compañeros se sientan cómodos sabiendo que reciben una orden de esas personas. Y dos personas imputadas, por desgracia, no reúnen esas condiciones». Para el líder de Jucil, la UCO es una «punta de lanza» del Instituto Armado que «garantiza a todos la libertad en este país y nos hace a todos más demócratas, porque ellos son los que igualan a la gente sin distinción y hacen que la democracia sea más grande».Un plan para CeutaSobre la invasión en Ceuta, el secretario general de la asociación lamenta que en esta ciudad la plantilla está muy mermada y faltan un mínimo de 200 efectivos. De ahí su propuesta de crear una unidad permanente, tanto en esta localidad como en Melilla con 500 agentes que se puedan activar en cualquier momento. «Había que estar ciego para no verlo, porque a mí los compañeros sí me dijeron días antes que había convocatorias por redes sociales, que hiciéramos tuit. De hecho en Jucil hicimos tuit avisando del problema. Es decir, informes no vimos ninguno, pero estoy seguro de que si por las redes sociales se publicitó de esa forma, alguno tiene que existir», añade.Para finalizar, el líder de Jucil tiene palabras para el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. «Es una persona que no ha cumplido con la equiparación salarial, no ha cumplido con la profesión de riesgo, no nos da más medios, no aumenta la plantilla y encima la conciliación laboral en la Guardia Civil es superdeficiente. Entonces evidentemente para nosotros, cuanto antes dimita o le cesen, mucho mejor», reconoce. Lezcano termina la entrevista con un deseo: «Espero que la Guardia Civil dure muchos años y que cuando yo me retire siga presente».
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