«Estamos muy emocionados y sorprendidos. Sabíamos que algo podría aparecer al hacer las obras, pero esto no nos lo esperábamos». Quien se felicita es Óscar Priego, gerente de la Taberna Antonio Sánchez , la más antigua de Madrid, donde se acaba de revelar uno de los secretos mejor guardados entre sus paredes. Y es que durante los trabajos de restauración realizados en el histórico establecimiento de la calle Mesón de Paredes, ha aparecido una pintura mural hasta ahora desconocida que permanecía oculta bajo otra composición.El hallazgo se ha producido en la entrada de la taberna, justo detrás de su histórica barra, donde los trabajos de restauración, llevados a cabo por el equipo de restauracion de Da Vinci Restauro dirigido por Angeles Comba, han permitido descubrir un retrato que hasta ahora permanecía escondido detrás de una pintura posterior. Al hacer la limpieza de un retrato del torero Lagartijo, Comba percibió incisiones y marcas que le hicieron pensar que debajo de la pintura que estaba restaurando se ocultaba otra.«Ella y los dos operarios que la acompañaban me pidieron permiso para levantar la tela», cuenta Priego, que estuvo presente en el instante del descubrimiento. «Me aseguraron que tenían métodos para hacerlo sin dañarla, así que accedí y entonces se produjo el hallazgo».Tras descubrir la pintura, el equipo de Da Vinci Restauro se puso manos a la obra para proceder a la identificación del personaje retratado, que según su hipótesis corresponde a Francisco Montes ‘Paquiro’ , uno de los toreros más importantes y legendarios de la historia de la tauromaquia. Aunque todavía quedan investigaciones y análisis por hacer, varios rasgos apuntan en esa dirección: la nariz aguileña y muy marcada, compatible con las caricaturas que se conservan del torero; el peinado con coleta o moño, presente en sus retratos históricos; y el monóculo, detalle que cobra sentido a la luz de la documentación que recoge que Paquiro llegó a torear con gafas.«El mural está pintado con un estilo satírico muy común en la época de Paquiro, los años cuarenta del siglo XIX, y además acabamos de recibir unos análisis de pigmentaciones que apuntan en la misma dirección», explica Priego. «Poco a poco fuimos identificando otros elementos que corroboran la teoría, como la corbata taurina con un cuello de tipo goyesco, que hemos podido comparar con otras imágenes existentes de Paquiro hasta el punto de hacernos concluir que lo más plausible es que se trate de él, sin poder llegar a afirmarlo al cien por cien todavía, hasta que lo confirmemos del todo con otros expertos y con el propio Museo de Paquiro, que está estudiando las imágenes que les hemos enviado». Arriba, el mural completo con el retrato de ‘Paquiro’. Abajo, el retrato de El Lagartijo que se retiró para hacer el descubrimientoUbicada en pleno barrio de Lavapiés y con paredes que atesoran una valiosa colección de pintura y memorabilia taurina que la convierten en un auténtico museo vivo de la historia de Madrid, la Taberna Antonio Sánchez se fundó en una fecha que no se puede asegurar con exactitud. Pero fue antes de febrero de 1787, ya que el traspaso de la misma como negocio dedicado al despacho de vinos se publicó en el ‘Diario Curioso, Erudita, Económica y Comercial’. Así que su fecha exacta de apertura es un misterio, pero un plan catastral realizado en 1749 bajo el reinado de FernandoVI muestra que el edificio actual sigue siendo el mismo y que el espacio ocupado por la taberna no ha cambiado. En cualquier caso, en 1884 fue comprada por Antonio Sánchez Ruiz , hijo de renombrados taberneros, y desde entonces ha sido conocida por su nombre, aunque haya cambiado de familia gestora varias veces, la última de ellas cuando el padre de Óscar Priego la salvó de ser derruida en 1979 y la compró para que siguiera con su actividad hasta el día de hoy.Antonio Sánchez fue pintor antes que tabernero, y ese doble oficio marcó para siempre el espíritu del local, que desde el siglo XIX ha funcionado como punto de encuentro para artistas, toreros, escritores e intelectuales de Madrid. Uno de los habituales de la casa fue el pintor Ignacio Zuloaga, figura destacadas de la pintura española del siglo XX y gran aficionado a la tauromaquia (tema que retrató en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera), y cuya presencia frecuente en la taberna es una muestra más de los estrechos vínculos que, desde hace casi dos siglos, unen a este local con el mundo del arte y el de los toros.Ese profundo carácter taurino de la Taberna Antonio Sánchez, cuyas paredes han conservado durante generaciones la huella de la tauromaquia, la pintura y la vida cultural de Madrid, hace que el descubrimiento resulta especialmente significativo. Así, la aparición del posible retrato de Paquiro supone ahora un nuevo capítulo en la larga historia de este establecimiento, que a partir de este martes 15 de septiembre lo está celebrando mostrando la obra al público de manera excepcional (hasta el 30 de noviembre), permitiendo a madrileños, visitantes, aficionados a la tauromaquia y amantes del patrimonio contemplar este inesperado hallazgo.MÁS INFORMACIÓN Opinión Historia romántica del Napoleón de los torerosTras ese periodo, y con el objetivo de garantizar su correcta preservación y conservación, la pintura dejará de estar expuesta de forma permanente y solo podrá contemplarse en contadas ocasiones y en circunstancias especiales.
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