Con la crisis en Ceuta , de la que este domingo se cumple un mes, ha emergido un sujeto en la ecuación que amenaza con difundir la verdadera causa de la invasión de decenas de miles de inmigrantes y los precursores del asalto ilegal a la ciudad autónoma. Su nombre es Jabaroot , «poderoso» en árabe. Se trata de un grupo de origen incierto que se ha colado en la esfera pública tras difundir la identidad de presuntamente más de 70.000 agentes de inteligencia marroquíes y que, ahora, también amenaza con propagar información en manos del país vecino relacionada con el espionaje a varios miembros del Gobierno de España a través del software Pegasus.Fue el lunes 24 de agosto cuando su nombre empezó a aparecer en los medios de comunicación españoles. Jabaroot publicó en la plataforma online Telegram los nombres de decenas de miles de supuestos miembros de las fuerzas de seguridad e inteligencia del reino alauí «destinados en Europa y en instituciones estratégicas marroquíes», especificaban. Las cuatro hojas de cálculo, consultadas por ABC, incluyen principalmente a personas anónimas, pero también a altos cargos de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) y la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST), entre ellos su jefe, Abdellatif Hammouchi , a menudo descrito en la prensa como el «súper policía» o el ‘virrey’ del rey Mohammed VI. Cada persona está asociada a un número de servicio, documento de identidad y número de cuenta bancaria, así como a sus fechas de ingreso y nacimiento. La prensa oficialista de Rabat trató la filtración en unas pocas publicaciones, restándole importancia. «Es muy probable que los nombres se hayan obtenido mediante ciberataques anteriores a organizaciones», apuntaba el portal web Médias24.Pero realmente, ¿quiénes forman Jabaroot y cuáles son sus objetivos difundiendo esta información? Nadie lo sabe con certeza, ni siquiera si es una persona o un colectivo. El nombre surgió en abril de 2025, en pleno pulso diplomático entre Rabat y Argel , tras el secuestro de la cuenta de X de la agencia argelina APS por piratas afines a Marruecos. Firma sus operaciones bajo el sello JabaRoot DZ —código oficial de Argelia— y se proyecta como una plataforma de ‘hacktivismo’ patriótico pro-argelino que dice defender la causa saharaui y denunciar el ciberespionaje marroquí contra Argelia y varios gobiernos europeos. Su enemigo público número uno es Hammuchi y la corrupción marroquí.José Miguel Rosell, cofundador y socio-director de la firma de ciberseguridad S2 Grupo, cuya división de ciberinteligencia LAB52 sigue la actividad de este tipo de actores, lo resume así: «Aparentemente Jabaroot no pide dinero por la información, aparentemente la publica, con lo cual es un grupo activista». Su método es el goteo: anuncia el control de volúmenes masivos de datos pero libera solo fragmentos. Hasta ahora, Telegram es su centro de mando —comunicados, encuestas, capturas de pantalla como prueba de vida—. «Estos grupos operan dejando lo que se llaman implantes en sus objetivos. Pueden haber robado la información hace dos años y tenerla esperando el momento de utilizarla», avisa Rosell.«Las malas lenguas dicen que la información procede de fuego amigo. Muy probablemente se trate de gente que quiera arruinar algo muy concreto sin perjudicar al resto» Experto en ciberseguridadIdentificar quién está detrás resulta especialmente difícil, pero hay indicios que apuntan a que el origen está en la propia Rabat. «Las malas lenguas dicen que la información procede de fuego amigo. Y se ha dejado al descubierto toda la estructura del jefe de inteligencia. Muy probablemente se trate de gente que quiera arruinar algo muy concreto sin perjudicar al resto, por eso no han accedido (o no han publicado) datos de la DGED, inteligencia exterior marroquí», asegura una fuente experta en ciberseguridad que no quiere revelar su identidad. «Aunque Argelia siempre ha tenido capacidad en estas guerras cibernéticas, en este caso se trata de un grupo que ofrece información mucho más sensible y que muy probablemente obtenga la misma a través de fuentes desde dentro. El origen del grupo muy probablemente sea argelino, pero tienen una fuente dentro de Marruecos y esa fuente tiene que ser de muy alto rango», afirma. Sobre esta cuestión, cabe destacar la información publicada por ‘Le Monde’ tras el ataque. El diario francés apuntó en una de sus informaciones que la filtración de identidades fue obra de cinco exagentes de la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) marroquí. Concretamente, de cuatro oficiales y un comisario que rompieron con el servicio y se exiliaron en Europa, y quienes exigen cambios en la cúpula de las instituciones de seguridad del reino, encabezada por el mencionado Abdellatif Hammouchi, condecorado por el ministro del Interior con la Gran Cruz del Mérito de la Guardia Civil solo meses antes de la crisis de Ceuta.70.000 Identidades de agentes marroquíes Jabaroot publicó una lista con la identidad de algunos agentes de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) y la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST). Entre ellos se encontraba el del jefe de la inteligencia marroquí, Abdellatif Hammouchi.Jabaroot lleva desde el pasado año ejecutando filtraciones de primer nivel, vinculadas siempre a Marruecos. Comenzaron con el CNSS, la seguridad social marroquí, volcando alrededor de 54.000 archivos con datos bancarios y salariales de dos millones de trabajadores. Y continuaron con información salarial y laboral relacionada con el holding de la Familia Real, con datos de la plataforma notarial Tawtik y también con información sobre el palacio real y las fuerzas auxiliares marroquíes, entre otros.Ahora amenazan con destapar quién está detrás de la entrada de más de 72.000 personas en Ceuta y con difundir información sobre el espionaje a Sánchez a través del software israelí Pegasus. «¿A quién le interesan los datos de Pegasus relacionados con Pedro Sánchez?» , han publicado. «Yo no tengo ni la menor idea de si estos señores tienen información de Pegasus. No tengo ni idea. Pero yo creo que ni yo ni nadie», afirma Rosell. Incluso asegura que si tienen datos los publicarán. «Es una machada», dice. Sin embargo, el archivo corrobora tal información: siempre han filtrado la información que habían prometido. Su ‘modus operandi’ siempre es el mismo, primero informan sobre lo que van a filtrar. Después, suelen sacar paquetes de información en archivos comprimidos que acostumbran ser documentos en formato PDF.Hasta el momento, el único conocimiento que se tiene es lo que el Ejecutivo español ya confirmó. El móvil de Sánchez y el de varios de sus ministros, como Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska, fue infectado con Pegasus al mismo tiempo que España acogía hospitalariamente al líder saharaui Brahim Ghali. Ahora, Jabaroot dice tener material original sobre ese trabajo de espionaje. El tiempo dirá si es cierto.
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