Mucho antes de que las redes sociales se convirtieran en una plataforma habitual para desarrollar una carrera profesional, Lidia Bedman ya había encontrado en ellas una forma de trabajar. La mujer de Santiago Abascal fue una de las primeras creadoras de contenido que supo convertir la moda y su día a día en una actividad profesional, donde más tarde llegó la maternidad. Ahora, más de una década después de sus primeros pasos como ‘influencer’, ha decidido dar un nuevo rumbo a esa trayectoria con su propia firma de ropa. Se trata de Litorale , una marca de moda masculina que presentó hace solo unos meses y con la que amplía su actividad empresarial más allá de las colaboraciones publicitarias y los contenidos que comparte con sus seguidores. El proyecto llega después de la constitución, en octubre de 2024, de Manufacturas Textiles Lepanto SL, una sociedad vinculada al sector de la confección y el comercio de prendas de vestir y calzado, de la que Bedman figura como administradora única desde julio de 2025. La nueva etapa empresarial permite conocer una faceta menos visible de una mujer cuya imagen pública suele estar ligada a la de su marido, Santiago Abascal, líder de Vox.Pero Lidia Bedman tiene una historia antes de él, nació en Alicante, estudió Publicidad y Relaciones Públicas y completó su formación con estudios de posgrado relacionados con la dirección comercial , el marketing y la comunicación de moda y belleza, algo que ahora está poniendo en práctica. Su relación con el mundo digital comenzó mucho antes de que su marido se convirtiera en uno de los rostros más conocidos de la política española. En sus primeros años profesionales escribió un blog de moda en el diario alicantino ‘Información’ , una experiencia que le permitió empezar a construir una comunidad interesada en sus estilismos y sus recomendaciones. Instagram hizo el resto. En una época en la que todavía no existía la industria de los ‘influencers’ tal como la conocemos ahora, Bedman encontró un espacio desde el que compartir sus looks, sus experiencias personales y sus primeros pasos en la maternidad. Su perfil fue creciendo y las marcas comenzaron a interesarse por ella como prescriptora de productos. Así empezó a trabajar con empresas nacionales e internacionales, en campañas relacionadas con la moda, la belleza, los productos infantiles y el estilo de vida. Su actividad también incluyó vídeos y contenidos en otras plataformas, como YouTube, y colaboraciones con proyectos dirigidos a madres y familias.La maternidad ocupó un lugar importante en esa primera etapa. Bedman fue una de las llamadas ‘instamamis’, una generación de mujeres que encontró en las redes sociales una forma de compartir sus experiencias con los hijos y, al mismo tiempo, desarrollar una actividad profesional. Sus publicaciones combinaban fotografías de sus estilismos con escenas cotidianas, viajes, recomendaciones y momentos familiares. Ese contenido le permitió conectar con una audiencia que buscaba referencias tanto de moda como de crianza. Lidia Bedman, durante la recepción del día de la Hispanidad en 2024. Gtres Lidia Bedman, durante la recepción del día de la Hispanidad en 2024. GtresCon el paso de los años, su perfil fue evolucionando y la moda adquirió un peso destacado. Las colaboraciones comerciales se convirtieron en una parte de su trabajo y su cuenta de Instagram, donde ha reunido a cientos de miles de seguidores, pasó a funcionar como un escaparate de su actividad profesional. La propia Bedman defendió públicamente su trayectoria en enero de 2025, cuando respondió a informaciones sobre sus supuestos trabajos para una editorial vinculada a Intereconomía. En un comunicado, aseguró que llevaba trabajando desde los 16 años y que se dedicaba al marketing y a las redes sociales desde hacía más de 16, además de haber colaborado con más de un centenar de empresas nacionales e internacionales. También negó haber facturado al grupo Intereconomía y denunció que parte de las críticas que recibía estaban relacionadas con su condición de esposa de Abascal.Su relación con el líder de Vox ha contribuido a aumentar su notoriedad, aunque la trayectoria de Bedman comenzó antes de que el partido alcanzara representación institucional. La pareja se casó en junio de 2018 en San Vicente del Raspeig, localidad natal de ella, después de varios años de relación. Juntos tienen tres hijos: Jimena, Santiago y Hernán. A través de sus redes, la ‘influencer’ apenas comparte contenido con él, es algo que reserva para momentos muy especiales, pues al final su ‘feed’ representa su trabajo y quiere mantenerlo al margen del trabajo de su marido.Unido a sus raícesEl lanzamiento de Litorale supone ahora un nuevo paso en su carrera. La firma está dirigida al público masculino y se presenta como un proyecto inspirado en el Mediterráneo, el lugar donde nació y creció Bedman, ella misma ha dicho que la idea era ligarlo a sus raíces . Su primera colección lleva por nombre ‘Hijos del Mediterráneo’ y la propuesta apuesta por una identidad vinculada al mar, la luz y una forma de entender su estilo de vida. La marca también reivindica la fabricación íntegramente en España, un elemento que forma parte de su presentación.La moda es un territorio muy conocido para ella, lleva años compartiendo sus estilismos y ha colaborado con marcas del sector, al tiempo que ha desarrollado una comunidad interesada en sus elecciones de ropa, belleza y estilo de vida. Esa experiencia le proporciona un conocimiento previo de la comunicación digital y de la relación entre las marcas y sus potenciales clientes, algo para lo que ya se formó cuando estudió Marketing. El reto de Litorale será trasladar esa experiencia al funcionamiento de una firma propia, con una identidad definida, una oferta comercial y una clientela que vaya más allá de quienes siguen su perfil personal. Tiene mucho trabajo por delante, y por lo que cuenta en redes, muchas ganas de llevarlo a cabo.
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