La noche electoral de este domingo en Brasil ha superado los guiones más trepidantes del suspenso político. Con el 80% de las urnas escrutadas, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva lideraba con el 51,32% frente al 48,68% del senador Flavio Bolsonaro en un recuento de infartar.Uno de los momentos más emocionantes y representativos de la asfixiante tensión que se vive en el país se produjo cuando el recuento alcanzó el 49%, momento en el que Lula da Silva y Bolsonaro empataron exactamente a un 50%. Una guerra de nervios que se prolonga voto a voto y no se libra apenas en las urnas, sino en el intercambio de acusaciones entre los comités de campaña sobre un supuesto fraude o manipulación del proceso.La inédita decisión del juez Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal (STF), de prorrogar el cierre de las urnas por dos horas debido al caos en el transporte y las condiciones climáticas, desató una tormenta en los comités de campaña. La medida provocó malestar incluso dentro del propio Tribunal Superior Electoral (TSE), que lo interpretó como una injerencia en sus atribuciones, pese a que ambas campañas habían presentado ese pedido al TSE a lo largo del sufragio.El senador Rogério Marinho, coordinador de la campaña de Bolsonaro, cuestionó la decisión de Zanin. «Es impresionante el nivel de intervención de algunos jueces del STF. Espero que el sentido común prevalezca y que ningún golpe judicial o maniobra administrativa prospere, por el bien de la democracia», declaró el coordinador de campaña. Marinho tachó la decisión de «vergüenza intempestiva» e «inejecutable», acusando al oficialismo de intentar enturbiar unos comicios que, según él, el Partido de los Trabajadores (PT) ya había perdido en las urnas. «Elección para el PT es aquella que ellos ganan, cuando ellos pierden es dictadura. Lamentable», añadió.Por otro lado, Edinho Silva, coordinador general de la campaña de Lula, defendió la medida argumentando un boicot sistemático. Silva, denunció la falta de autobuses públicos que impidió a miles de electores acudir a votar, especialmente en ciudades estratégicas para la izquierda. «La ley necesita ser cumplida. Cuando la legislación establece la garantía del derecho de transporte al elector, pienso que tiene que ser cumplida. Quien incumple la ley está cometiendo un delito. Quien incumple la ley está interfiriendo en el proceso electoral», declaró el portavoz de Lula.Polémica por los transportesLa gravedad de las denuncias sobre el colapso del transporte público ha escalado al ámbito penal. La Policía Federal (PF) ha abierto una investigación oficial, centrando sus pesquisas preliminares en los estados de São Paulo, Bahía, Alagoas y Piauí, además de instaurar diligencias en Sergipe. «La Policía está realizando declaraciones de las personas involucradas y tomando algunas medidas también, cumpliendo decisiones judiciales. Los delitos investigados son de entorpecimiento del ejercicio del voto y también la ocultación de medios de transporte para perjudicar el ejercicio del voto», confirmó el comisario Dennis Cali, de la Dirección de Investigación y Combate al Crimen Organizado.La Organización de los Estados Americanos (OEA), a través de su Misión de Observación Electoral, emitió un comunicado urgente en plena jornada confirmando que estaba «acompañando las informaciones divulgadas por la prensa y las denuncias sobre problemas en el transporte público en diferentes localidades del país». Este domingo también se decidieron cinco gobernaciones estatales: Acre, Amazonas, Espírito Santo, Rio Grande do Norte y Tocantins, además del Distrito Federal. En la capital brasileña, la victoria fue de Celina Leão, aliada de Flávio Bolsonaro y de su madrastra, Michele, quien se convirtió en la primera mujer elegida gobernadora de Brasilia . Otro triunfo destacado fue el de Vicentinho Júnior en Tocantins y de Omar Aziz en el estado de Amazonas.
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