Según los datos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, 1,76 millones de jóvenes están matriculados en algún programa. Pero que sus hijos tengan estudios superiores supone una complicación económica para muchas familias.Justalia cifra en 240.000 familias las que se van a endeudar para poder pagar los estudios universitarios. El gasto medio en la formación superior se sitúa entre los 800 y los 1.800 euros al mes. Este gasto varía en función de si la enseñanza se imparte en un centro público o privado, de la comunidad autónoma o del tipo de residencia.La vivienda arrastra a las familiasEl gasto que lleva a las familias a asumir una situación de deuda es la vivienda . El alojamiento puede superar el 50% del presupuesto total para numerosos estudiantes, especialmente, si se decide estudiar en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Granada.Desde spotahome, plataforma sobre alquiler de pisos y habitaciones de media y largas estancia, han detectado también cambios en las tendencias. Debido a la falta de vivienda disponible, los estudiantes deben reservar incluso meses antes de entrar para garantizarse un lugar donde pasar el curos. Datos de la plataforma revelan que las solicitudes de reserva para este inicio de curso han crecido un 22,7% más que en el periodo anterior.Al ya de por sí encarecimiento de la vivienda en España, reservar antes añade un extra. De media en todo el territorio nacional, cuesta 547 euros al mes, además de los gastos de suministros. Si un estudiante decide reservar para entrar a partir de septiembre u octubre en junio, el precio asciende a los 550 euros. En julio, 560 y en agosto se dispara hasta los 614 euros . Las opciones más ajustadas se cierran antes.En Madrid y Barcelona el precio puede llegar hasta los 700 euros por una habitación. El precio, para un apartamento completo se eleva hasta cantidades entre los 1.335 euros y 2.076 euros, según el número de dormitorios. Se estima que del total de estudiantes universitarios aproximadamente 680.000 dejarán si casa para estudiar otras regiones.La banca adapta sus productos a los estudiantes Algunas entidades financieras, conscientes del desembolso que supone para algunas familias, ofrecen también productos para sufrargar ese coste. Existen opciones desde préstamos por matrícula a préstamos que cubren tanto las tasas como la estancia. No solo son créditos para pagar programas de posgrado, un opción muy contemplada a principios de los 2.000 sino que ya alcanzan los estudios desde sus inicios.Justalia ha detectado que algunos bancos pueden llegar a ofrecer hasta 80.000 para financiar el conjunto de la carrera con un periodo de devolución de hasta diez años». Carlos Reina, CEO de la compañía, advierte a quienes piensan en esta opción en que deben «comparar las condiciones que le planteen en diferentes bancos y fijarse cuidadosamente en la tasa anual equivalente, la TAE, y no sólo en el tipo de interés nominal -TIN-; en el plazo de devolución; en el periodo de cadencia; y en los gastos adicionales, es decir, en las comisiones».El préstamo suele ser la vía cuando el resto se han agotado ya que en España existen becas del Estado o de las propias instituciones para ayudar al alumnado con menos recursos. Reina añade que lo más común entre universitarios es apoyarse en la tarjeta de crédito «para ir aguantando mes a mes», entre otras cosas por «los mínimos requisitos exigidos y sus reducidas cuotas mensuales».Qué hay que tener en cuentaTipos de interés y TIN/TAE Plazos de carencia Comisiones Productos vinculados Justificación de los gastos Garantías y avales Derechos de desestimientoUn nuevo curso más caro que el anteriorLa vuelta a las aulas será, un año más, la más cara de la historia . Por ello, las estimaciones hablan de un 15% de hogares con universitarios que firmarán préstamos para poder sufragar los estudios.No afecta solo a estos estudiantes. En el caso de la educación primaria o secundaria, el desembolso por hijo superará los 500 euros. En este caso, el uniforme y los libros serán los gastos más caros.La Asociación Española de Consumidores (Asescom) estima que las familias gastarán este año 635 euros por hijo si estudia en un colegio público, 733 si lo hace en uno concertado o 1.849 si acude a un centro privado. Un 17% de ellas, según datos de Wallapop, optará por financiar.Esta solución suele conllevar un peligro asociado, Patricia García Sánchez de la Barreda, directora del Máster en Dirección Financiera de ESIC Business&Marketing School explica que estas decisiones «reducen el ‘dolor de pagar’ porque difiere el compromiso», aunque también crea «una falsa sensación de ahorro».Lo primordial en cualquier caso es analizar el coste de la operación, los interesas, las comisiones y plazos de devolución. Otra clave es en la medida de lo posible crear un fondo que ayude al menos a pagar la matrícula.
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