Sorpresa mayúscula la que se llevaron a última hora de la tarde de este jueves en la iglesia de la Vera Cruz, el templo de Valladolid que custodia más tallas de Gregorio Fernández, referente de la imaginería castellana. Fue por la tarde, una vez finalizada la misa, cuando los directivos de la cofradía, la más antigua de la Semana Santa vallisoletana, se percataron de la ausencia de uno de los Ángeles Torcheros del altar del Lignum Crucis de la Penitencial. «Íbamos a bajar todas las imágenes para limpiarlas y preparar todo de cara al montaje que tenemos el día 14 de la Exaltación de la Cruz cuando nos dimos cuenta», detalla a este periódico Raúl Díez, alcalde presidente de la Cofradía, que aún le cuesta creerse lo sucedido. De hecho, nada más darse cuenta, se puso en contacto con los cofrades que normalmente manejan las imágenes, así como con las camareras de la Virgen «por si ellos lo habían movido para limpiarlo». Pero para su sorpresa, nadie lo había hecho, así que inmediatamente acudieron a Comisaría de la Policía para interponer la correspondiente denuncia.Fue en las mismas dependencias de la Policía donde se enteraron, para su sorpresa, de que otro templo cercano, en el mismo casco histórico de la capital vallisoletana, había sufrido un robo en similares condiciones. «Al agente que nos estaba tomando los datos le chocó».Agentes de la Policía se han pasado a primera hora de la mañana de este viernes por el templo. Tal y como le recomendaron desde la Comisaría, el templo de la Vera Cruz permanecerá cerrado a lo largo del día hasta que agentes de la Científica se desplacen al lugar para recoger huellas, un proceso que este cargo de la Cofradía estima «complicado» porque el lugar del que se ha sustraído la obra está al alcance de todos los cofrades: «Somos mucha gente, entre 15 y 20 personas, las que manejamos esas imágenes para limpiarlas». «Para nosotros es muy importante»Sobre la talla, explica que se trata de una imagen de finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, que fue restaurada no hace mucho tiempo, y aunque no sabe de su valor económico, «para nosotros es muy importante». «Ha sido un disgusto mayúsculo, y más para las personas que estamos continuamente manejando esas tallas».Detalle de otro de los Ángeles Torcheros del retablo, muy similar al robado ABCSegún ha podido saber ABC, el otro robo denunciado en dependencias policiales se produjo en la iglesia conventual de San Pablo, no muy lejos de la Vera Cruz. En este caso se trata de la reproducción de un Ecce Homo de Luis Morales, cuyo original se encuentra en el Museo del Prado. Curiosamente, según detallan a este periódico desde la comunidad a la que pertenece el templo -los dominicos-, la sustracción del lienzo, que se encuentra en una capilla lateral «donde están todos los cuadros de tamaño mediano», se produjo ayer mismo, mientras se estaba celebrando una misa. «Oímos un ruido y los feligreses comentaron enseguida que parecía que habían robado algo. Nos acercamos y echamos en falta el cuadro».Aunque se trata de una copia y no del original, el suceso ha supuesto también un «disgusto» para esta comunidad religiosa. Detallan que se trata de una obra perteneciente al siglo XVII y que había sido restaurada en la centuria pasada, momento en el que se le puso «un buen marco», motivo por el cual creen que ha podido llamar la atención. Ahora, desde los dominicos, a la espera de que se trasladen también agentes de la Policía Científica a este templo, uno de los más grandes de la ciudad, están pensando en retirar el resto de las obras de similar tamaño: «No podemos tener permanentemente a una persona vigilando porque no disponemos de fondos para sufragar esos gastos», sostiene uno de los frailes con los que se ha puesto en contacto este periódico, aunque matiza que «tenemos cuidado» y en el momento en el que la iglesia está abierta «siempre hay una persona con hábito o sin él paseándose» por ella.«Contacto directo» desde el ArzobispadoLa Policía Nacional ha confirmado el inicio de una investigación para esclarecer sendos hurtos -ambos se cometieron sin violencia- tras presentarse sendas denuncias.Desde el Arzobispado de Valladolid detallan que a través de la Delegación de Patrimonio y Obras, desde el momento que fueron denunciados los hechos, se han mantenido en «contacto directo» con la Administración autonómica y con las parroquias y órdenes religiosas presentes en la zona donde se han producido estos robos «para que extremen las precauciones y vigilancia en sus respectivas iglesias». Asimismo, se ha hecho un llamamiento extensivo al conjunto de la Archidiócesis vallisoletana.Igualmente, se ha recordado la importancia de disponer de inventarios actualizados, «a poder ser con fotografías, de los bienes patrimoniales». También, «la necesaria rapidez» a la hora de poner en conocimiento de la propia Delegación y de las autoridades este tipo de hechos cuando se produzcan para facilitar su esclarecimiento y la recuperación de las obras sustraídas.Asimismo, explican desde el Arzobispado mantiene una estrecha colaboración con la Administración autonómica, así como con la Policía, en el ámbito urbano, y con la Guardia Civil, en el ámbito rural, para la conservación del patrimonio eclesiástico, que es legado y memoria de la Iglesia en Valladolid.
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