Primera sesión de control del curso político capitalizada por la crisis de Ceuta que lo inunda todo. El presidente del Gobierno trata de recuperar la iniciativa en la gestión de una cuestión que desgasta al Ejecutivo por su falta de reacción y por la sensación de abandono que ha permeado en la sociedad, más allá de la ciudad autónoma. Pedro Sánchez, que ya protagonizó un pleno monográfico sobre la cuestión hace una semana, vuelve a comparecer en absoluta soledad ante el Congreso y ante los españoles, que no secundan sus tesis exculpatorias de Marruecos. Consciente de la precariedad de su apoyo, el presidente ha ignorado totalmente la cuestión, pese a los intentos del líder de la oposición por retratar sus carencias en la gestión de la crisis.Sánchez no se ha referido a Ceuta ni la situación que, más de un mes, se sigue viviendo en la ciudad autónoma y solo ha hecho una mínima alusión a la desclasificación de documentos que se producirá en la jornada de este miércoles y con la que el Gobierno trata de apuntalar su relato de falta de avisos para hacer frente a las dimensiones del fenómeno que se vivió los días 30 y 31 de julio. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha utilizado sus intervenciones para hacer un barrido general por todos los flancos de presión hacia el Gobierno, desde el catastrófico informe PISA, pasando por la ‘ley de nietos’ cuyo censo ha paralizado el Tribunal Supremo hasta los casos de corrupción. «Su futuro procesal depende de que demasiadas personas no canten», le ha dicho a Sánchez, haciendo un repaso por José Luis Ábalos, José Luis Rodríguez Zapatero, Gertrudis Alcázar o la gerente del PSOE que hoy comparece en sede judicial, hasta llegar a Rabat. «Si Marruecos canta usted se va», ha sentenciado. «Su libertad está condicionada, no es un presidente libre para defender al país frente a una agresión consentida por Marruecos», ha acusado Feijóo. El jefe del Ejecutivo ha evitado en su turno de réplica defender a su vecino del sur y se ha limitado a combatir la invectiva sobre el informe educativo, responsabilizando de los malos resultados a las comunidades del PP que no invierten los recursos que el Gobierno central pone a su disposición. «No me responde», se ha quejado Feijóo al volver a tomar la palabra, dejando una carga de profundidad contra el presidente: «Su lealtad está comprometida. No ha protegido a su país y su país se lo hará pagar».Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información
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