¿«Dónde están los antifascistas?». Con este y otros gritos amenazantes, unos 400 simpatizantes de los grupúsculos neonazis Núcleo Nacional y Democracia Nacional se congregaron el sábado junto al metro de Banco de España. El objetivo, al menos el que su líderes habían pregonado, no era otro que acabar con la acampada de Sol, pero la realidad quiso que todo quedara en una mera pantomima. La Policía Nacional blindó el centro de Madrid e impidió a los radicales trasladar la convocatoria hasta la esquina del complejo de Canalejas, tal y como pretendían, por lo que los cabecillas de ambas formaciones optaron por recoger sus bártulos y abandonar la zona sin moverse siquiera de Cibeles. Una retirada que no fue seguida por una parte de los ultras allí concentrados, quienes decidieron acercarse a los aledaños del kilómetro cero, donde cientos de jóvenes vinculados a grupos radicales de izquierda aguardaban para repeler cualquier posible ataque. El conato de enfrentamiento más sonado llegó a eso de las 9.30 horas, cuando varios individuos de extrema derecha, en su mayoría adolescentes, intentaron alcanzar la plaza desde la carrera de San Jerónimo. Sin éxito, ya que la rápida intervención de las Unidades de Intervención Policial (UIP) obligó a los ‘visitantes’ a poner pies en polvorosa.Tras ello, las algaradas se repitieron en distintos puntos de acceso a la Puerta del Sol, aunque sin registrarse incidentes de especial gravedad. Lo más llamativo fue la detención de tres neonazis, uno de ellos menor de edad, en la confluencia de Gran Vía y la calle Montera. Están acusados de desórdenes públicos y atentado a agente de la autoridad, por lo que previsiblemente pasarán a disposición judicial este lunes.
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