¿Por qué algunas personas ganan más que otras? Parece claro que aspectos como el acceso a la educación, las capacidades cognitivas, el trabajo duro, las preferencias familiares, los contactos e incluso la suerte juegan un papel importante. ¿Pero podrían nuestros genes determinar de alguna forma el salario? Para contestar a esa pregunta, investigadores de la Universidad de California en Berkeley se han fijado en cómo les ha ido a 44.500 parejas de gemelos estadounidenses desde la niñez a la vida adulta, veinte años después. Sus conclusiones están llenas de matices. El trabajo, publicado en la revista científica ‘ PNAS ‘, estima que hasta un tercio de las diferencias en los ingresos laborales podría depender de la genética. Aún así, antes de que alguien eche la culpa de las escasas alegrías de su nómina a la herencia invisible de sus padres, los autores advierten de que sus resultados podrían estar condicionados por un aspecto a tener en cuenta: la capacidad de los hermanos de influirse entre sí, lo que haría que el ADN parezca más importante de lo que realmente es. En el experimento, los autores querían fijarse en gemelos monocigóticos, habitualmente llamados idénticos, que comparten prácticamente todo su material genético. Los dicigóticos, o mellizos, comparten aproximadamente la mitad de sus variantes genéticas, como dos hermanos normales. Pero como los registros administrativos estadounidenses no indican qué gemelos son idénticos, optaron por estudiar a gemelos del mismo sexo. Todos los gemelos de sexo diferente son mellizos, mientras que entre los gemelos del mismo sexo hay cerca de un 60% monocigóticos.Después compararon las similitudes entre gemelos con las similitudes entre hermanos que no son gemelos, más de un millón de pares, también en los censos. Y resultó que los gemelos se parecían mucho más en sus ingresos, especialmente los que eran del mismo sexo. Estadísticamente, los investigadores encontraron que la genética podría marcar un 36% de las diferencias de los sueldos en el trabajo, lo que llaman heredabilidad, una medida estadística de una población. Origen socialTambién encontraron que el «efecto persona» (capacidades, experiencia y determinados rasgos personales) supone el 40%. Además, observaron que la heredabilidad estimada para trabajar en una empresa determinada es del 21%. Eso sí, hay que tener en cuenta que el estudio solo analiza determinadas formas de empleo, por cuenta ajena, y buena parte del empleo del Gobierno federal. Sin embargo, los investigadores advierten de que dos gemelos pueden acabar trabajando en el mismo lugar no porque sus genes les hayan llevado ahí, sino porque uno ha influido en la decisión del otro. Pueden aconsejarse, favorecer el contrato del otro, mudarse juntos a la misma ciudad o estudiar la misma carrera. De esa forma, la similitud de sus ingresos puede aumentar aunque la causa no sea genética. El 11,4% de los gemelos del mismo sexo había trabajado para el mismo establecimiento. Entre los hermanos del mismo sexo que no eran gemelos, la cifra era del 5,7%. Entre los gemelos de sexo diferente era del 3,8%, y entre los hermanos de sexo diferente, del 2,2%. Dos gemelos pueden acabar trabajando en el mismo lugar no porque sus genes les hayan llevado ahí, sino porque uno ha influido en la decisión del otroLos investigadores sospecharon que sus resultados pueden reflejar esa influencia entre gemelos. Para comprobarlo, volvieron a calcular sus estimaciones excluyendo a las parejas que habían trabajado para el mismo establecimiento. De esa forma, la heradabilidad en los ingresos cae del 36% al 31%. Y cuando se elimina la posibilidad de que dos hermanos hayan elegido trabajar juntos, la aparente heredabilidad de la empresa baja del 21 al 7%, lo que equivale a un cero estadístico. En resumen, la influencia de un gemelo sobre el otro puede hacer que sus resultados sean más parecidos, por lo que las consecuencias atribuidas a la genética pueden tener también un origen social. Los autores creen que este problema puede afectar no solo a los ingresos, sino también a otros resultados sociales, como la educación. Dos gemelos pueden tener una mayor probabilidad de acudir a la misma universidad porque comparten genes, pero también porque quieren permanecer juntos o porque uno sigue la trayectoria del otro.Los gemelos no solo comparten genes. También comparten una historia de vida que, en ocasiones, puede llevarles al mismo trabajo. Y, en consecuencia, a ganar lo mismo.
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