Veinticinco guardias civiles para 1.700 inmigrantes. Ese es el dispositivo de seguridad que hay en el puerto de Ceuta para vigilar el campamento habilitado para las personas que accedieron a la ciudad en la invasión del pasado 30 y 31 de julio, según informan fuentes del Instituto Armado a ABC. Los agentes denuncian que no han previsto un refuerzo del operativo y que muchos de los inquilinos de las carpas intentarán aprovechar su emplazamiento para huir a la Península camuflado en las naves que hacen el trayecto.De esta forma, la seguridad del campamento estará en manos de la policía portuaria, de los efectivos del Instituto Armado y de los vigilantes contratados para esta misión. «Si se vuelven a producir peleas o reyertas como protagonizaban en la playa, no vamos a poder contenerles», lamenta uno de los agentes que tiene que lidiar con esta sobrecarga de trabajo desde este viernes.No solo eso, otro de los componentes reconoce la mayor y pone en duda la ubicación: «La seguridad del puerto está en riesgo». El motivo es que con el paso de los días, los agentes sospechan que los inmigrantes intentarán embarcarse de cualquier forma en los barcos que marchan a la Península al ver como su situación no se regulariza en España. «La vigilancia interior del puerto la realiza la Guardia Civil y la policía portuaria, pero la guardia también realiza las función principal de resguardo fiscal, embarque y desembarque de vehículos, personas y mercancías. Para esas funciones habrá entre 6 y 8 agentes por turno», explican estas mismas fuentes.Los funcionarios trabajan con incertidumbre y en los próximos días, en concreto el lunes 21 de septiembre, tendrán la visita del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que viaja a Ceuta donde visitará el Centro de Acogida Temporal de Extranjeros y distintas unidades de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, así como las dependencias de la Oficina de Asilo y Refugio habilitadas en la ciudad autónoma.Se desconoce si el ministro acudirá a este campamento en el puerto. Una zona que ha estado desde el principio rodeada de polémica por la ubicación estratégica. La asociación Jucil ha alertado sobre las consecuencias que puede tener para la seguridad y operativa del puerto de Ceuta el traslado. «No entendemos que se haya optado por instalar este campamento precisamente en la puerta de entrada y salida de mercancías de una infraestructura tan crítica. Es un espacio estratégico para la ciudad, para el tráfico marítimo y para las comunicaciones con la península», señalaron desde la entidad.Una decena de inmigrantes intentan acceder a vehículos y barcos para abandonar CeutaNo se trata de un riesgo hipotético. «Cuando hubo alrededor de 300 personas viviendo en las escolleras ya se produjeron serios problemas y retrasos en la operativa de los barcos. Ahora, con una concentración de esta dimensión, la presión sobre el puerto será mucho mayor », advierte la organización. Jucil ha alertado que los intentos de acceder a vehículos y barcos para abandonar Ceuta son constantes en la actualidad. Según la información que manejan los agentes, actualmente se producen del orden de una decena de intentos diarios de media. A esta situación se suman los conflictos que pueden producirse entre los propios inmigrantes y los incidentes con los agentes. Cabe destacar que en los últimos días dos guardias civiles han sido agredidos.«Concentrar a miles de personas en el entorno inmediato de una infraestructura crítica genera una presión operativa que hay que prever y gestionar. Lo que pedimos es que se tenga en cuenta la realidad a la que se enfrentan diariamente los agentes que tienen que garantizar la seguridad de estas instalaciones», concluye Jucil. A este problema se le une la vigilancia en el perímetro del puerto. Fuentes policiales consultadas por ABC aseguran que no hay un dispositivo previsto en los alrededores para sofocar cualquier incidente que se produzca.
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