Solo falta un día para que se cumpla un mes del inicio de la crisis migratoria en Ceuta , y la postura del Gobierno se mantiene firme y sin cambios respecto a Marruecos. La vuelta de vacaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha marcado el arranque en cadena de las comparecencias de sus ministros para dar cuentas de lo ocurrido. Hasta el momento todos los que han desfilado por el Congreso de los Diputados coinciden en la misma postura: agradecer a Rabat su cooperación en la crisis y exculparle de cualquier vínculo con la entrada masiva de 72.000 personas en España. A excepción de una, Margarita Robles , que ha exclamado por la «españolidad» de la ciudad y ha pedido perdón a los ceutíes.«Confianza, lealtad, fiable, ejemplar» , son algunos de los calificativos que los ministros responsables de la gestión de la crisis han atribuido al país vecino mientras la ciudad autónoma vive una situación extraordinaria que, en los últimos días, ha desembocado en manifestaciones y conatos de violencia ante un panorama que creen que se extenderá en el tiempo.Los agradecimientos persisten pese a las amenazas y declaraciones desde el Ejecutivo marroquí reclamando la soberanía de Ceuta y Melilla. «Son nuestras tierras» , ha llegado a decir su ministro de Justicia. «Tenemos nuestra propia política para abordar este tema con paciencia y a largo plazo», afirmaba en una entrevista en televisión. Incluso llegó a admitir que «cómo podía impedirles que pensaran así» a los compatriotas que marchaban a Ceuta y que justificaban que la ciudad «es marroquí».Cuatro semanas después, las buenas palabras continúan y se cuelan también en las comisiones del Congreso de los Diputados. Incluso el mensaje se ha endurecido. Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, abroncó a los diputados de PP y Vox por acusar al país vecino de la entrada ilegal de miles de personas. «Necesitan ustedes un curso acelerado de diplomacia básica», arremetió. «No existe ninguna evidencia de que Marruecos haya lanzado la entrada masiva de inmigrantes en España. Los bulos, las insidias y las sospechas no llegan a ningún sitio», defendió mientras instaba a «no faltar el respeto» al país africano.«No existe ninguna evidencia de que Marruecos haya lanzado la entrada masiva de inmigrantes en España. Los bulos, las insidias y las sospechas no llegan a ningún sitio» Félix Bolaños Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las CortesFernando Grande-Marlaska ha sido otro de los miembros del Consejo de Ministros que más ha agradecido la labor marroquí. Concretamente fue uno de los primeros en ensalzar el trabajo de las autoridades del Estado vecino. Así lo hizo el departamento que dirige a el día 30 de julio a través de un comunicado, mientras extranjeros ilegales seguían entrando en Ceuta desde Marruecos. «No es ninguna amenaza para Ceuta ni para el resto de España», trasladó en una comparecencia. Asimismo, en los últimos días ha presumido de la «estrecha relación» en materia de repatriación, pese a que 5.000 inmigrantes, según datos del Ejecutivo traslado este viernes por él mismo, siguen deambulando por la ciudad.«Marruecos es un socio fiable, es un país vecino», su colaboración ha sido «imprescindible» Elma Saiz Ministra de Migraciones y Portavoz del GobiernoBajo los mismos términos se refiere el jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares. En su comparecencia ante la Comisión de Exteriores del Congreso este viernes, el titular del ministerio del ramo ha explicado que su departamento se comunicó con Marruecos a través de los canales diplomáticos desde «el primer momento» de la crisis, y que la relación con el país reinado por Mohamed VI es «indispensable», para facilitar el retorno del 90% extranjeros que entraron y para evitar situaciones similares. Sobre las palabras del ministro de Justicia marroquí, asegura haberlas rechazado.«Marruecos no es ninguna amenaza para Ceuta ni para el resto de España» Fernando Grande-Marlaska Ministro del InteriorElma Saiz, responsable de Migraciones del Gobierno, incluso ha ido más allá en los agradecimientos a Rabat. En las numerosas ocasiones que ha comparecido como portavoz de Gobierno, ha tildado de «socio fiable» a Rabat y ha evitado responder en varias ocasiones si tiene parte de culpa en la entrada masiva. Al igual que Marlaska, ha tachado de «imprescindible» su labor y ha asegurado que no es «amenaza» .El mensaje instaurado en la Moncloa con la crisis confronta con las críticas que desde los partidos de la oposición lanzan. En ese sentido, desde Génova apuntan a que Sánchez está «claudicando» ante «el chantaje» de Rabat. Este viernes, la portavoz del Partido Popular, Ester Muñoz, ha cuestionado si la posición guarda relación con la información extraída por el Estado marroquí de los teléfonos de varios miembros del Gobierno, incluido Sánchez, en 2021 a través del software Pegasus. ««Todos sabemos que lo que ha pasado el 30 de julio no fueron 70.000, 80.000 personas que de repente por redes sociales se pusieron de acuerdo para entrar en España», ha deslizado.
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