La tragedia ferroviaria se repite de nuevo en España, esta vez en Urda (Toledo). Antes fue en enero con el accidente de Adamuz , todavía bajo investigación y con las pruebas clave sin analizar en un cajón, como publicó ABC. Todo ello no ha hecho otra cosa estos meses que dejar tocado un sistema de transporte clave en nuestro país como es el tren de alta velocidad, a lo que se han unido averías constantes, retrasos y, por supuesto, cierto miedo de la población a utilizar este medio. El resultado ha sido una caída abultada este año del número de viajeros en todo tipo de servicios ferroviarios que probablemente continuará tras el suceso de este 28 de octubre. Entre cercanías, media distancia, larga distancia y alta velocidad, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), de enero a agosto de 2025 utilizaron este medio de transporte 491,3 millones de viajeros. De ellos, 389,6 millones fueron de cercanías; 31 millones en media distancia; 35,3 millones en larga distancia; 29,4 millones en alta velocidad; y 5,8 millones el resto de ferrocarriles de larga distancia.Ahora, la foto es bien distinta, con caídas en todo tipo de servicios. El total de enero a agosto de 2026, último mes con cifras, fue de 454,1 millones de viajeros. Esto es un 7,56% menos en el acumulado de un año para otro, 37,1 millones menos. Detrás de este dato se encuentran factores como el miedo a viajar en tren tras Adamuz, la preferencia por otros métodos de transporte, las averías y retrasos, así como el cierre de determinadas líneas temporalmente por aquel accidente.En el desglose por tipo de servicio se aprecian también diferencias. En cercanías han viajado hasta agosto 364,9 millones de viajeros, lo que equivale a un 6,3% menos en interanual (24,6 millones menos). Pero en el caso de media distancia la caída es del 13,9% hasta los 26,7 millones (4,3 millones menos); en larga distancia el descenso es del 11,6% hasta los 31,2 millones (4,1 millones menos); en alta velocidad son un 12,2% menos de viajeros, con 25,8 millones (3,6 millones menos); y en el resto de larga distancia un 8,4% menos hasta los 5,3 millones (495.000 menos).El peor momento para el tren en España se produjo en el mes de febrero, primer mes completo tras la tragedia de Adamuz. Entonces, en larga distancia y alta velocidad el número de viajeros se hundió un 30 y un 32% respectivamente.AVE -32% Alta velocidad Después de la tragedia de Adamuz, en febrero los viajeros de alta velocidad se desplomaron. Los de larga distancia también lo hicieron un 30%Con el paso de los meses la caída se ha ido suavizando pero ha permanecido en rojo prácticamente en todos los servicios todos los meses. Únicamente en agosto la larga distancia y la alta velocidad experimentaron ligerísimas subidas en viajeros, del 0,3 y el 1% respectivamente, según los datos del INE.Corredores más afectadosEn función de corredores, la línea de alta velocidad Madrid-Málaga/Granada ha sido la más golpeada este año, según las cifras que maneja la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). En este caso, en el segundo trimestre de 2026, último estudio publicado, esta línea vio caer un 30% su número de viajeros de alta velocidad, una pérdida de alrededor del medio millón de viajeros en interanual solo en el segundo trimestre.La línea Madrid-Barcelona , por su parte, también se ha visto especialmente impactada al estar afectada por fuertes limitaciones de velocidad que han alargado sensiblemente los viajes y han provocado que muchos ciudadanos opten por otros métodos de transporte. En este caso, el corredor de alta velocidad ha perdido un 13% de los viajeros, más de medio millón en interanual en el segundo trimestre.Pasajeros -7,56% Caída de viajeros totales Entre cercanías, media distancia, larga distancia, alta velocidad y otros, el transporte por tren ha caído en esta cantidad este año en términos interanualesOtros corredores, siguiendo esa línea de las dudas generadas por el sistema ferroviario español que han provocado que cada vez más personas se pasen al avión, al autobús o al coche particular, también han experimentado descensos. Madrid-Sevilla ha visto caer sus pasajeros de alta velocidad un 5%; Madrid-Valencia, un 4%; y Madrid-Alicante, un 3%. Descensos generalizados pero mucho más acusados en aquellas líneas afectadas directamente por el accidente de Adamuz y/o por el empeoramiento del servicio.Así las cosas, con el accidente ocurrido en Urba lo esperado podría ser que la reacción de los ciudadanos sea similar. Si bien poco a poco el número de viajeros se venía recuperando paulatinamente en todos los servicios, las dudas se vuelven a sembrar sobre todo el sistema. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, han reconocido que la confianza en el sistema ha quedado quebrada ante un nuevo accidente en menos de un año.
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