Isabel Díaz Ayuso se bate en la Asamblea de Madrid frente a unas portavoces del PSOE y de Más Madrid que no van a ser candidatas. Sus rivales reales en la izquierda están fuera y hacen oposición a la presidenta regional cuando sus tareas ministeriales se lo permiten. Pero no están en el día a día de la política madrileña, ni piensan estarlo todavía, aunque la legislatura ha entrado en la recta final y las elecciones de mayo se ven ya en el horizonte. Los ministros Óscar López y Mónica García no tienen intención de dejar su asiento en el Consejo de Ministros mientras sea legalmente posible, algo que, en el caso del PSOE madrileño, no todos entienden, sobre todo porque su candidato no acaba de cuajar en la Comunidad de Madrid. «No tiene ganas de Madrid», lamenta un destacado representante del socialismo madrileño. En el reciente debate sobre el estado de la región, el más importante que se celebra en la Asamblea cada año, donde los partidos miden sus fuerzas durante dos días, volvió a faltar Óscar López. Tampoco estuvo el año pasado. «Tiene agenda de ministro», comentaron en el Grupo Socialista. En la tribuna de invitados sí estuvo su número dos en el partido, Pilar Sánchez Acera, pero la reiterada ausencia del candidato fue la más comentada. La ministra de Sanidad y candidata de Más Madrid, Mónica García, sí acudió en la segunda jornada para apoyar a su portavoz. Lo que causa desazón en las filas socialistas no es esa ausencia de su jefe en el Parlamento madrileño, que no pisa ni para reuniones internas. Lo que les produce más inquietud es que su candidato «no está» en la política regional en general. Y creen que eso da ventaja a Ayuso, una presidenta a la que ven «más débil» ahora tras la polémica del ático, aunque al mismo tiempo sospechan que «se recuperará de esta también», según fuentes parlamentarias socialistas. El problema para ellos es que Ayuso «no tiene a nadie enfrente, porque Óscar y Mónica no están». «A nuestro candidato se le ve con pocas ganas de Madrid», aseguran dentro del Grupo parlamentario socialista. «Nadie le ve quedándose cuatro años aquí», añaden, un comentario que desvela que la derrota en las elecciones es algo que dan por descontado. «Debería haber dejado el ministerio hace tiempo para venirse al cien por cien a Madrid». Otros socialistas discrepan de este último punto: «¿Que no se quedará? ¿Pero dónde va a ir, si no tendrá dónde caerse cuando deje de ser ministro?», dicen con crudeza. En la ejecutiva regional socialista defienden una versión radicalmente opuesta: Óscar, dicen, está presente en el partido en Madrid y en los municipios y su «compromiso» es ser candidato para llegar a la Presidencia de la Comunidad. En una de sus muchas entrevistas en TVE, hace apenas una semana, confirmó que compatibilizará su puesto como ministro con su candidatura a la Presidencia de la Comunidad de Madrid «hasta que lo considere» Pedro Sánchez. En la Ejecutiva regional madrileña subrayan que el hecho de ser ministro de Sánchez es «un mérito» y por tanto un punto a favor del candidato. «No hay incompatibilidad de ningún tipo y tampoco a la hora de distribuir el tiempo. Puede ser ministro y candidato a la vez con la misma intensidad». «Yo soy ministro del Gobierno de España y soy candidato, igual que la señora Ayuso (es presidenta y candidata), y desde luego es un honor poder hacer cosas por Madrid todos los días también desde el Consejo de Ministros», ha sostenido el secretario general del PSOE de Madrid. Entre los más críticos de los socialistas madrileños ven demasiadas similitudes de las circunstancias de López en Madrid con los casos de Pilar Alegría en Aragón y María Jesús Montero en Andalucía, con un agravante: el candidato socialista apenas tiene arraigo en la política madrileña. «Es el mismo guion y todo apunta a que acabará igual: seguirá hasta el final como ministro y sufrirá el mismo batacazo en las urnas», pronostican algunos en su partido. «La estrategia desde el principio no era ganar, sino tener el partido controlado cuando Sánchez pierda el poder». En las filas socialistas ya prevén las batallas internas que se llevarán a cabo dentro de su partido en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid cuando se confirme, dicen, lo previsible: la derrota de López y el segundo batacazo de Reyes Maroto. Y algunos ya están afilando sus armas para cuando llegue ese momento. El PSOE de Madrid nunca fue un partido tranquilo ni de fáciles transiciones. Más Madrid mira de reojo a LópezEn Más Madrid no dejan de mirar de reojo al PSOE. Saben que sus posibilidades de tumbar a Ayuso en las urnas pasan por sumar los escaños suficientes entre los partidos de la izquierda, y si uno de ellos flojea la ecuación sería negativa. En el partido de Mónica García ven a Óscar López «totalmente desconectado de Madrid» y temen que el PSOE acabe siendo un lastre para sus objetivos en la Comunidad, según fuentes del Grupo parlamentario de Más Madrid en la Asamblea. «A diferencia de Mónica, Óscar López no cuenta con una trayectoria propia previa en Madrid a la que reengancharse después del ministerio y eso le pesa», comentan en el que ahora mismo es el primer partido de la izquierda en Madrid. Desde ahí lanzan una advertencia clara a sus socios en el Consejo de Ministros: «Sin un PSOE fuerte es muy complicado echar a Ayuso, aunque Más Madrid tiene más capacidad para recoger el voto que no vaya al PSOE que la que tiene Sumar a nivel nacional», comentan en el partido. La pelea entre ministrosLa campaña electoral será testigo así de la particular competición entre los candidatos de la izquierda. Mónica García y Óscar López pelearán por un mismo tipo de votante. En Más Madrid lo ven así: «Nuestro objetivo es que cualquier persona progresista de la Comunidad sienta que Más Madrid es la casa común de la izquierda en esta región. En el pasado debate sobre el estado de la región se consolidó esa visión, Manuela (Bergerot) dio una visión de conjunto del proyecto progresista que tenemos para Madrid bastante más convincente que la del PSOE». «El PSOE sigue sin terminar de entender Madrid y lleva demasiado tiempo buscando su sitio en función de lo que hacemos nosotros», comenta una dirigente municipal de Más Madrid. «Nos han copiado campañas, frases, iniciativas, eslóganes. Están más preocupados por ser líderes de la oposición que en plantar cara a Ayuso y acabar con los gobiernos del PP», sentencia. «Espero que les vaya bien, porque necesitaremos sus diputados para hacer presidenta a Mónica».En Más Madrid sostienen que «el PSOE sigue sin terminar de entender Madrid» y se dedica a «copiar» al partido de Mónica GarcíaEn el partido de Mónica García se respira otro ambiente que en el PSOE. Se ve más optimismo y, una vez superadas las primarias, todos parecen haber cerrado filas por el bien de cada uno. Las divisiones internas siguen existiendo y Emilio Delgado continúa marcando su propia línea, pero son disciplinados en la tregua electoral. Al contrario que en el Partido Socialista, y salvo excepciones ahora silenciosas, en Más Madrid ven a la ministra de Sanidad como una líder y la tienen poco menos que idealizada, a pesar de que ya ha caído derrotada de forma estrepitosa dos veces frente a Ayuso. Esta será la tercera vez que intenta doblar el pulso a su rival del PP y para ello el Ministerio le sirve como rampa de lanzamiento. En el Grupo parlamentario de Más Madrid en la Asamblea reconocen que «sigue siendo complicado echar a Ayuso», pero también creen que «no ha estado tan débil en ningún momento desde años, con una imagen pública brutal y su personaje desmontado». Al mismo tiempo, apoyan sin matices que Mónica García se mantenga en el Consejo de Ministros hasta el final: «Cualquier política pública transformadora que se pueda hacer mientras dure el Gobierno de España es buena, y hay que aprovechar todo el tiempo que quede, sea el que sea». Fuentes municipales de Más Madrid sostienen que «estos años en el ministerio le han venido bien a Mónica porque ha ganado experiencia de gestión y peso político y no volverá al escaño igual que se fue». «El PP lo sabe y por eso se revuelven siempre que se habla de ella», comentan. «Además, muchas de las cosas que está haciendo y se van a hacer desde el Ministerio de Sanidad tienen una lectura muy madrileña», sostienen.
Powered by WPeMatico